1. difunto
Anexo II
Minas antipersonal: ¿qué futuro para Asia?
Seminario zonal asiático
para expertos militares y especialistas de estudios estratégicos
Manila
20-23 de junio de 1997
Declaración final de los participantes
Los abajo firmantes expertos políticos y especialistas de estudios estratégicos, procedentes de 14 países de Asia, se reunieron en Manila para examinar la cuestión del empleo de minas antipersonal en la zona. Abordaron la cuestión de la eficacia militar de las minas antipersonal analizando el papel que han desempeñado realmente esas armas en los combates en los diferentes conflictos en Asia y en otras partes del mundo. Se evaluó la utilidad militar de las minas antipersonal en función del costo, a largo plazo, a nivel humano, social y económico, de su despliegue en gran número de conflictos. Se prestó particular atención a las dificultades y al costo extremadamente elevado de los trabajos de desminado emprendidos después de un conflicto.
Los participantes en el seminario intentaron elaborar recomendaciones para propiciar, en círculos políticos y militares asiáticos, la instauración y la profundización de un diálogo sobre la cuestión de las minas antipersonal. Cabe esperar que la labor realizada en el seminario de Manila permita un enfoque común en la zona por lo que atañe a los problemas humanitarios que han provocado las minas antipersonal, tanto en Asia como en el resto del mundo. Los participantes en el seminario aprobaron la siguiente declaración, a título personal.
Los participantes en el seminario zonal reunido para tratar el tema "Minas antipersonal: ¿qué futuro para Asia?" consideran que:
1. La plaga que constituyen en todo el mundo las minas antipersonal que matan o mutilan cada mes a unas 2.000 personas, en su mayoría civiles, no puede tolerarse y debe ser yugulada. Estas armas inhumanas no sólo matan y mutilan a los combatientes, sino que también surten efectos indiscriminados y causan sufrimientos extremos, tanto físicos como psicológicos, a las personas civiles mucho tiempo después del cese del conflicto.
Por lo tanto, la comunidad internacional debe preocuparse seria e infatigablemente por este problema.
2. En la mayoría de los conflictos, el empleo de minas antipersonal tiene consecuencias espantosas a nivel humanitario, sobrepasando con creces la utilidad militar de esas armas.
3. No debe ser tolerado el empleo (tanto por los Estados como por entidades no estatales) de las minas terrestres antipersonal en los conflictos armados no internacionales.
4. Los casos examinados durante el seminario, así como la experiencia personal de los participantes, inspiraron cierto número de conclusiones relativas a las minas colocadas de forma tradicional:
* Sembrar, vigilar y mantener un extenso campo minado a lo largo de una frontera requiere tiempo, es costoso y peligroso. Para que un campo minado sea eficaz, ha de estar vigilado permanentemente y bajo fuego directo, lo cual no siempre es posible. Dadas estas dificultades prácticas, algunas fuerzas armadas han renunciado totalmente a utilizar ese tipo de campo minado que, además, no logra evitar las infiltraciones.
* En las condiciones que reinan en un campo de batalla, es dificilísimo, incluso para las fuerzas armadas profesionales, emplear las minas, elaborar mapas que permitan localizarlas y marcar los campos minados de conformidad con la doctrina militar clásica y con el derecho internacional humanitario. La historia demuestra que es raro que se señalen los campos minados o que se elaboren mapas. El costo que suponen, para las fuerzas armadas que utilizan las minas antipersonal, el número de víctimas (en sus propias fuerzas y en la población civil), la limitación del margen de maniobra táctica y la pérdida de simpatía por parte de la población local es mucho más elevado que lo que se ha querido generalmente reconocer.
* Al parecer, esas minas han sido raramente utilizadas según la doctrina militar tradicional, y sólo cuando se reunían las condiciones particulares siguientes:
- los ejércitos de ambas partes en el conflicto estaban integrados por militares profesionales disciplinados con sentido de responsabilidad e involucrados en un conflicto internacional de corta duración;
- la situación, a nivel táctico, era prácticamente la misma;
- las minas no eran un elemento importante en el conflicto;
- las fuerzas armadas disponían de suficiente tiempo y de recursos para señalar, vigilar y mantener los campos minados, de conformidad con el derecho y con la doctrina militar;
- se juzgaba que las zonas minadas eran lo suficientemente útiles en el plano económico o militar para que se garantizara su desminado;
- las partes tenían suficientes recursos como para que el desminado se efectuara en el más breve plazo posible;
- existía la voluntad política de limitar estrictamente el empleo de las minas y de proceder a su levantamiento, como se indica más arriba.
5. Las minas antipersonal colocadas a distancia no son exclusivamente armas defensivas: pueden fácilmente utilizarse de forma ofensiva detrás de las líneas de frente, a fin de impedir al adversario reforzar sus filas o huir, así como para saturar zonas determinadas [1].
