© ICRC /E. Bouvet / ao-d-00137-20
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Kuito, campamento para personas desplazadas. Niños delante de un tanque destruido.
"Los efectos directos del conflicto interno, que finalizó en 2002, han disminuido considerablemente. En 2009, no es indispensable que el CICR mantenga una presencia permanente. De todos modos, la Institución seguirá de cerca la situación desde su delegación regional de Pretoria. Se responderá de otra manera a las necesidades de la población; por ejemplo, a través de las autoridades angoleñas, a las que el CICR ha entregado el material ortopédico que había importado para los tres centros de rehabilitación física a los que prestaba apoyo, y a través de la Cruz Roja de Angola, que desde ahora conduce el programa de restablecimiento del contacto entre familiares. Hemos hecho todo lo que estaba a nuestro alcance para que la transición se realice en forma paulatina y sin inconvenientes". Maryse Limoner, jefa de delegación, 2007-2009
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