Los habitantes de San Tropel y otros caseríos de la zona, tras el abandono del viejo puesto de salud, quedaron privados de atención médica y obligados a recorrer dos horas de camino para llegar a la alternativa más cercana. Para contribuir a mejorar la situación de estas personas, el CICR decidió impulsar la construcción, en forma conjunta con la propia comunidad, de un nuevo puesto que reemplazara al antiguo, gravemente deteriorado y completamente irrecuperable.
La Institución logró el compromiso de las autoridades de salud del municipio de Codazzi, al que pertenece San Tropel, para nombrar un auxiliar de enfermería y alcanzó los acuerdos necesarios para iniciar, en marzo de 2006, la obra de construcción. Luego de seis meses de trabajo, el puesto fue entregado a la comunidad.
"No tenemos palabras para agradecer al CICR el trabajo que hace por nosotros. El puesto de salud quedó muy bonito", dice Antonio Ceballos, líder de la Junta de Acción Comunal de San Tropel, quien siguió de cerca el progreso de la construcción.
El nuevo puesto de salud, que será administrado y provisto por el Hospital de Codazzi y que tuvo un costo de 53 millones de pesos colombianos, ofrecerá servicios médicos a los 1.700 habitantes de 14 caseríos de la región. De este modo, se busca limitar la tasa de mortalidad que se registra en la zona y se espera reducir, mediante acciones preventivas, la tasa de morbilidad.
"La entrega de este puesto de salud demuestra el compromiso que el CICR tiene con estas comunidades vulnerables", aseguró el Doctor Jesús Suárez Moscote, gerente del Hospital de Codazzi.
Como los habitantes de San Tropel, miles de colombianos que habitan las zonas más afectadas por el conflicto armado ven reducido su acceso a servicios básicos de salud. De acuerdo con las normas humanitarias, el personal de salud, las instalaciones y los medios de transporte sanitarios y el emblema de la Cruz Roja no pueden ser objeto de ataques y deben ser respetados.