Las minas antipersonal colocadas a distancia causan casi con seguridad un número aun más elevado de víctimas en la población civil, aunque tengan un mecanismo de autodestrucción o de desactivación automática, y ello por las siguientes razones:
* serán peligrosas durante toda su prevista duración;
* será prácticamente imposible cercar los campos minados y señalar la ubicación de las minas;
* en los conflictos prolongados, se corre el riesgo de colocar minas varias veces en el mismo lugar;
* los mecanismos de autodestrucción y de desactivación no son siempre fiables;
* las minas inertes, como las municiones que no han explosionado, son siempre un peligro;
* la simple presencia de zonas minadas aterroriza a la población civil, que no se atreve a aventurarse en las tierras que deberían permitirle cubrir sus necesidades.
6. Ciertos obstáculos de contención y otras tácticas ofrecen, en algunas circunstancias, soluciones de recambio más humanas por lo que respecta a las minas antipersonal. Deberían examinarse otras soluciones, en vez de desarrollar aun más cualquier otra nueva tecnología aplicada a las minas antipersonal. Han de deplorarse los cambios inútiles que aumentan todavía más la capacidad mortífera de esos mecanismos.
7. La responsabilidad de garantizar el desminado y de prodigar a las víctimas de las minas todos los cuidados que requieren recae conjuntamente en quienes emplean minas antipersonal y en quienes se las suministran.
8. Deberían desarrollarse enérgicamente mejores técnicas de desminado, para las organizaciones militares humanitarias y civiles, que sean a la vez de un precio abordable y de fácil utilización, a fin de que el empleo de las minas antipersonal sea progresivamente inútil.
9. Dado que los recursos disponibles actualmente son insuficientes incluso para garantizar la remoción de las minas ya colocadas, todo intento de desplegar nuevas minas antipersonal hará que su costo sea inaceptable para los países que menos pueden sufragarlo.
10. Algunos países asiáticos, como Afganistán, Camboya, Laos y Vietnam, son los más afectados por las minas antipersonal y por otros vestigios similares dejados por las guerras.
11. A pesar de varias resoluciones aprobadas por las Naciones Unidas desde 1994, en las que se solicita a todos los Estados incrementar la ayuda en favor de los países afectados por las minas, el volumen real de asistencia prestada es muy inferior al que debería prestarse en función de las necesidades.
Por lo tanto, los infrascritos participantes solicitan a los Estados de la zona que consideren las siguientes medidas de urgencia:
1. La aprobación, a nivel nacional, de medidas por las que se prohíban la producción, el almacenamiento, la transferencia y el empleo de las minas antipersonal.
2. En el caso de los Estados que aún no son partes en este tratado, la adhesión a la Convención de las Naciones Unidas de 1980 sobre Ciertas Armas Convencionales, incluido su Protocolo II sobre las minas terrestres (enmendado el 3 de mayo de 1996); en el caso de los Estados que ya son Partes en esta Convención, pero que aún no están obligados por su Protocolo II enmendado, la adhesión, lo antes posible, a este instrumento, a fin de garantizar su entrada en vigor en el más breve plazo posible.
3. El sustancial aumento de la ayuda en favor de los países de la zona afectados por las minas, particularmente Afganistán, Camboya, Laos y Vietnam. Esta ayuda podría consistir, especialmente, en la puesta a disposición de mano de obra calificada, de equipos especiales y de fondos para poder hacer frente a los problemas planteados por la presencia de minas terrestres en esos países. Esta asistencia debería ser considerada como un gesto puramente humanitario, estar exenta de toda intención política y no debería prestarse en detrimento de otras formas de asistencia humanitaria.
4. La realización, en colaboración con todas las instituciones concernidas, incluido el Banco asiático de Desarrollo, de programas de cooperación zonal en los ámbitos del desminado, de la concienciación por lo que atañe al peligro de las minas y de la asistencia a las víctimas.
5. La aprobación, lo antes posible, de un acuerdo zonal por el que se prohíban, en Asia, las minas terrestres antipersonal colocadas a distancia, a fin de evitar una escalada de la "guerra de las minas" en la zona y un número aun mayor de víctimas civiles.
6. La participación en las negociaciones que se entablarán próximamente y cuyo objetivo es suscribir, a finales de 1997, un nuevo tratado de prohibición total de las minas terrestres antipersonal.
7. El seguimiento y la aplicación de la Resolución 51/45S de la Asamblea General de las Naciones Unidas, en la que se solicita la suscripción de un acuerdo jurídicamente vinculante, por el que se prohíban totalmente las minas terrestres antipersonal.
