Paul Conneally
¿Cómo se realizó la entrega?
La operación comenzó a las 17, en la frontera Rosh Haniqra / Naqura entre Israel y Líbano, y duró tres horas. Se entregó un cuerpo no identificado que, según los israelíes, era un combatiente de Hezbolá que había sido hallado en el campo de batalla en el sur de Líbano durante las hostilidades del verano de 2006. Fue la primera operación de ese tipo que se realizó después de ese conflicto.
Por otro lado, los libaneses entregaron un cadáver que sería del civil israelí desaparecido Gabriel Dawit. Después de que el equipo de forenses confirmara la identidad, se entregó el cuerpo de otro ciudadano libanés a las autoridades libanesas, a través del CICR. Poco después, también se entregó un detenido libanés, como parte de una operación previamente acordada entre las partes.
El CICR fue el intermediario de las entregas en el terreno y ultimó detalles entre las partes, en uno y otro lado de la línea azul que marca la frontera entre Israel y Líbano. Además, hablamos en privado con el detenido libanés antes de su liberación, para asegurarnos de que comprendiera la situación y de que en verdad deseaba regresar a Líbano. Tras haberlo confirmado, lo acompañamos a cruzar la frontera.
¿Qué aporta la presencia del CICR en una situación como esa?
El valor agregado de la presencia del CICR es significativo, ya que sería difícil concretar una operación tan delicada y sensible sin un intermediario neutral confiable para ambas partes. El papel del CICR, su neutralidad y su política de confidencialidad, le permiten fortalecer su credibilidad y reducir el riesgo de que las negociaciones fracasen.
Aseguramos que la entrega entre las partes se realice de manera transparente y confiable. Todos los aspectos relativos a la operación fueron acordados por las partes y por el CICR.
¿La devolución de restos mortales es una tarea que le corresponde al CICR?
Es una de las actividades humanitarias que el CICR realiza desde hace mucho tiempo, sobre todo en esta región. Las familias tienen derecho a que se respeten sus convicciones y prácticas religiosas, así como sus costumbres.
El CICR reconoce la importancia que tiene para los familiares la restitución de los restos mortales, a fin de poder sepultar a los muertos según la religión respectiva. Esto es reconocido por el derecho internacional humanitario, que establece que las partes en conflicto deben tratar de facilitar la devolución de los restos de las personas fallecidas. Para toda persona es importante dar sepultura a sus seres queridos; es esencial para poder hacer el duelo.