Un conflicto prolongado y violento, el colapso de la autoridad gubernamental y de la infraestructura en casi todo el país, las deficiencias en las comunicaciones, y los recurrentes desastres naturales, han hecho de Somalia una prioridad permanente de la acción humanitaria desde comienzos de los años noventa.
El CICR, presente en el país desde 1977, colabora con la Media Luna Roja Somalí (MLRS) a fin de garantizar la ayuda para las comunidades de todas las regiones. En 2006, cientos de miles de personas se beneficiaron de las actividades de asistencia.
Sequía (diciembre de 2005 – julio de 2006)
La sequía que afectó el Cuerno de África a finales de 2005 tuvo graves consecuencias para la población rural, sobre todo en las regiones meridionales de Somalia, el nordeste de Kenya y el sudeste de Etiopía.
En Somalia, se estima que el fenómeno afectó en forma directa a un millón y medio de personas. La migración temprana y masiva de grupos nómades y de propietarios de ganado en busca de nuevas tierras de pastoreo, y la escasez de pasturas y de agua potable fueron los primeros indicios de la grave crisis que se desencadenaría antes de la cosecha. Hubo cuantiosas pérdidas de ganado, en particular bovino, y muchas familias parecían destinadas a perder todos sus animales.
Las evaluaciones realizadas por el CICR en las zonas severamente afectadas a partir de diciembre de 2005, confirmaron las señales de advertencia y revelaron una fuerte caída en los precios del ganado. Al mismo tiempo, los precios de los cereales y de otros productos alimentarios básicos iban en aumento, a raíz de las malas cosechas de las dos temporadas anteriores. Sumándose a las graves consecuencias de la sequía, las permanentes hostilidades entre clanes multiplicaron el número de personas desplazadas y vulnerables en Somalia.
En respuesta a estas circunstancias, el CICR y la MLRS lanzaron una operación de ayuda inmediata, mediante la cual proporcionaron diferentes formas de asistencia hasta que, en julio, mejoró la situación:
Alimentos:
- alimentos secos para casi 20.000 familias durante seis meses; carne fresca para 30.000 familias durante dos meses; semillas de cultivos básicos para 23.000 familias;
- artículos domésticos de primera necesidad para 62.000 familias desplazadas por la sequía o el conflicto.
Agua y saneamiento:
- entre enero y abril, mediante la reparación de sistemas y reservorios de captación de agua de lluvia, plantas potabilizadoras y perforaciones, la rehabilitación de pozos excavados a mano, y el transporte de agua en camión, se abasteció agua a 135.000 familias (unas 800.000 personas).
Apoyo económico:
- 620.000 animales recibieron tratamiento contra enfermedades en las regiones de Juba Medio y Bajo, y de Gedo.
Enfrentamientos armados en Mogadiscio (febrero – junio de 2006)
El enfrentamiento entre las partes beligerantes en Mogadiscio causó numerosas víctimas entre la población civil. Los dos hospitales principales, Medina y Keysaney, atendieron a 872 heridos; más de un tercio de ellos eran mujeres y niños, lo que refleja la violencia de los combates. Durante la crisis, los hospitales de Medina y Keysaney recibieron 26 toneladas métricas de suministros médicos cada uno.
El CICR presta apoyo permanente a esos centros de salud mediante el suministro de materiales quirúrgicos y médicos, contribuciones a los salarios del personal, ayuda en los trabajos de mantenimiento e infraestructura, y capacitación del personal médico y técnico.
Inundaciones (octubre de 2006 – enero de 2007)
Las inundaciones que siguieron a las lluvias anormalmente copiosas de octubre y noviembre de 2006, causaron nuevos daños a la débil infraestructura del país, destruyendo tierras de cultivo, perturbando el suministro de alimentos y aislando aldeas enteras. En muchas zonas, los pobladores se refugiaron en los diques, donde quedaron aislados y sin alojamiento, agua ni alimentos. Algunas personas contaron que trepaban a los árboles para escapar de los animales salvajes.