Los infrascritos participantes solicitan encarecidamente a la comunidad internacional:
1. Que se esfuerce por lograr urgentemente la prohibición y la eliminación de las minas antipersonal.
2. Que los Estados que aún no son partes en ese tratado se adhieran a la Convención de las Naciones Unidas de 1980 relativa a Ciertas Armas Convencionales, incluido a su Protocolo II sobre las minas terrestres (enmendado el 3 de mayo de 1996); que los Estados que ya son Partes en esa Convención, pero que aún no están obligados por su Protocolo II enmendado, se adhieran, lo antes posible, a ese instrumento, a fin de garantizar su entrada en vigor en el más breve plazo posible.
3. Que reconozca que no debe tolerarse el empleo de minas terrestres antipersonal en los conflictos armados no internacionales, tanto por los Estados como por entidades no estatales.
4. Que busque la manera de alentar a las entidades no estatales involucradas en conflictos armados no internacionales a renunciar al empleo de las minas terrestres antipersonal.
5. Que ayude a los países de Asia afectados por las minas a yugular la plaga de la presencia, en el respectivo territorio, de minas antipersonal, particularmente prestándoles asistencia técnica, económica o de otro tipo, con miras a la remoción y a la destrucción de las minas, a la asistencia a las víctimas y a la realización de programas de prevención contra el peligro de las minas.
6. Que adopte un enfoque humano por lo que atañe a las solicitudes de reunión de familiares entre las víctimas de minas y sus allegados que viven en países exentos de minas.
Los participantes expresan su gratitud al Comité Internacional de la Cruz Roja por haber organizado este seminario y por sus infatigables esfuerzos en favor de las víctimas de la guerra en numerosos países de la zona y da las gracias al Gobierno y a la Cruz Roja de la República de Filipinas por la generosa hospitalidad brindada en Manila.
Manila, 23 de julio de 1997
Nota:
1. Según algunos participantes, se satisficieron estas exigencias en las guerras indo-pakistaníes.
A. PARTICIPANTES QUE FIRMARON LA PRESENTE DECLARACIÓN
Afganistán
1. Sr. Sayed Aqa
Director del Servicio de Planificación del Desminado, Islamabad (Pakistán)
Australia
2. Dr. William Maley
Facultad de Ciencias Políticas, Universidad de Nueva Gales del Sur, Australian Defence Force Academy, Canberra
3. Mayor Don Hugues
Ex oficial de operaciones, Programa de Desminado de las Naciones Unidas en Mozambique
4. Teniente coronel (retirado) Ian Mansfield
Asesor de gestión del Programa Nacional laosiano de Eliminación de Municiones no Explosionadas, Vientiane
Camboya
5. Sr. Niem Chouleng
Director adjunto del Centro camboyano de Desminado
Canadá
6. Sr. John English
Ex miembro del Parlamento, representante del Departamento de Relaciones Exteriores y Comercio
Estados Unidos de América
7. Teniente general (retirado) Robert G. Gard
Presidente, Monterey Institute of International Studies
Filipinas
8. Sr. Edwin Bael
Director ejecutivo, UNIO, Ministerio de Relaciones Exteriores
9. Capitán Dominador R. Rescate PN (GSC)
Deputy TCOCS, Fuerzas de Defensa filipinas
10. Dr. Segundo E. Romero
Vicepresidente, Institute for Strategic and Development Studies, Ciudad Quezón
11. Contramaestre Soliman Santos Jr.
Coordinador, Philippine Campaign to Ban Landmines, Ciudad Quezón
India
12. Mayor D. Banerjee
Codirector, Institute for Peace and Conflict Studies, Nueva Delhi
13. Teniente general S. Nambiar
Director, United Service Institution of India,
Nueva Delhi
14. Teniente general (retirado) Gurbir Mansingh
Consultor, CICR Nueva Delhi
Indonesia
15. Dr. David Harries
Miembro y senior associate para los países de la ASEAN, Canadian International Peacekeeping Centre, Yakarta
16. General de brigada Aqlani Maza
Ministerio de Defensa, Yakarta
Malaisia
17. Sr. Hishamuddin Ibrahim
Subsecretario, División de Asuntos Políticos Multilaterales, Ministerio malasio de Relaciones Exteriores
18. Teniente coronel Azmi Rashid
Subsecretario principal, Ministerio malasio de Defensa
Nueva Zelanda
19. Teniente coronel Bruce Kenning
Fuerzas de Defensa neozelandesas, Wellington
Pakistán
20. Coronal (retirado) EAS Bokhari
Pakistán
21. Brigadier Feroz Hassan Khan
Fuerzas Armadas pakistaníes
Papúa Nueva Guinea
22. Teniente coronel Joe Fabila
Departamento de Defensa
Reino Unido
23. Brigadier (retirado) Paddy Blagden
Ex asesor en desminado ante las Naciones Unidas, Farnham, R.U.
