Mujer con sus cuatro hijos en el campamento para desplazados internos de Sulaymaniyah, Irak. ─ La población civil sigue pagando un precio alto por el conflicto actual en Irak. Hoy, es raro encontrar una familia en Irak que no haya sufrido por esa causa. El temor de ser asesinado, secuestrado o de transformarse en un refugiado en el propio país es omnipresente. Según la Media Luna Roja del Irak, el año pasado resultaron desplazadas unas 99.000 familias. El CICR presta apoyo a las familias desplazadas, muchas de ellas con mujeres como jefas de familia, con artículos de primera necesidad, como alimentos, agua potable, mantas, artículos de aseo y, si es necesario, material para construir refugios.