El acceso a la población afectada era difícil, dado que muchas carreteras y puentes estaban intransitables o habían sido destruidos por la inundación. En muchos casos, la única posibilidad era distribuir la ayuda por medio de aviones o barcos. El CICR trasladó ocho lanchas en avión hasta las regiones afectadas y contrató otras cuatro en el lugar, mientras sus aviones de carga realizaban vuelos diarios a las zonas inundadas, llevando socorros traídos desde el centro logístico regional de Nairobi. Esta modalidad de trabajo permitió proporcionar una gran variedad de artículos y realizar diversas actividades de ayuda:
Alojamiento y hábitat:
- en Mogadiscio, el CICR proporcionó materiales para construir refugios y mantas para 50.000 personas afectadas por las fuertes lluvias de octubre;
- distribuyó lonas, mosquiteros y mantas entre 59.000 familias afectadas por las inundaciones;
- los equipos del CICR, movilizándose en barco, rescataron a 550 personas en el Bajo Shabelle y las trasladaron a terrenos más elevados.
Agua y saneamiento:
- durante un mes, el CICR realizó distribuciones diarias de agua potable por camión entre 45.000 personas desplazadas en la región de Hiran, y limpió 19 pozos comunitarios en la ciudad;
- se suministró agua potable a 25.000 personas en la región de Gedo, donde el CICR rehabilitó dos plantas potabilizadoras y proporcionó cloro;
- en Juba Medio y Bajo, 11.500 personas recibieron tabletas de cloro, baldes y bidones; se limpiaron y desinfectaron los pozos y, en las aldeas, se instalaron sistemas temporarios de abastecimiento de agua a fin de suministrar agua potable a 29.500 personas;
- 23 dispensarios de la MLRS recibieron sales de rehidratación por vía oral y jabón.
Además, 86.000 familias dedicadas a la agricultura recibieron semillas para que pudieran reanudar sus labores en cuanto las condiciones lo permitiesen.
Enfrentamientos en las regiones del centro y del sur (diciembre de 2006 – enero de 2007)
Los pobladores de las regiones del centro y del sur de Somalia presenciaron los enfrentamientos más violentos en diez años. Las hostilidades, iniciadas en la región de Baidoa, se propagaron con rapidez en dirección sur, hacia Mogadiscio, la capital del país, y más allá, hasta el Juba Bajo.
El CICR reforzó el apoyo que presta a diversos establecimientos sanitarios en zonas del centro y del sur, entre otros, los tres hospitales en Mogadiscio y las 23 clínicas administradas por la MLRS, proporcionándoles equipos de primeros auxilios, material quirúrgico y medicamentos. Un equipo formado por cirujanos expatriados realizó 21 intervenciones quirúrgicas en diferentes centros de atención de la salud.
En 2006, el CICR envió 140 toneladas de suministros médicos a Somalia, destinados tanto a los hospitales principales, que atendieron a más de 3.500 heridos de guerra, como a cinco puestos de primeros auxilios y 21 dispensarios, que trataron a unos 170.000 heridos y pacientes ambulatorios.
Personas desplazadas a raíz del conflicto (en todo 2006)
En 2006, una de las prioridades del CICR fue prestar ayuda a las personas desplazadas a raíz del conflicto en zonas rurales del centro y del sur de Somalia, así como a numerosos desplazados de la capital, Mogadiscio. La ayuda consistió, sobre todo, en artículos domésticos esenciales como lonas y utensilios de cocina. En casos en que el apoyo de los clanes era muy débil o inexistente, se establecieron proyectos destinados a generar ingresos en efectivo para las comunidades.
Además de ayudar a las personas durante el desplazamiento, el CICR distribuyó semillas y herramientas entre los agricultores para que pudieran comenzar a producir alimentos, así como materiales que necesitaban para reconstruir las viviendas. En total, unas 32.000 familias (más de 192.000 personas) recibieron artículos domésticos de primera necesidad.