24. Dr. Chris Smith
Encargado principal de investigaciones, Centre for Defence Studies, King's College, Londres
Tailandia
25. General (retirado) Tanapol Boonyopastham
B. OTROS PARTICIPANTES
China
1. Coronel (retirado) Xia Liping*
Director adjunto, Departamento de Estudios Americanos, Instituto de Estudios Internacionales de Shangai, Shanghai
Corea del Sur
2. Dr. Kang Choi*
Encargado asociado de investigaciones, Arms Control Research center, Korean Institute for Defence Analyses
Japón
3. Sr. Kazahisa Ogawa
Especialista de cuestiones de defensa, Internacional Politics and Military Affairs, Tokio
Aunque comparten las preocupaciones humanitarias expresadas en este documento, algunos participantes consideran que, dada la situación que reina en su país, las prohibiciones y limitaciones propuestas en materia de minas antipersonal deberían buscarse progresivamente.
Notas
1. "Assistance in Mine Clearance", Informe del Secretario General de las Naciones Unidas, documento A/49/357, 6 de septiembre de 1994.
2. Ibíd.
3. Hidden Killers: The Global Landmine Crisis, 1994 Report to US Congress, Departamento de Estado de EE.UU. El CICR calcula que mueren unas 900 de estas víctimas.
4. Citado en un testimonio de las Naciones Unidas ante el Subcomité del Congreso de EE.UU., 13 de mayo de 1994.
5. La definición jurídica aceptada figura en el artículo 2 del Protocolo II de la Convención de las Naciones Unidas de 1980 sobre Ciertas Armas Convencionales (véase título completo en nota 9).
6. Los modelos típicos de estas minas son la checa PP-Mi-Sr-AP y la italiana Valmara V69.
7. Hidden Killers, op. cit., p.1.
8. Cifras de las Naciones Unidas basadas en los programas de remoción de minas en Afganistán y en Camboya.
9. El título completo es: Convención sobre Prohibiciones o Restricciones del Empleo de Ciertas Armas Convencionales que Puedan Considerarse Excesivamente Nocivas o de Efectos Indiscriminados.
10. Diversos informes de reuniones, incluidos los del UNICEF, de la Fundación Americana de Veteranos de Vietnam y del CICR.
11. Informe del CICR, Simposio de Expertos Militares sobre la Utilidad Militar de la Minas Antipersonal, Ginebra, 10-12 de enero de 1994.
12. War of the Mines: Cambodia, Landmines and the Impoverishment of a Nation, Paul Davies and Nic Dunlop, Pluto Press, Londres, 1994, p. 19.
13. Véase Clearing the Fields, Kevin Cahill, ed., Basic Books, Nueva York, 1995, cap. 2.
14. Notas procedentes de un folleto de ingeniería militar sobre la colocación de minas.
15. Se registró una excepción a esto en los Países Bajos, donde una brigada de prisioneros de guerra alemanes, que se presentaron voluntariamente, realizaron una operación de remoción en gran escala. Fuente: comunicación escrita del general de brigada Henny van der Graaf al CICR, 2 de febrero de 1996.
16. Declaración del Departamento de Política de Defensa, Ministerio de Defensa finlandés, septiembre de 1995, y entrevistas del general de brigada Patrick Blagden con funcionarios suecos de defensa.
17. Informe del UNICEF sobre la Conferencia de Examen de Viena, 25 de septiembre-14 de octubre de 1995.
18. "Moratoria sobre las exportaciones de minas antipersonal", CICR, Ginebra, 6 de diciembre de 1995 y "Estados que apoyan la prohibición total de las minas terrestres antipersonal", CICR, Ginebra, 22 de enero de 1995.
19. "Chissano/Boutros-Ghali Meeting", comunicado de la Agencia de Prensa de Mozambique, 24 de octubre de 1995.
20. La resolución de la Organización de la Conferencia Islámica se refiere a la "completa eliminación" de las minas AP.
21. Véanse la ley Daerden-Lallemand promulgada, el 19 de enero de 1995, por el Senado belga y, el 2 de marzo de 1995, por la Cámara de Diputados; la declaración del presidente de Filipinas, Fidel Ramos, Phnom Penh, el 18 de diciembre de 1995, y el comunicado de prensa del consejero federal suizo Adolf Ogi, jefe del Departamento Federal Militar, el 24 de noviembre de 1995.
22. Copatrocinada por el senador Patrick Leahy y el parlamentario Lane Evans, aprobada en las dos Cámaras del Congreso y firmada como ley, en enero de 1996, por el presidente Clinton.
23. "Landmines in Mozambique", Human Rights Watch, marzo de 1994, p.28.
