El CICR procura ayudar a todas las víctimas de conflictos, pero adapta su acción a las necesidades particulares de los beneficiarios. Entre los servicios específicos para las mujeres afectadas por conflictos figuran el apoyo a las víctimas de agresiones sexuales, la atención médica para mujeres detenidas, los cuidados prenatales y postnatales para madres y bebés, la provisión de artículos de higiene y de sesiones para la promoción de hábitos de higiene, y los servicios de rehabilitación para las mujeres víctimas de minas.