La función del CICR
De conformidad con el mandato que le confirieron los Estados firmantes de los Convenios de Ginebra de 1949, el CICR interviene ante los gobiernos, los portadores de armas y la sociedad civil a fin de prevenir las infracciones del derecho internacional humanitario (DIH) y proteger y asistir a todas las víctimas de los conflictos armados. El CICR es una organización humanitaria imparcial, neutral e independiente fundada en 1863.
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Hospital de Mirwais, Kandahar, unidad de cuidados intensivos. Un hombre con heridas de armas de fuego recibe tratamiento.
El DIH es un conjunto de normas cuya finalidad, basada en razones humanitarias, es limitar los efectos de los conflictos armados. Protege a las personas que no participan o que han dejado de participar en las hostilidades, y restringe los medios y métodos de hacer la guerra.
¿Quiénes son las víctimas de los conflictos armados que se benefician de la ayuda del CICR? Son personas que no participan o que han dejado de participar directamente en las hostilidades, sobre todo civiles y combatientes heridos o capturados. Estas personas cuentan con la protección explícita del DIH, que prohíbe los ataques contra ellas. También exige que se adopten determinadas medidas para asistirlas. Los Convenios de Ginebra imponen al CICR la obligación de prestar asistencia a las víctimas de la guerra cuando las partes en el conflicto no pueden hacerlo.
Promover el respeto de los heridos de guerra y de la "misión médica"
Como parte de su diálogo con las diferentes partes en el conflicto de Afganistán, el CICR procura recordarles sus obligaciones hacia las personas heridas, sean combatientes lesionados de la parte enemiga, o civiles. En Afganistán, el DIH impone a las fuerzas de seguridad afganas, a las fuerzas internacionales y a la oposición armada la obligación de proporcionar atención médica a todos los combatientes o civiles heridos, cualquiera sea su afiliación política. El DIH prohíbe estrictamente matar a combatientes heridos que han dejado de participar en las hostilidades.
Por otra parte, el CICR promueve el respeto de su misión médica ante las diferentes fuerzas armadas. El término "misión médica" se refiere, en general, a todas las actividades destinadas exclusivamente a prestar asistencia a las personas que necesitan atención médica de urgencia, y consiste básicamente en la prestación de primeros auxilios y el traslado al hospital. En Afganistán, el CICR está sumamente preocupado por los numerosos asesinatos, detenciones, secuestros y actos de hostigamiento que, durante los últimos años, se vienen perpetrando contra los miembros del personal médico mientras desempeñan sus funciones. El CICR insta a todos los beligerantes a respetar la inviolabilidad del personal sanitario, de conformidad con lo dispuesto por los Convenios de Ginebra (los artículos pertinentes se citan más adelante en este informe).
La respuesta del CICR a las personas necesitadas
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Hospital de Mirwais, Kandahar. Un niño con graves heridas causadas por un artefacto explosivo que encontró cerca de su casa recibe atención médica.
Apoyo a los establecimientos médicos del Estado
El CICR proporciona, desde hace varios años, materiales quirúrgicos de emergencia a los hospitales del Ministerio de Salud Pública, para permitirles responder a bombardeos y otros incidentes que causan grandes números de víctimas. Asimismo, provee a las fuerzas de seguridad de Afganistán equipos y cursos de primeros auxilios.
- El CICR ofrece apoyo y formación a los miembros del personal sanitario nacional que trabajan en el hospital de Mirwais, el hospital regional de Kandahar y el hospital de Sheberghan, en Jawzjan, permitiéndoles proporcionar servicios esenciales y quirúrgicos de calidad a las víctimas del conflicto o de otras situaciones de emergencia.
- El CICR distribuye suministros médicos específicos a los hospitales de Kabul y ocho hospitales más en todo el país, así como al banco de sangre central y al departamento de radiología del Ministerio de Salud Pública. Los suministros han permitido a estos establecimientos estatales responder a la afluencia de personas con heridas de guerra causadas por atentados suicidas y enfrentamientos armados de gran magnitud, por ejemplo los de Chora, en Uruzgan (junio de 2007), Spin Boldak (febrero de 2008), y el atentado contra la embajada de India, en Kabul (julio de 2008).
- En el Ministerio de Salud Pública se encuentra preparado, en forma permanente, un equipo de material médico para atender a heridos de guerra, listo para usar en emergencias imprevistas, como el atentado contra la embajada de India que tuvo lugar en julio de 2008.
Los heridos de guerra, la misión médica y el DIH
Quiénes
Según el artículo 3 común a los cuatro Convenios de Ginebra, "las personas que no participen directamente en las hostilidades", incluidos los combatientes heridos, serán, en todas las circunstancias, tratadas con humanidad, sin distinción alguna de índole desfavorable basada en la raza, el color, la religión o la creencia. Está prohibido someterlos a cualquier forma de violencia o maltrato (los actos específicamente prohibidos están enumerados en el artículo 3 común).
Qué
De conformidad con lo dispuesto en el artículo 3 común, "los heridos y los enfermos serán recogidos y asistidos". Esta obligación incumbe a todas las partes en el conflicto, y se aplica a todos los heridos y enfermos, independientemente de su estatuto y de su afiliación, es decir, sin importar de qué lado combatían en el conflicto.
Cómo
Cabe recordar que, si bien el DIH prohíbe atacar a combatientes heridos o enfermos, en el contexto de un conflicto armado no internacional como el que tiene lugar en Afganistán, el DIH no prohíbe que sean arrestados y, una vez que su estado de salud lo permita, encarcelados y juzgados conforme a las leyes penales del país. Lo mismo se aplica a las personas que prestan asistencia médica a los heridos de guerra: el DIH las protege contra los ataques, pero no impide que sean detenidas y juzgadas por infringir las leyes nacionales.