24. "Cambodia at War", Human Rights Watch - Asia, marzo de 1995.
25. Informe del CICR, Simposio de expertos militares, 10-12 de enero de 1994.
26. Pruebas presentadas por expertos militares de la India, Sudáfrica y Zimbabue en la Reunión de Expertos Militares sobre el Uso y la Eficacia Militares de las Minas Antipersonal, febrero de 1996.
27. "Landmines in Mozambique", Human Rights Watch, marzo de 1994, p.29.
28. War of the Mines: Cambodia, Landmines and the Impoverishment of a Nation, op. cit., p.18.
29. "Operations in Maputo Province", informe de Norwegian People's Aid, 1994.
30. War of the Mines, op. cit., p.3.
31. "Hidden Death - Landmines and Civilian Casualties in Iraqi Kurdistan", Human Rights Watch - Middle-East, octubre de 1992, p.1.
32. Landmines: A Deadly Legacy, Human Rights Watch & Physicians for Human Rights, 1993, p.224.
33. Publicado en el Daily Telegraph, Londres, 24 de noviembre de 1995.
34. Tomado de "Mines: Summary of the Present Law", folleto del CICR, febrero 1995.
35. Éste es un principio fundamental del derecho internacional humanitario. Su más reciente codificación consta en el artículo 51 del Protocolo I (1977) adicional a los Convenios de Ginebra de 1949.
36. Este principio de derecho internacional humanitario se remonta a la Declaración de San Petersburgo de 1868. Su más reciente codificación es el artículo 35 del Protocolo adicional I (1977).
37. Estadísticas del CICR, enero de 1996.
38. Realizada por el historiador militar británico Geoffrey Best, los meses de noviembre y diciembre de 1995.
39. The Mediterranean and the Middle East, History of the Second World War, UK Military Series, Playfair et al, HMSO, Londres, Vol. III (1960) y IV (1966).
40. Las Naciones Unidas solicitaron a los países contendientes que confirmaran esto solamente en agosto de 1994, tras solicitud de Libia.
41. El general de brigada Blagden, autor de este texto, se vio implicado en un incidente de mina en un campo de minas no señalado, en el sur de Benghazi, el año 1962.
42. Información facilitada por el general de brigada van der Graaf, Reunión de Expertos Militares, CICR, febrero de 1996.
43. Los pormenores de este incidente se reseñan en la sección V 1.b. del presente informe.
44. Send Port and Pyjamas!, Dan Raschen, Buckland Publications, Londres 1987, p.82.
45. Truce Tent and Fighting Front, US Army in the Korean War series, Walter Hermes, Oficina del Jefe de Historia Militar, Ejército de los EE.UU., Washington DC, vol. 2, 1966, p.463.
46. Send Port and Pyjamas!, op. cit., pp.176 y 177.
47. Australia in the Korean War, 1950-53, Robert J. O'Neill, Servicio de Publicaciones del Gobierno australiano, vol. 2, 1985, pp.253-4.
48. Ibíd., pp.256 y 274.
49. Send Port and Pyjamas!, op. cit., p.238.
50. Vietnam Task: The Fifth Battalion, The Royal Australian Regiment 1966-67, Robert J. O'Neill, Cassell, Australia, 1968.
51. We were Soldiers Once-and Young, Ia Drang: The Battle that Changed the War in Vietnam, Harold Moore, Airlife, Salisbury, R.U., 1994, p.181.
52. Hell in a Very Small Place. The Siege of Dien Bien Phu, Bernard Fall, Pall Mall Press, Londres, 1967.
53. It Doesn't Take a Hero, Norman Schwarzkopf, Bantam Books, Nueva York, 1992, pp.163-164.
54. Gran parte de esta sección se funda en un informe presentado por el general de división Banerjee, Reunión de Expertos Militares, CICR, febrero de 1996.
55. Sección basada en una presentación escrita al CICR por el teniente coronel (ret.) Martin Rupiah, autor de "A Historical Study of Landmines in Zimbabwe, 1963-1995", Zambezia, vol. 22, no 1, 1995 y The problem of AP Mines in Zimbabwe, Edwin Mellen Press, Nueva York (en preparación).
56. Ibíd., sobre la base de las investigaciones y las conclusiones de Rupiah con respecto a varios otros estudios sobre la guerra, inter alia, The Rhodesia Front War - Counter Insurgency and Guerrilla Warfare, H. Ellert, Gweru, Mambo Press, 1993, y Counter Insurgency in Rhodesia, J. Cilliers, Croom-Helm, Londres, 1987.
57. Zimbabwe Minefields Survey Report, Mine-Tech, Harare, 1994. Estudio hecho por encargo de la Comunidad Europea en nombre del Gobierno de Zimbabue. En el informe se reconoce que se han subestimado las cifras hasta en un 40%.
