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13-07-2009 Declaración oficial Postura del CICR sobre las metas y objetivos de un tratado sobre el comercio de armas Declaración del CICR sobre las metas y objetivos de un tratado sobre el comercio de armas, grupo de trabajo de composición abierta, Nueva York, 13 de julio de 2009. Cuando el Comité Internacional de la Cruz Roja examina las metas y los objetivos de un tratado de comercio de armas puede describirlas en dos frases: "salud humana" y "estado de derecho". Con respecto a la segunda frase, el "estado de derecho", es importante reconocer que todo el entramado del derecho, y del derecho internacional humanitario en particular, se basa en la suposición de que los usuarios de armas son personas que han recibido entrenamiento, son disciplinadas y realmente utilizan sus armas de conformidad con el derecho. En caso contrario, como sucede si hay una gran disponibilidad de armas, o si las transferencias no están controladas, sería poco realista, cuando menos, esperar que se respete el derecho. El acceso no reglamentado a las armas socava todos los esfuerzos que despliegan los Estados Partes en los Convenios de Ginebra y el CICR para hacer respetar el derecho internacional humanitario. Señor Presidente, hemos escuchado hoy acerca de las peligrosas aguas que deben surcar este proceso y este Grupo de Trabajo. Sin embargo, el CICR es testigo, a diario, en las comunidades en las que trabajamos, de los peligros aún más graves que enfrentan los niños, las familias y las comunidades, como consecuencia del acceso no reglamentado a las armas y municiones. Esos peligros incluyen el interminable ataque, día y noche, de sus hogares con morteros y artillería, la posibilidad de recibir un disparo de arma por el hecho de pertenecer al grupo étnico "incorrecto", ser violado sexualmente a punta de pistola y ser reclutado por la fuerza por grupos armados. Esos son los peligros que un tratado sobre el comercio de armas, y este Grupo de Trabajo, deben abordar y tratar de eliminar. Las leyes y normas internacionales por las que se prohíben esos actos son las normas que un tratado sobre el comercio de armas debe tratar de mantener, fortalecer y defender. Esas son las personas para quienes un tratado de comercio de armas puede ser decisivo para su vida. Esos son también los tipos de peligros que el Secretario General de las Naciones Unidas identificó en su informe del 29 de mayo, presentado al Consejo de Seguridad sobre la Protección de la Población Civil en Conflictos Armados. Esas amenazas para los civiles son inaceptables y, sin embargo, están en aumento. Un tratado sobre el comercio de armas puede lograr un cambio en esa situación. Es por ello que se necesita un tratado sobre el comercio de armas. Es por esa razón que este Grupo de Trabajo y su proceso de seguimiento deben elaborar un tratado sobre el comercio de armas sólido, amplio y eficaz. Ese tratado debe consolidar esfuerzos semejantes en el plano regional, dar lugar a su realización, si aún no existen, y hacer que los esfuerzos regionales y nacionales que se estén realizando sean más eficaces mediante la promoción de medidas coherentes y complementarias. Señor Presidente, le damos las gracias por su orientación en estas importantes actividades y le deseamos toda clase de éxitos. |