¿El CICR ha recibido alguna información reciente sobre Eugenio Vagni?
Eugenio pudo llamar a sus familiares durante la mañana del viernes 8 de mayo. Sin embargo, la situación es muy difícil para sus familiares, que obviamente están muy preocupados por él. Estamos muy conscientes de la angustia que sienten.
En el CICR, seguimos muy preocupados por la seguridad y el bienestar de Eugenio. Su cautiverio es muy angustioso para él, para su familia y amigos y para todo el CICR.
Esperamos que los secuestradores liberen a Eugenio sano y salvo, en forma inmediata e incondicional.
¿Qué puede hacer el CICR para lograr la liberación de Eugenio?
Hacemos todo lo posible. Muchas personas están trabajando entre bambalinas para resolver la crisis, y agradecemos los esfuerzos que hacen. Mantenemos contactos frecuentes con las autoridades en Filipinas y en Italia, que siguen muy de cerca la situación.
Queremos que Eugenio y su familia sepan que se están haciendo todos los esfuerzos posibles para lograr su liberación. Sin embargo, no daremos más detalles al respecto, para no poner en peligro la consecución de nuestro objetivo.
Algunos medios han afirmado que se ha solicitado o pagado un rescate, y que el CICR ha ofrecido dinero a cambio de información sobre Eugenio. ¿Qué puede decirnos al respecto?
Quisiera aclarar, una vez más, que desde el inicio de esta crisis de rehenes, el CICR nunca ha recibido un pedido de rescate. Es importante aclarar que la política del CICR es no pagar rescates cuando sus colaboradores son secuestrados. No hacemos excepciones a esa política. Permítame también aclarar que el CICR no ofrece pagar ni pagará por obtener información acerca de Eugenio.
Hemos declarado reiteradamente nuestra posición sobre estas cuestiones a lo largo de la crisis. La persistente circulación de rumores de este tipo es sumamente alarmante, ya que podría poner en peligro la labor del CICR en otras zonas de conflicto y zonas sensibles de muchos países, no solamente en Filipinas.
¿Afecta la crisis actual las operaciones del CICR en Filipinas?
Pese a la crisis, el CICR sigue comprometido a prestar ayuda a las personas de Filipinas afectadas por el conflicto armado y otras situaciones de violencia. En Mindanao central, donde miles de familias siguen viviendo en centros para personas desplazadas, la Cruz Roja de Filipinas y el CICR distribuyen alimentos y artículos domésticos esenciales a las personas que se vieron obligadas a huir de su hogar. También colaboramos con la Cruz Roja de Filipinas para facilitar el acceso al agua potable y a la atención de la salud. Por otra parte, el CICR sigue ayudando a las autoridades nacionales a resolver problemas de índole humanitaria dentro del sistema penitenciario, mediante las visitas a detenidos y el mejoramiento de las instalaciones carcelarias.
Creemos que nuestra labor sigue siendo muy importante. Hemos recibido mensajes de apoyo de líderes religiosos, de ciudadanos solidarios y de diversas organizaciones en Filipinas. Quisiéramos manifestar nuestro agradecimiento más profundo a todas las personas que se han expresado públicamente en favor de que nuestro colega sea liberado y se reencuentre con sus familiares cuanto antes. Este apoyo constante es una fuente de fuerza para nosotros y para los familiares de Eugenio.
El CICR se dedica desde hace 150 años a asistir a las víctimas de la guerra en todo el mundo. Eugenio fue a Filipinas a trabajar con el espíritu de Henry Dunant, el fundador del Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja. Es doloroso ver que las personas que responden a las crisis con intenciones puramente humanitarias se transforman en víctimas. Esperamos que los secuestradores tengan en cuenta nuestros reiterados pedidos y que liberen a Eugenio sano y salvo, en forma inmediata e incondicional.