58. Sobre la base de la información facilitada por el coronel A.J. Roussouw, Reunión de Expertos Militares, CICR, febrero de 1996.
59. Informe del coronel Alfonso Dagudag, Reunión de Expertos Militares, CICR, febrero de 1996, y "Landmines in the Philippines", informe preparado para la misma reunión por la Oficina de Estudios Especiales y Estratégicos, Fuerzas Armadas de Filipinas.
60. The Sinai Peace Front, Bertil Stjernfelt, Hurst & Co., 1992, pp.52, 72.
61. Observaciones del general de brigada Blagden, 8 de diciembre de 1992.
62. The Lessons of the Modern War, Anthony Cordesman y Abraham Wagner, Westview Press, Boulder, Colorado, 1990, vol. I, p.70.
63. Ibíd., vol. I.
64. Información basada en un informe sobre visitas posteriores del general de brigada Blagden, julio de 1995.
65. Informes sobre visitas posteriores del general de brigada Blagden, junio de 1995.
66. Información basada en un informe sobre visitas posteriores del general de brigada Blagden, febrero de 1993.
67. War of the Mines, op. cit., p.13.
68. "Cambodia at War", Human Rights Watch Project, p. 100.
69. Ibíd. p.100.
70. Observaciones del general de brigada Blagden durante una visita en noviembre de 1993.
71. Hidden Killers, op. cit., p.44.
72. Landmines: A Deadly Legacy, op. cit., p.145.
73. The Lessons of Modern War, op. cit., vol. III, pp. 164-169.
74. Una trampa de este tipo mató a tres miembros de un equipo de "HALO Trust" que iban en un tanque de remoción de minas T55 en 1993.
75. Conversaciones, en noviembre de 1992, entre el general de brigada Blagden y el jefe de la Afghan Technical Consultants, una de las ONG encargada de la remoción de minas que más éxito ha tenido en Afganistán.
76. Hidden Death - Land Mines and Civilian Casualties in Iraqi Kurdistan, Human Rights Watch, octubre de 1992, p.4 y ss.
77. Observaciones del general de brigada Blagden, junio de 1993.
78. Declaración del general de división británico Alistair Craib RE, que participó en la adopción de las primeras medidas de remoción.
79. Observaciones del general de brigada Blagden, junio de 1994.
80. Observaciones del general de brigada Blagden.
81. Información basada en el informe de visitas posteriores del general de brigada Blagden, agosto de 1994.
82. El Gobierno croata calcula que en su territorio hay 2,5 millones de minas. Fuente: discurso de la delegación de Croacia en la Conferencia de Examen de la CAC, celebrada en Viena, el mes de septiembre de 1995.
83. Observaciones del general de brigada Blagden, enero de 1996.
84. Para más detalles, véase párrafo 51.
85. Observaciones del general de brigada Blagden, enero de 1996.
86. Notas procedentes del Simposio de Expertos Militares, CICR, enero de 1994.
87. Sesión de información del ejército estadounidense para la Conferencia sobre Minas Terrestres, patrocinada por la US Arms Control and Disarmament Agency, 16 de agosto de 1995.
88. Approach to Battle, A Commentary, Eighth Army, November 1941 to May 1943, teniente coronel Francis Tuker, Cassel, Londres, 1963, p.163.
89. It Doesn't Take a Hero, op. cit., p.170.
90. Certain Victory: United States Army in the Gulf War, Desert Storm Study Project, Oficina del jefe del Estado Mayor, Ejército de los EE.UU., 1993, p.232.
91. Observaciones del general de brigada Blagden durante operaciones de remoción de minas, enero-junio de 1992.
92. Informe del general de división Banerjee, Reunión de Expertos Militares, CICR, febrero de 1996.
93. Para más detalles sobre la necesidad de mantenimiento y las dificultades que esto implica, véase párrafo 66.
94. Véase, por ejemplo, el caso de los campos de minas-barrera en Rodesia, párrafo 48.g.
95. Véase párrafo 73 con respecto a un ejemplo en un conflicto armado interno; pero los problemas son idénticos en los conflictos armados internacionales.
96. Por ejemplo, véase el caso de los campos de minas propuestos en Namibia por las FDSA, párrafo 48.h.
97. Comentarios del general de división Banerjee, Reunión de Expertos Militares, CICR, febrero de 1996. Véanse también párrafo 48f y sección VI.
98. En el avance de las fuerzas estadounidenses, cuando la 2ª Brigada, 1ª División de Infantería, abrió brecha en los campos de minas irakíes "ningún miembro de la infantería tuvo que apearse a lo largo de las brechas; combatieron desde el interior de sus Bradleys para cubrir a los equipos de tanques del batallón, dado que los tanquistas emplearon arados de minas para destruir las trincheras irakíes". Fuente: Certain Victory, op. cit., p.230.
