Los días 2 y 3 de octubre, voluntarios de la Cruz Roja de Haití y colaboradores del CICR distribuyeron socorros a 1.700 familias siniestradas de 12 barriadas de Cité Soleil, incluidos utensilios de cocina, esteras, lonas, bidones y jabón. Además de estos suministros, el CICR puso a disposición de la Sociedad Nacional medios logísticos para prestar ayuda a las víctimas.
“Desde el paso de las tormentas, veo a personas que regresan todos los días al lugar donde se encontraba su vivienda, o donde están sus escombros, aguardando desesperadamente la llegada de una eventual ayuda. Sus modestas viviendas en chapa ondulada, plástico o madera no tenían gran valor, pero era todo lo que poseían”, cuenta una voluntaria del comité local de la Cruz Roja de Haití en Cité Soleil, que participó en la evaluación llevada a cabo por la Sociedad Nacional, así como en la distribución de socorros.
Rob Drouen, jefe de la delegación del CICR en Haití, explica: “Las inundaciones contribuyeron realmente al deterioro de la situación humanitaria en Cité Soleil, que aún muestra señales de violencia. Esta asistencia de la Cruz Roja es apenas una gota de agua en el océano de las necesidades patentes de la población; la catástrofe no ha hecho más que aumentar la indigencia en la que se encuentra”.
Sin embargo, los socorros suministrados por la Cruz Roja de Haití y el CICR son la única ayuda de la que se han beneficiado los habitantes desde el paso de las tormentas. “Es la primera vez que recibo algo de una institución o asociación que trabaja en la Cité”, confía Kristela Thomas, una joven de 18 años que vive con sus padres y otros cinco miembros de su familia.
“Somos ocho en mi familia, y todos estos socorros nos serán muy útiles”, dice otra mujer, Osiana Simeon, de 50 años. Un hombre de 70 años, que explica que vivía en la Cité desde mucho antes de la caída de los Duvalier, declara por su parte: “Desde 2004, tengo una buena impresión de las acciones de la Cruz Roja en la Cité. Esta distribución refuerza mi convicción sobre la labor humanitaria que la Cruz Roja lleva a cabo aquí”.
Por otra parte, tras haber efectuado una evaluación conjunta con el Servicio Nacional de Agua Potable (SNEP), el CICR financió parcialmente la rehabilitación de la red de abastecimiento de agua de Cabaret, una de las localidades más devastadas, y cuyas infraestructuras fueron gravemente dañadas por el paso de las tormentas. Todas las fuentes públicas funcionan de nuevo.
De conformidad con su cometido, que consiste, entre otras cosas, en prestar asistencia a las personas privadas de libertad, la Institución también llevó a cabo una evaluación en los lugares de detención del país, y reparó los daños. Importantes trabajos de saneamiento permitieron limpiar el patio de la comisaría de Gonaives, cubierto de lodo y de todo tipo de desechos arrastrados por las aguas. En Puerto Príncipe, el CICR reparó el techo de uno de los cuarteles de la prisión civil. Se distribuyeron estuches con artículos de aseo y suministros médicos a los detenidos.
El CICR prosigue sus actividades de restablecimiento del contacto entre familiares en todo el territorio. Gracias a ellas, Nona Alliotte, una mujer encinta que vive en Cabaret, ha podido encontrar a su familia. “La felicidad de haber encontrado por fin a Nona, y además sana y salva, supera incluso la tristeza de haber perdido a una de mis hijas, muerta en las inundaciones. Es una preocupación menos”, explica Sauveur Jean-Louis, su compañero. Aparentemente aliviado, confiesa sin embargo estar preocupado por el futuro de su familia y de cientos de otras, que lo han perdido todo y que se alojan en refugios temporales.
En el hospital de la Universidad Estatal de Haití, en Puerto Príncipe, el CICR se encarga del seguimiento médico de una adolescente y de un bebé de 3 meses evacuados de la ciudad de Gonaives. Tras reunir a la adolescente con su padre, un equipo del CICR se concentra actualmente en la búsqueda de los familiares del bebé. En Jacmel (departamento del Sudeste), el CICR y la Cruz Roja de Haití también siguen de cerca la situación de cuatro niños, y se esfuerzan por encontrar a sus familiares.
Para más información:
Rob Drouen, CICR, Puerto Príncipe, tel.: +509 34 56 34 00
Jean Jacob Charles, CICR, Puerto Príncipe, tel.: +509 34 58 41 86