Monica Zanarelli, jefa adjunta de Operaciones del CICR para Asia del Sur.
¿Puede describir la situación humanitaria en la zona de conflicto en los últimos días?
Decenas de miles de personas atrapadas en la zona de conflicto han tenido que soportar condiciones muy difíciles en las últimas semanas, porque prácticamente no había casi ningún lugar seguro, y el acceso a la atención médica, los alimentos y el agua era totalmente insuficiente. El domingo pasado, a la mañana, perdimos contacto con nuestro equipo formado por unos veinte colaboradores nacionales que aún están en la zona. Por lo tanto, no tenemos información de primera mano sobre lo que ha ocurrido desde entonces. Ayer, algunos de los colaboradores en el terreno pudieron informar que estaban con vida y fuera de la zona donde estaban produciéndose los enfrentamientos. Pero todavía no tenemos noticias de los otros colaboradores y sus familiares.
¿Todos los civiles y los heridos que permanecían en la zona han podido ser evacuados?
La última vez que el CICR pudo evacuar a personas, un grupo de 516 heridos y enfermos, junto con sus familiares, fue el 9 de mayo. Desde entonces, hemos tratado de volver a la zona para seguir prestando ayuda, pero no hemos podido. El CICR está en contacto con las autoridades y aprovechará toda oportunidad que se le presente para regresar a esa zona.
¿Qué ha pasado con las personas detenidas?
Hasta ahora, el CICR ha podido reunirse con más de 1.800 miembros de los Tigres de Liberación de Eelam Tamil que se rindieron a las fuerzas armadas. Hemos hecho la lista de sus nombres. El CICR ha tenido acceso frecuente a las cárceles y los lugares de detención temporarios en Sri Lanka durante muchos años.
¿Es cierto que importantes líderes de los Tigres de Liberación de Eelam Tamil le pidieron al CICR que actuara como intermediario en las negociaciones antes de rendirse?
El CICR ha mantenido contactos con representantes de los Tigres de Liberación de Eelam Tamil y del Gobierno de Sri Lanka durante muchos años, y ha transmitido mensajes de una parte a otra cuando se lo han pedido. Como organización humanitaria independiente y neutral, el CICR no revela el contenido del diálogo confidencial que mantiene en forma bilateral con las partes en el conflicto.
¿Cuántas personas han resultado heridas? ¿Todas están recibiendo atención médica?
El CICR no está en condiciones de dar números, ni siquiera de saber si todos los heridos están recibiendo la atención que necesitan. Según el derecho internacional humanitario, debe preservarse la vida de todas las personas que no participan o que han dejado de participar en los enfrentamientos. Los heridos y los enfermos deben ser inmediatamente recogidos y atendidos, y los detenidos deben ser tratados con humanidad. Entre mediados de febrero y el 9 de mayo, el CICR evacuó a casi 14.000 heridos o pacientes enfermos y a los familiares que los acompañaban. Un equipo de cirugía del CICR actualmente está desplegado en el hospital de Mannar. En respuesta a los cientos de pacientes ingresados en los últimos días y semanas, el CICR ayudó a las autoridades de salud a ampliar sus capacidades en las guardias de los hospitales de Mannar y Vavuniya, sumando unas 500 camas en total.
Hasta ahora, ¿qué ayuda ha podido prestar el CICR a las personas desplazadas?
Según cifras del Gobierno, hay más de 250.000 desplazados en unos veinte campamentos. El CICR, junto con sus socios del Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, ha estado distribuyendo agua, paquetes alimentarios, artículos de aseo personal, artículos para bebés, artículos domésticos de emergencia y utensilios de cocina a unas 40.000 personas en el campamento más grande, Menik Farm, cerca de Vavuniya. Además, se han distribuido carpas y chapas de plástico para construir refugios temporarios a unas 17.000 personas.
¿Es cierto que el CICR ahora no tiene acceso al campamento más grande, cerca de Vavuniya?
Desde el pasado fin de semana, las autoridades han restringido el ingreso de vehículos a Menik Farm, el campamento más grande, que aloja a más de 130.000 personas desplazadas. Las restricciones nos han obligado a suspender temporariamente la distribución de ayuda en el campamento. El CICR y otros organismos de ayuda humanitaria lamentan esta situación inaceptable, sobre todo porque está teniendo graves efectos en miles de nuevos desplazados que hasta hace muy poco han tenido que soportar condiciones inimaginables para sobrevivir en la zona de conflicto en el nordeste. Junto con las autoridades, el CICR y otros organismos de ayuda están tratando de encontrar una solución para reanudar las distribuciones lo más pronto posible.