Numerosas familias en todo el mundo viven la insoportable realidad de desconocer el paradero de esposas, hijos, padres, hermanos, como resultado de un conflicto armado. Cuando las familias y, a decir verdad, las comunidades, no saben si sus seres queridos están vivos o muertos, no pueden dar vuelta la página y olvidar los violentos hechos del pasado que han conmocionado sus vidas. Esas heridas siguen minando las relaciones entre grupos y naciones, en algunos casos décadas después de terminada la violencia.
Cumpliendo la promesa que hizo en la XXVIII Conferencia Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja en 2003, el CICR ha intensificado sus esfuerzos para ayudar a los familiares de personas desaparecidas a averiguar el paradero de sus seres queridos.