Una madre se reúne con su hijo en Liberia, después de tres años de separación. En tiempo de conflicto armado, los niños separados de sus familiares suelen ser los más expuestos a los abusos y al abandono. De modo que la reunión con sus familiares es un elemento esencial para garantizar su protección. Tras el acuerdo de paz firmado en 2005, el 80% de la población desplazada, que se calcula en 300.000 personas, dejó los campamentos donde se había establecido para regresar a Liberia. La prioridad del CICR en ese momento fue prestar apoyo al elevado número de refugiados que regresaban espontáneamente a Liberia y al número aún mayo de personas desplazadas que volvían a su lugar de origen. Además de reunir a niños desplazados con sus familiares, las actividades actuales del CICR en Liberia incluyen recoger y distribuir mensajes de Cruz Roja, distribuir semillas, herramientas y artículos domésticos esenciales a las familias, reconstruir y equipar los centros de atención médica y reparar los pozos para disponer de agua potable.