Niños desnutridos reciben atención en el centro médico del CICR en el campamento de desplazados en Gereida, Darfur, Sudán. Cerca de un millón de personas desplazadas que dependen de la ayuda humanitaria están viviendo en zonas cercanas a Darfur, en campamentos por lo general atestados, o como refugiados en el este de Chad. Otros dos millones de personas están afectadas por el conflicto, que lleva tres años. Mientras las condiciones empeoran, las rivalidades crecen. Tras una serie de incidentes debidos a la inseguridad, muchos organismos de ayuda han tenido que reducir o abandonar sus actividades. El CICR ha estado presente en Darfur desde el inicio de las hostilidades en julio de 2003. La población civil sigue pagando el precio más caro del conflicto, que ha empeorado desde el inicio de 2006. En asociación con la Media Luna Roja Sudanesa, el CICR continuará sus actividades, mientras las condiciones de seguridad lo permitan, concentrándose en las personas desplazadas y en otras poblaciones que corren el riesgo de sufrir ataques o ser forzadas a desplazarse.