Para los casi 21.100 árabes sirios que viven en el Golán ocupado, viajar a Siria propiamente dicha es muy difícil, si no imposible. El CICR colabora, en calidad de intermediario neutral, con los funcionarios sirios e israelíes a fin de ayudar a los peregrinos y estudiantes que desean cruzar la línea de demarcación con fines religiosos y de estudio.
Que los sirios drusos logren viajar a Siria propiamente dicha es todo un acontecimiento. Si bien las comunidades drusas a ambos lados de la línea de demarcación pueden mantenerse en contacto por teléfono, el contacto directo entre familiares es casi imposible. Muchas personas en el Golán han quedado separadas de sus seres queridos desde 1967. La imposibilidad de mantener los contactos sociales, culturales y familiares ha tenido fuertes repercusiones en la población árabe siria del Golán ocupado.
Resumen de actividades: Golán ocupado: el CICR ayuda a los peregrinos drusos a llegar a Siria propiamente dicha.