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Yusuf Mohamed Hassan, director del hospital de Keysaney (derecha), con el Dr. Ahmed M. Hassan, presidente de la Media Luna Roja Somalí.
Este hospital, equipado con quirófanos, un laboratorio, una farmacia y servicios para paciente ambulatorios, recibe del CICR un suministro mensual de materiales quirúrgicos y médicos, salarios para el personal, apoyo para el mantenimiento y la infraestructura, y servicios de formación para el personal médico y técnico. Tras los recientes enfrentamientos en Somalia, el hospital, conducido por la Media Luna Roja Somalí, recibió a 144 combatientes y civiles con heridas causadas por armas.
¿Cómo describiría la situación en Mogadiscio?
En Mogadiscio, las condiciones de vida son difíciles y la situación es muy inestable. En la ciudad, circulan muchas armas. Somalia todavía figura entre los países africanos con el mayor número anual de personas heridas por armas. Desde 1992, el hospital de Keysaney ha atendido a más de 60.000 personas heridas por disparos de armas de fuego.
¿El hospital sigue recibiendo pacientes con heridas causadas por armas?
Todos los días, recibimos más de 10 pacientes con heridas causadas por disparos o explosiones de granadas, y dos o tres más con heridas de arma blanca. Durante los recientes enfrentamientos, la mayoría de los heridos eran combatientes, pero ahora, muchos pacientes son civiles, incluso mujeres y niños, que quedaron atrapados en un fuego cruzado o heridos a consecuencia de delitos, saqueos o robos. Para darle un ejemplo, mi tío fue víctima de una emboscada mientras conducía su automóvil. Los atacantes le dispararon y la bala quedó alojada en su cuerpo. Lo estamos atendiendo en Keysaney ahora. Afortunadamente, su vida no corre peligro.
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Mogadiscio, hospital de Keysaney.
¿Cuál es el mayor desafío que se plantea cuando se atienden heridos de guerra?
Desde el punto de vista técnico, estamos muy bien preparados. Contamos con todas las capacidades, equipos y medicamentos necesarios. Casi todos los miembros de nuestro personal trabajan en el hospital desde hace 16 años. Han aprendido a convivir con la realidad de Somalia. Todas las mañanas, cuando las enfermeras y los médicos vienen a trabajar, esperan recibir pacientes heridos. Algunas personas hasta han sido atendidas varias veces en el hospital. Nuestra tarea es curarlas, sin importar si necesitan nuestra ayuda una o diez veces. El mayor desafío es convencer a los heridos de quedarse en el hospital hasta su curación. Estimamos que todavía se encuentran, dispersas en Mogadiscio y en las ciudades cercanas, unas 500 personas con heridas abiertas, que dejaron el hospital demasiado pronto. Muchas de esas personas temían ser detenidas. Si no reciben el tratamiento adecuado pueden morir, sobre todo aquellas que tienen heridas graves, como lesiones abdominales.
¿Alguno de esos heridos ha regresado ya al hospital?
En los últimos días, el hospital de Keysaney recibió a varios heridos que ya habían sido internados con anterioridad. Espero que vuelvan todos. A través de avisos de radio, las autoridades han asegurado a los heridos de guerra que pueden acudir a las clínicas o a los hospitales sin temor, porque mientras estén en tratamiento no serán atacados ni detenidos. Afortunadamente, nuestro hospital es muy respetado. La gente sabe que el personal del hospital del Keysaney no discrimina entre pacientes. A las enfermeras y a los médicos no les importa quién es el herido; se concentran en sus necesidades y lo atienden. En Mogadiscio, todas las partes respetan la neutralidad del hospital.
- Vea también la selección de fotografías que ilustran las actividades realizadas por el CICR en Somalia, en apoyo de los centros médicos conducidos por la Media Luna Roja Somalí.