Retos, requisitos y condiciones de trabajo
Ref. IL-E-00005
Las personas que trabajan para el CICR deben tener excelentes cualidades personales y profesionales. El personal del CICR desempeña sus tareas en condiciones complejas, singulares y a veces peligrosas. Por ello, los empleados del CICR deben ser eficientes y solidarios, personas íntegras y maduras que muestren su compromiso con las causas humanitarias y tengan gran potencial de desarrollo personal.
Disponibilidad y flexibilidad
La capacitación y la experiencia profesional previas son condiciones indispensables para formar parte del personal del CICR. La experiencia de vida y la capacidad para enfrentar situaciones difíciles son fundamentales a la hora de llevar a cabo el trabajo humanitario.
El personal del CICR está siempre dispuesto a acudir donde se lo requiera. Los empleados deben tener la flexibilidad requerida para adaptarse a prioridades que a veces cambian de un momento a otro. Deben ser capaces de manejarse adecuadamente en situaciones inesperadas y adaptarse rápidamente a nuevas condiciones de trabajo.
Trabajo en equipo
Los expatriados están habituados a las situaciones de incertidumbre. Saben cómo hacer frente a cambios imprevistos en su vida profesional que tienen repercusiones en su vida social y privada. Deben estar dispuestos a viajar a cualquier sitio en todo momento, según lo requieran las circunstancias. Las misiones de terreno entrañan riesgos que todos deben reducir en la medida de lo posible mediante la estricta observancia de las normas de seguridad establecidas por el CICR.
Entre otras características, el CICR requiere que su personal tenga capacidad para trabajar en equipo, se encuentre a gusto entre personas de muy diverso origen y extracto social, sepa tomar decisiones y actuar de manera independiente, y se desenvuelva con idoneidad en situaciones de tensión o estrés.
En el CICR, el personal adquiere una valiosa experiencia que permanecerá con ellos durante toda su vida profesional.