99. Cálculo del general de división Banerjee, Reunión de Expertos Militares, CICR, febrero de 1996.
100. Send Port and Pyjamas!, op. cit., p.237.
101. Sydsvenska Dagbladet, 4 de junio de 1994.
102. Testimonio del general sir Hugh Beach ante el Comité de Asuntos Exteriores del Parlamento del R.U., Hansard, 30 de marzo de 1995, apéndice 38, p.385. Beach fue ingeniero real que prestó servicios, inter alia, en el noroeste de Europa durante la Segunda Guerra Mundial, donde se emplearon minas profusamente. Su último cargo fue maestre general de artillería, cargo al que incumbía la responsabilidad de adquirir todo el equipamiento para la guerra terrestre, incluidas las minas.
103. Citado en "To Fight Without Landmines", Stephen Rosenfeld, Washington Post, 22 de septiembre de 1995.
104. "The Military Utility of Landmines: Implications for Arms Control", Instituto de Análisis de Defensa, junio de 1994, pp.70-71. Las hipótesis presentadas son que el empleo tiene lugar en una posición defensiva donde (a) el atacante rodea las posiciones, (b) la infantería de las fuerzas que atacan desmonta y dirige el asalto a pie y (c) el atacante maniobra la infantería de a pie y sus vehículos blindados acompañantes independientemente.
105. The Campaign in Italy, Official History of the Indian Armed Forces in the Second World War series, Dharm Pal, Orient Longmans, (para la Sección Histórica de Servicios Combinados de India y Pakistán), 1960.
106. The Mediterranean Theater of Operations, Cassino to the Alps, Ernest Fischer Jr., Centro de Historia Militar, ejército estadounidense, Washington DC, 1977.
107. Ibíd.
108. "La mina terrestre antipersonal del tipo sueco 10 es una mina activada por presión, peligrosa tanto para nosotros como para el enemigo. Insto a nuestras autoridades gubernamentales a que la pongan inmediatamente fuera de servicio". General ke Sagrèn, citado en Sydsvenska Dagbladet, 3 de junio de 1994.
109. Truce Tent and Fighting Front, op. cit., vol. 2, p.256.
110. Send Port and Pyjamas!, op. cit., pp.176 y 190.
111. Ibíd., p.224.
112. Véase el ejemplo de las bases militares sudafricanas, párrafo 48.h, basado en la información proporcionada por el coronel A.J. Roussouw, Reunión de Expertos Militares, CICR, febrero de 1996.
113. Observaciones del general de brigada Blagden cuando desminaba el sector del R.U. en Kuwait, noviembre de 1991-junio de 1992.
114. "Hidden Death: Land Mines and Civilian Casualties in Iraqi Kurdistan", op. cit., p.1.
115. Informe presentado por Norwegian People's Aid a las Naciones Unidas, marzo de 1994.
116. Informe del contratista de Lonrho/Mechem/Artillería Real, presentado a las Naciones Unidas, enero de 1994.
117. Citado en The Long Shadow: Landmines and the Law of Armed Conflicts, Françoise Hampson, Universidad de Essex, 1995, p.3.
118. Según cálculos de las Naciones Unidas basados en el número de muertos hallados en los campos de minas, así como en el hecho de que en muchos países se sepulta a los muertos (especialmente los niños) sin registrar los correspondientes datos. Datos confirmados por cifras del CICR y dos estudios epidemiológicos: "Deaths and Injuries Caused by Landmines in Mozambique", Ascherio y otros, The Lancet, vol. 346, 1995, pp.721-724 y "Social Cost of Landmines in Four Countries: Afghanistan, Bosnia, Cambodia and Mozambique", Andersson y otros, British Medical Journal, vol. 311, 1995, pp.718-721.
119. "Landmines Injury in Cambodia - a Case Study", Fiona King, Tesis MSc, septiembre de 1992, p.43.
120. "La epidemia mundial de las heridas causadas por las minas terrestres", folleto del CICR, septiembre de 1995, p.2.
121. Landmines: A Deadly Legacy, op. cit., p.229.
122. Testimonio del general sir Hugh Beach ante el Comité de Asuntos Exteriores del Parlamento del R.U., Hansard, 30 de marzo de 1995, Apéndice 38, p. 383.
123. Véase párrafo 107 sobre las minas híbridas.
124. Testimonio del general de división Banerjee, Reunión de Expertos Militares, CICR, febrero de 1996.
125. Conversaciones entre el general de brigada Blagden y el teniente coronel Focseneanu, Centro de Acción contra las Minas en Camboya, 1 de noviembre de 1993.
