El llamamiento conjunto se realiza el primer día de la 121ª Asamblea de la Unión Interparlamentaria, que comienza hoy en Ginebra. Durante la Asamblea, el CICR participará en una mesa redonda con objeto de conmemorar el 60º aniversario de los Convenios de Ginebra que se celebra este año. Los Convenios de 1949 son la piedra angular del DIH, en virtud del cual se ponen límites a las formas de hacer la guerra.
"Como legisladores, somos responsables ante las víctimas de los conflictos armados de redactar y e implementar una legislación que garantice la aplicación de las normas de guerra a escala nacional", dijo el presidente de la UIP, Theo-Ben Gurirab, de Namibia. Y añadió que "si bien las medidas jurídicas son fundamentales, los parlamentarios deben también infundir vida a esas normas utilizando su influencia política para difundir los conocimientos del DIH y convencer a los dirigentes gubernamentales de la necesidad absoluta de velar por la protección de los civiles en los conflictos armados y por hacer que las personas que cometen crímenes de guerra respondan por sus acciones".
En la Asamblea, la vicepresidenta del CICR, Christine Beerli, dará a conocer un nuevo manual para parlamentarios titulado The Missing, que hace hincapié en lo que pueden hacer los legisladores para impedir la desaparición de personas en los conflictos armados, contribuir a aclarar la suerte que han corrido los desaparecidos y prestar más apoyo a sus familiares. El manual fue elaborado conjuntamente por la UIP y el CICR. La señora Beerli añadió que "estas cuestiones están interrelacionadas. Aunque el derecho internacional humanitario dispone que las autoridades han de hacer todo lo posible para informar a las familias sobre lo ocurrido a sus seres queridos desaparecidos, una infinidad de personas en el mundo ignora, en ocasiones durante décadas, cuál ha sido el paradero de sus familiares. Ésta es solo una de las muchas normas del DIH a las que los Estados y los demás actores no estatales deben dedicar mayor atención".
A principios de año, el CICR llevó a cabo una encuesta que reveló que la gran mayoría de habitantes de los países afectados por guerras consideraban que éstas deberían limitarse; ahora bien, muy pocos encuestados percibían que los Convenios de Ginebra fueran eficaces para limitar el sufrimiento de los civiles.
Christine Beerli dijo asimismo que "para nosotros, esto representa una clara señal de que el DIH debe aplicarse mejor, y que corresponde a legisladores y políticos la tarea de ejercer presión para que se ratifiquen los tratados y la legislación pertinentes. Cuando se desencadena un conflicto, los parlamentarios deben además poner todo su empeño en facilitar las operaciones humanitarias, proteger a los civiles y al personal de socorro y agilizar la llegada de los servicios de asistencia.