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5-02-2009  Entrevista  
Colombia: emocionante reencuentro de las personas liberadas con sus familiares
Patricia Danzi, jefa de Operaciones del CICR para América Latina, describe las recientes misiones que han permitido que seis personas se reencuentren con sus familiares.

Señora Danzi, ¿qué es lo que más le ha impresionado de las misiones que acaban de efectuar?

No puedo explicar las emociones que siento... ha sido una experiencia tan enriquecedora. En un país que ha vivido décadas de conflicto, Colombia, cientos de colaboradores del CICR han trabajado duro y con mucha dedicación durante meses y años para aliviar el sufrimiento de las personas afectadas. La mayoría de las veces, nuestra labor se realiza lejos de la atención de los medios de comunicación, y no siempre experimentamos la gratificación que hemos sentido cuando ayudamos a que esos cinco hombres se reencontraran con sus esposas, sus hijos, sus seres queridos, sus parientes. Hay muchos colaboradores del CICR que participaron con un perfil muy bajo en esas misiones, reuniéndose con funcionarios de alto rango, conduciendo los vehículos, operando las radios e incluso preparando los sándwiches para la tripulación del helicóptero. Ninguno de nosotros olvidará esos momentos. Los recuerdos nos ayudarán a seguir adelante con nuestro trabajo cotidiano, porque nos demuestran que el compromiso que el CICR mantiene a largo plazo con las personas afectadas por conflictos armados da sus frutos.

Pero no fuimos los únicos conmovidos por esta experiencia singular. Los miembros del movimiento Colombianos por la Paz y los tripulantes del helicóptero brasileño también estaban muy emocionados porque su participación permitió mejorar la vida de las personas liberadas y de sus familiares. En realidad, me emociona ver que todo el país ha participado en las operaciones de liberación, por lo menos a nivel emocional. En los últimos días, la gente ha estado pegada día y noche a la televisión o a la radio, compartiendo la alegría de las familias reunidas.

¿Cómo reaccionaron los cinco hombres que fueron liberados en las dos primeras misiones?

El soldado y los tres policías que fueron liberados el domingo pasado habían estado en manos de las FARC durante un año y medio. En diciembre pasado, oyeron en la radio que las FARC liberarían a algunos policías y militares, pero hasta el día de su liberación no sabían que la libertad les tocaba a ellos. Cuando nos vieron, sus emociones estallaron; imagine su alegría, imagine todo lo que habrá pasado por su cabeza cuando se dieron cuenta de lo que estaba pasando. Una vez dentro del helicóptero, algunos de ellos fueron calmándose, otros expresaron sus sentimientos con abrazos y besos. Todos se mostraron muy agradecidos con nosotros por haber hecho posible la liberación.

El martes, las FARC liberaron a Alan Jara, ex gobernador de Meta. Nos saludó muy afectuosamente y nos dijo: "¡Es muy lindo verlos después de siete años y medio de cautiverio!". Me impresiona mucho cómo pudo mantener un buen estado de ánimo, al igual que los otros cautivos, durante los muchos y difíciles años que pasó en la selva. No podemos siquiera imaginar cómo debe de ser vivir más de siete años en ese clima tan húmedo, constantemente picado por los mosquitos y expuesto a la malaria y otras enfermedades tropicales (con prácticamente ninguna atención médica disponible), no poder ducharse o cambiarse de ropa por largos períodos de tiempo, y no tener una cama cómoda donde dormir por las noches. Dijo que usó el tiempo pasado en cautiverio para enseñar idiomas extranjeros y otros temas a los demás rehenes, así como a miembros de la comunidad y de las FARC. Cada noche preparaba la lección del día siguiente. Sus captores le dieron todo lo que necesitaba para su "escuela en la selva". El señor Jara mencionó que pudo escuchar las voces de los miembros de su familia por la radio sólo en tres ocasiones. Me mostró algunos recortes de periódicos con fotos de su esposa y su hijo, un tesoro que conservó en una bolsa de plástico durante todos los años de cautiverio.

¿Qué desafíos tuvo que enfrentar el CICR durante y antes de las dos primeras misiones?

El hecho de que la atención mediática sea tan alta no siempre ha facilitado las cosas. Todo lo que los participantes en la misión hacían o no hacían, decían o no decían, era informado inmediatamente e interpretado por los medios. Entre especulaciones de todo tipo, para nosotros era muy importante no perder de vista nuestro objetivo: que los tres policías, el soldado y los dos legisladores se reencontraran, en forma rápida y segura, y en buen estado de salud, con sus familiares.

Durante la primera liberación, el domingo pasado, muchas cosas no se hicieron según lo previsto. Esto demoró nuestro trabajo y no tuvimos más opción que regresar al atardecer, lo que de ningún modo estaba en nuestros planes. Tuvimos que coordinar nuestras acciones con el Gobierno colombiano, las FARC, Colombianos por la Paz y los tripulantes del helicóptero brasileño, así como con todas las personas en el terreno y en Bogotá, a fin de adaptarnos rápidamente a los cambios de situación y actuar ante los imprevistos.

La participación de Brasil dio a las misiones un carácter internacional. Es muy encomiable que un tercer país haya querido dar apoyo logístico para una operación humanitaria. Todo el mundo ha señalado que los tripulantes del helicóptero brasileño son muy profesionales y han hecho un gran trabajo, a pesar de que la zona adonde tuvieron que volar no les es familiar.

Como en julio pasado las fuerzas armadas colombianas usaron ilícitamente el emblema de la cruz roja en el rescate de Ingrid Betancourt y otras catorce personas en manos de las FARC, el hecho de ingresar en un territorio controlado por las FARC en un helicóptero con el emblema de la cruz roja no era, por supuesto, una cuestión fácil. Era necesario reconstruir su confianza en nosotros. Sin duda, si deseamos seguir actuando como intermediario neutral, necesitamos que todas las partes en el conflicto confíen en nosotros. Durante las entregas, pudimos conversar con algunos comandantes de las FARC y transmitirles nuestro punto de vista. Esperamos que esas conversaciones hayan ayudado a construir confianza para el futuro.

¿Es posible que se produzcan más liberaciones en un futuro cercano?

La alegría que nos produce ver a las familias reunirse después de tantos años de separación no debería hacernos olvidar a los que siguen esperando el reencuentro con sus seres queridos. Algunos soldados y policías han estado en poder de las FARC por más de diez años en condiciones muy difíciles. Hace unos pocos días, se me acercó una mujer y me preguntó: "¿Y qué pasará con mi marido? Ni siquiera sé si lo tiene algún grupo armado, si está vivo o muerto". En Colombia, hay miles de personas cuyo paradero sigue sin conocerse. El CICR continuará trabajando en Colombia no sólo para ayudar en las operaciones de liberación de rehenes y para averiguar lo sucedido a las personas desaparecidas, sino que también seguirá prestando asistencia a decenas de miles de personas desplazadas por el conflicto armado, ayudando a las víctimas de las minas antipersonal y visitando a miles de personas detenidas en relación con el conflicto armado, en centros de detención administrados por el Gobierno.

©ICRC / co-e-00477
En el aeropuerto de Villavicencio, Patricia Danzi se prepara para abordar el helicóptero que trasladará a Alan Jara tras su liberación.
©ICRC/Co-e-00475
Aeropuerto de Villavicencio, luego de la liberación de Alan Jara.

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