En este contexto, es imprescindible subrayar que el hecho de prestar asistencia médica a combatientes heridos o enfermos no constituye una infracción de la ley, y menos aún del DIH, el cual, por el contrario, exige que se preste esa ayuda. No puede detenerse a una persona sólo porque haya prestado asistencia médica "al enemigo". En efecto, el DIH consuetudinario prohíbe castigar a una persona que presta servicios médicos compatibles con la ética médica.
Apoyo para los heridos y enfermos en zonas que carecen de servicios médicos del Estado
La intensificación del conflicto que ha tenido lugar durante los últimos dos años en gran parte de las zonas rurales del sur y el sudeste de Afganistán, obstaculiza cada vez más la prestación de servicios médicos en esas regiones. Por esta razón, en la mayoría de los casos la población local debe arreglárselas sola, ya que ni siquiera cuenta con un servicio médico rudimentario. Esta falta de acceso a los servicios de salud causa grandes preocupaciones al CICR, que tampoco puede moverse libremente en el sur y el sudeste del país debido a la inseguridad. Por lo tanto, en consonancia con su mandato de prestar asistencia a las víctimas de los conflictos armados, el CICR se esfuerza por ayudar a las personas necesitadas -sobre todo las que necesitan atención médica- que residen en zonas de difícil acceso. En Afganistán, el CICR desempeña este cometido proporcionando materiales de primeros auxilios y atención prehospitalaria para los heridos de guerra en zonas distantes. Estas actividades se realizan por los siguientes medios:
Voluntarios de la Media Luna Roja: primeros auxilios comunitarios
Desde junio de 2006, el CICR organiza cursos de formación en primeros auxilios para los voluntarios de la Media Luna Roja Afgana, y les proporciona suministros médicos. Equipados con material muy básico como vendas, iodo o sales de rehidratación oral, la función de los voluntarios es prestar primeros auxilios tanto a personas civiles como a combatientes heridos o enfermos. En cada provincia, hay entre 10 y 20 equipos de primeros auxilios, cada uno integrado por hasta 20 voluntarios.
Otros socorristas
Con el propósito de ampliar sus servicios a todas las zonas afectadas por el conflicto, el CICR capacita a otros socorristas, residentes en zonas donde la Media Luna Roja Afgana no realiza actividades. Viven en las comunidades locales y cuentan con los conocimientos médicos básicos necesarios para estabilizar y trasladar a los heridos de guerra a los centros médicos competentes. Los socorristas no tienen un vínculo contractual con el CICR pero, como parte de su formación médica, adquieren conocimientos básicos acerca del cometido y de los principios de trabajo de la Institución.
La actual situación de seguridad impide al CICR supervisar en forma directa la labor de estos socorristas. En consecuencia, realiza la actividad de supervisión por medio de consultores médicos externos, quienes controlan la entrega de materiales médicos a los socorristas en los distritos y se aseguran de que los suministros médicos del CICR lleguen a los beneficiarios previstos. Los consultores llevan consigo un carnet de identidad en el que se indica que trabajan para el CICR, y periódicamente presentan a la Institución sus informes de trabajo.
Traslados médicos
Ni los voluntarios de primeros auxilios de la Media Luna Roja Afgana ni los otros socorristas comunitarios cuentan con los conocimientos médicos necesarios para proporcionar atención médica completa. Cuando es necesario, tras estabilizar a los pacientes, organizan su traslado al centro médico más cercano. Los traslados se realizan por carretera, utilizando taxis privados. Los consultores médicos han seleccionado un cierto número de taxis en cada provincia, que pueden trasladar a los heridos al establecimiento sanitario más cercano, por ejemplo, al hospital de Mirwais, en Kandahar. Los conductores de taxi no son empleados del CICR, pero llevan consigo una carta sellada y firmada en la que se explica que trasladan a los heridos en nombre del CICR. La Institución paga los gastos de taxi.
Puestos de primeros auxilios del CICR
Uno de los objetivos principales de la Institución es establecer y operar establecimientos de salud neutrales e independientes en las zonas rurales afectadas por el conflicto. Con este fin, el CICR está instalando puestos de primeros auxilios en zonas rurales seleccionadas. El personal de los puestos está formado por empleados nacionales del CICR, y los edificios donde funcionan están claramente marcados con el emblema de la cruz roja. La ubicación exacta de los puestos se informa a todas las fuerzas armadas que operan en la zona, para permitirles acudir a ellos en procura de atención médica en caso necesario, y también para garantizar la seguridad del personal y el respeto de sus actividades humanitarias. Hay puestos de primeros auxilios en las provincias de Kandahar, Uruzgan, Helmand y Zabul. Recientemente, el CICR abrió otro puesto en la provincia de Wardak y tiene previsto instalar otros, en uno o dos lugares en la provincia de Kunar.
Apoyo a los trabajadores de salud de la oposición armada
Cuando hay numerosas víctimas que necesitan atención, los interlocutores que atienden a los combatientes de la oposición armada y a las personas civiles que residen en zonas afectadas por el conflicto piden ayuda al CICR. Al igual que en el caso de los establecimientos de salud del Estado, el CICR, en consonancia con su estatuto neutral e independiente y su cometido de asistir a las víctimas de los conflictos armados, responde a sus necesidades, proporcionándoles material y suministros médicos. Aunque no se informa al CICR con exactitud el lugar donde tienen lugar esos servicios, el CICR insiste en verificar los conocimientos médicos de las personas que formulan el pedido y prestan atención médica.