Pascal Cuttat, jefe de la delegación del CICR en Pakistán.
¿La crisis actual es diferente de las otras crisis recientes en Pakistán?
El conflicto entre el Gobierno y los talibán se ha intensificado rápidamente en las últimas dos semanas y ha provocado una crisis humanitaria. Más de 500.000 personas desplazadas de los distritos de Swat, Dir y Buner ahora se han sumado a las otras 500.000 que ya habían abandonado sus hogares en Bajaur y Swat en los meses anteriores. Es decir que hay ahora un millón de personas desplazadas. La amplitud de la zona de conflicto ahora es mayor. Hay más tropas desplegadas. Por lo tanto, los efectos en la población civil son muchos más. El CICR nunca ha visto tantas personas afectadas en un período de tiempo tan corto en la historia reciente de Pakistán. Más guerra siempre significa más víctimas.
¿Qué distingue al CICR de otros organismos humanitarios que actualmente están respondiendo a la crisis?
Un aspecto importante es que, por nuestro cometido y nuestros principios de neutralidad e independencia, dialogamos con todas las partes y hacemos gestiones ante todas ellas cuando es necesario. En el último año, el CICR ha abierto sólidos espacios de diálogo con las fuerzas armadas y con los grupos insurgentes. Hoy en día, en medio de la crisis, esto nos permite tener un acceso único a quienes conducen las operaciones en el terreno, de ambas partes. Este acceso privilegiado nos permite estar presentes en la zona de conflicto. Ingresamos a Buner el 13 de mayo, y somos la primera organización humanitaria que lo ha hecho, a fin de ayudar a las personas que se encuentran en zonas a las que pocos organismos de ayuda pueden llegar. Esa es nuestro verdadero punto fuerte. Otra diferencia significativa es el valor agregado del Movimiento de la Cruz Roja y la Media Luna Roja, en este caso nuestra asociación con la Media Luna Roja de Pakistán (MLRP), organización local muy competente que ha podido movilizar rápidamente a su personal y sus voluntarios en muchas de las zonas afectadas.
¿Cuál es el papel del derecho internacional humanitario en este conflicto?
La protección de los civiles y su derecho a recibir asistencia en tiempo de conflicto, tal como establece el derecho internacional humanitario (DIH), son los aspectos principales del cometido del CICR. Como cada vez que estalla un conflicto, hemos recordado a todas las partes las obligaciones que tienen en virtud del DIH. En particular, les hemos recordado su obligación de respetar y proteger a la población civil y a las personas que han dejado de participar en las hostilidades, y de conducir sus operaciones de tal modo de preservar a los civiles de los efectos de las hostilidades. Seguiremos recordando a las fuerzas paquistaníes y la oposición armada estas obligaciones y haremos gestiones destinadas a mejorar la protección de los civiles donde sea necesario.
Teniendo en cuenta su cometido, su adhesión a una acción humanitaria neutral e independiente y su red de contactos en la región, ¿cómo responde el CICR a las personas afectadas por la crisis?
Los mayores esfuerzos, que realizan sobre todo el Gobierno de Pakistán y la comunidad internacional, se dirigen a ayudar a las personas desplazadas en la Provincia de la Frontera del Noroeste. Nosotros colaboramos a través del abastecimiento de agua, los servicios de saneamiento y la atención médica en los campamentos dirigidos por la MLRP. Dialogamos con todas las personas pertinentes. Por otro lado, nos esforzamos por ayudar a las personas cuyas necesidades hoy no se conocen tanto, simplemente porque para los trabajadores humanitarios y los periodistas es difícil llegar hasta ellas. Estoy hablando de las personas más débiles, los heridos, los enfermos que siguen estando en las zonas de conflicto, además de las personas que han perdido el contacto con sus familiares porque de un momento a otro tuvieron que huir de la guerra.
¿Cuáles son los objetivos operacionales del CICR para las próximas semanas y los próximos meses?
Nuestro objetivo es responder de manera rápida y eficiente, a fin de brindar atención médica, alimentos, agua y saneamiento a las personas más necesitadas, así como preservar la dignidad de todos los civiles afectados por el conflicto.
¿Qué papel cumplirá la MLRP?
La MLRP es un socio crucial para el CICR. Para dar sólo un ejemplo, la MLRP ha entregado alimentos y otros artículos a más de 13.000 personas en las zonas afectadas por el conflicto de Malakand y Bajo Dir; ha distribuido la ayuda en varios campamentos para personas desplazadas que dirige con el apoyo del CICR.
El CICR trabaja en estrecha colaboración con la MLRP en todas las etapas, desde la planificación de las operaciones hasta su ejecución. Formamos parte del mismo Movimiento y estamos juntos en esta tarea.