Muchas familias colombianas huyen de la violencia en su país, cruzan la frontera y buscan refugiarse en Panamá. Se instalan en la fronteriza provincia de Darién, zona selvática y de difícil acceso que históricamente ha conformado una barrera natural entre América del Sur y Centroamérica. Aún hoy, no existen en la zona vías terrestres de comunicación y el acceso es difícil. Es una de las provincias más pobres de Panamá. La población residente, afincada a lo largo del rio Tuira y en su mayoría indígenas kunas y emberás, desarrollan actividades económicas de subsistencia. La llegada de refugiados colombianos aumenta las necesidades, especialmente por lo que atañe a servicios de salud.
Por ese motivo, la Cruz Roja Panameña (CRP), con el apoyo del CICR, presta asistencia humanitaria tanto para los refugiados como para la población residente. Entrega bienes esenciales y artículos de higiene para las familias recién llegadas, presta servicios médicos y odontológicos y entrega láminas de zinc para la construcción de techos y materiales para la construcción de pisos de cemento. Colabora también en la construcción de letrinas comunitarias y entrega semillas para la siembra de hortalizas en los alrededores de las viviendas. Para favorecer la independencia económica, contribuye con pequeños emprendimientos, como la construcción de hornos para la fabricación de pan para la venta.
El CICR y la CRP mantienen un diálogo fluido con el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) y con la panameña Oficina Nacional para la Atención de los Refugiados (ONPAR). En la actualidad, sólo la CRP está autorizada a prestar asistencia a estas poblaciones.
Por otra parte, la red internacional del Movimiento Internacional de la Cruz Roja permite que las familias colombianas refugiadas en el Darién mantengan contacto con sus familiares en Colombia mediante el sistema de Mensajes de Cruz Roja. Recolectados por los voluntarios de la CRP, los Mensajes de Cruz Roja son distribuidos en Colombia por el personal del CICR, especialmente en la zona del Chocó, el lado colombiano de la frontera. En algunos casos, donde existen teléfonos comunitarios, se entregan tarjetas telefónicas a fin de facilitar el contacto entre familiares.
Además, en coordinación con el Ministerio de Salud panameño, la CRP capacita en primeros auxilios y atención de enfermedades frecuentes y de fácil tratamiento a promotores de salud comunitarios. Para permitir el acceso de estas poblaciones a los servicios de salud, la CRP, con el apoyo del CICR, realiza periódicamente giras médicas y odontológicas en las zonas más apartadas, y entrega suministros para los botiquines empleados por los promotores comunitarios de salud.
En coordinación con el Ministerio de Educación, la CRP, con apoyo del CICR, contribuye con el mantenimiento de escuelas rurales, donde asisten los hijos de los refugiados, y entrega uniformes u útiles escolares.
La atención de las necesidades más urgentes de los refugiados colombianos y de la población residente en la provincia de Darién es el resultado de un esfuerzo coordinado entre los miembros del Movimiento Internacional de la Cruz Roja, otras organizaciones humanitarias y entidades gubernamentales.
Para más información:
Carolina Jules, Responsable de los Programas del CICR para la Cooperación con Sociedades Nacionales, CICR, México
Julio César Torres, Prensa, CICR, México
Tel. (005255) 25812110