126. Entre las destacadas excepciones cabe mencionar el Reino Unido que, según se dice, ha mantenido los señalamientos en torno a los campos de minas AP dejados por los argentinos en las Islas Falkland/Malvinas y algunos campos de minas israelíes que han pasado recientemente a estar bajo control y vigilancia jordanos.
127. Trends in Land Mine Warfare, informe especial, Grupo de Información Jane, Londres, julio de 1995, pp.5-6.
128. Certain Victory: The Us Army in the Gulf War, op. cit., pp.371 y 372.
129. Sesión de información del ejército estadounidense para la Conferencia sobre Minas Terrestres patrocinada por la US Arms Control and Disarmament Agency, 16 de agosto de 1995.
130. CMS Environmental, Inc., Tampa, Florida.
131. El general de brigada Blagden descubrió una serie de ejemplos de lanzamiento impreciso durante operaciones de remoción en Kuwait, tras la guerra del Golfo.
132. Testimonio del general de división Banerjee, Reunión de Expertos Militares, CICR, febrero de 1996.
133. Angola ya ha adquirido el sistema de cohetes Avibras Astros, que probablemente puede lanzar minas terrestres. Fuente: "Angola: Arms Trade and Violations of the Laws of War since the 1992 Elections", Human Rights Watch, 1994, p.41.
134. Trends in Land Mine Warfare, op. cit., p.72.
135. La definición de mina que se está estudiando en las negociaciones de las enmiendas al Protocolo II de la CAC se refiere a una mina AP "inicialmente concebida" para matar o herir a personas, introduciéndose así una peligrosa ambigüedad en la definición y una deficiencia probablemente fatal para todos los esfuerzos encaminados a controlar las minas AP.
136. Trends in Land Mine Warfare, op. cit., p.16.
137. Véase testimonio de F. Petracco, informe presentado en el Simposio del CICR sobre minas antipersonal, Montreux, 21-23 de abril de 1993.
138. El suministro de armas de la Unión Soviética a Angola se menciona en "Angola - Arms Trade and Violations of the Laws of War since the 1992 Elections", Human Rights Watch, 1994.
139. El R.U. adoptó esta política tras la privatización de su industria nacional de armamentos y la reducción de las investigaciones y el desarrollo financiados por el Gobierno en la década de 1980.
140. El general de brigada Blagden vio ejemplares de estas minas durante operaciones de remoción en San José de las Flores y en San Francisco Javier, 8-10 de junio de 1993.
141. Landmines: A Deadly Legacy, op. cit., p.102.
142. Testimonio de F. Petracco, Simposio del CICR sobre minas antipersonal, op. cit.
143. Sin embargo, los argumentos relativos a estas alternativas deben cotejarse con los de las minas AP, tal como se describen en los párrafos 48.h, 53, 66 y en la sección VI del presente informe.
144. Informe del coronel Alfonso Dagudag en la Reunión de Expertos Militares, CICR, febrero de 1996, sobre las tácticas utilizadas por las tropas gubernamentales contra los insurgentes en Filipinas. Como resultado, en el país prácticamente no hay minas, a pesar de las varias décadas de conflicto armado interno.
145. Fuente: presentación escrita al CICR por el doctor Vernon Joynt, Mechem Consultants (militares y remoción de minas), Pretoria, febrero de 1996.
146. Ibíd., entrevista del 8 de febrero de 1996. Se supone que se colocan 3 minas AP por metro de frente. Hay un 10% de posibilidad de que una persona pise una mina AP y un 25% de que un vehículo con orugas pase sobre una mina contracarro. Debido al largo período durante el cual las personas civiles se ven expuestas a las mismas minas, la probabilidad de bajas se aproxima al 100% con respecto a las minas en las zonas civiles.
147. Los cirujanos del CICR dicen que las heridas causadas por las minas figuran entre las más horrendas que han tratado.
148. En el derecho internacional humanitario se prohíbe el empleo de armas de tal índole que causen sufrimientos innecesarios; es decir, que causen heridas más graves de lo que es necesario para poner a un soldado fuera de combate.
149. El contenido de explosivo de una mina AP C3 canadiense es de 9,4 gramos, y el de la soviética PMN1, de 240 gramos.
150. Identificada como AP Nº 8 RU (SAM).
151. Presentación escrita al CICR del doctor Vernon Joynt, op.cit.
152. Argentina ha iniciado la realización de un programa de remoción de minas en las Islas Falkland/Malvinas. La Unión Revolucionaria Nacional Guatemalteca ha comenzado también a retirar las minas que ya no tienen un objetivo militar y a proporcionar información para la operación MINUGUA por lo que atañe al emplazamiento de minas abandonadas en zonas que ya no están bajo su control.
153. Por ejemplo, un comentario hecho al general de brigada Blagden en Mozambique, enero de 1993.