Las submuniciones que se encontraron fueron desactivadas y luego serán destruidas. El peligro de las municiones racimo no se limita a Líbano. Esas armas tienen graves consecuencias en casi todos los conflictos donde se las ha utilizado, por ejemplo en Laos, Afganistán, Kosovo e Irak. Unas cuatro décadas de experiencia en el empleo de bombas racimo han demostrado que esas armas constituyen un problema grave y persistente durante y después de los conflictos armados. Por ello, el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) ha instado a los Gobiernos a que dejen de emplearlas y adopten un nuevo tratado internacional que pondrá fin al sufrimiento humano que causan las municiones racimo.