Las municiones en racimo causan dificultades económicas a largo plazo. "Los cultivos fueron destruidos por las bombas racimo, como estos olivares que están detrás de mí. Algunos de esos árboles fueron plantados por mi padre", dice este agricultor. "Tenía miedo de trabajar la tierra hasta que fue limpiada por un profesional del equipo de desminado. Llevará años reparar lo que ha sido dañado."