Países y zonas afectados por las minas en América
- Chile
- Colombia
- Cuba
- Ecuador
- Nicaragua
- Perú
- Venezuela
- Islas Malvinas
Fuente: Landmine Monitor 2006.
Progresos sustanciales pero los conflictos armados siguen siendo un serio obstáculo:
- América Central sigue viviendo bajo la amenaza de las minas terrestres y de las municiones sin estallar a pesar de que los confl ictos armados en la región acabaron hace más de una década. Las labores de remoción han resultado difíciles por no haber sido señalizado ni registrado el emplazamiento de muchas minas. Además, algunos fenómenos naturales como el huracán Mitch, que asoló América Central en 1998, movieron las minas de su ubicación original. Para las comunidades pobres de las zonas rurales las minas son aún más dañinas porque las tierras infestadas frenan el desarrollo económico y los servicios de salud y de rehabilitación para los supervivientes son escasos.
- Las minas antipersonal están causando estragos también en la población civil de Colombia donde, según los informes, está aumentando el empleo de estos dispositivos. Por añadidura, el confl icto que se sigue librando en el país apenas si permite el trabajo de desminado. Centenares de civiles y militares mueren cada año en Colombia a causa de las minas antipersonal. Cabe señalar que Colombia se adhirió a la Convención sobre la prohibición de las minas antipersonal a pesar del confl icto armado.
- Todas las naciones de América son parte en la mencionada Convención, excepto Cuba, Estados Unidos y Haití. Haití la ha fi rmado pero aún no la ha ratifi cado. La Organización de los Estados Americanos (OEA) ayuda a sus Estados Miembros a resolver los problemas provocados por las minas antipersonal a través de su Programa de Asistencia a la Acción Integral contra las Minas Antipersonal. En los últimos años ha respaldado una gran variedad de actividades relativas a las minas. Se ha avanzado mucho en la remoción de minas, en los países de Centroamérica en particular, y si se cumplen los planes esta subregión estará libre de minas para el año 2006. En los cuadros que se presentan a continuación se exponen los desarrollos clave en la aplicación de la Convención sobre la prohibición de las minas antipersonal en dos de los países afectados de América Latina: Colombia y Nicaragua. Son ejemplos que ilustran las distintas difi cultades a las que se enfrentan estos países para alcanzar los objetivos de la Convención.
Cuestiones pendientes:
- Se han registrado notables progresos en la eliminación de las minas antipersonal en América Central, la subregión más castigada de América por las minas y las municiones sin estallar. En 2003 Costa Rica declaró que había cumplido con sus obligaciones en materia de remoción. Aun así se tiene que asegurar los recursos económicos necesarios para completar las tareas de remoción que se han de llevar a cabo de aquí a 2006 en todas las zonas afectadas de América Central. Esto se producirá más tarde de lo previsto a causa de la posible ampliación del plazo por parte de Nicaragua (véase más arriba), aunque será mucho antes del plazo de Nicaragua estipulada en la Convención, es decir del año 2009. Cumplir estos objetivos sería un logro importante para todos los Estados Partes en la Convención sobre la prohibición de las minas antipersonal y una verdadera muestra de la efi cacia de la Convención.
- El obstáculo mayor es el aumento del problema de minas antipersonal en Colombia. Urge poner fi n al empleo de las minas antipersonal, garantizar el acceso a las comunidades afectadas de las organizaciones involucradas en la acción contra las minas, e incrementar de forma notable las iniciativas de educación sobre el peligro de las minas y las labores de remoción, para proteger a la población civil de la amenaza de estas armas.
- Hay otros países afectados por las minas de la región en los que también se enfrentan difi cultades específi cas. Perú y Ecuador tienen el problema de minas antipersonal a lo largo de su frontera común, como consecuencia de la breve guerra en la que se enfrentaron estos dos países en 1995. En Perú también se sembraron minas antipersonal, principalmente alrededor de las instalaciones eléctricas públicas, durante el conflicto armado interno que vivió el país durante los años ochenta y los noventa. Según la OEA, el proceso de desminado en Perú y Ecuador experimentó un impulso durante 2002. En el mismo año, la OEA estimó que dicho proceso en Perú llevaría entre ocho y nueve años debido a las condiciones particularmente difíciles en muchas de las zonas apartadas del país, afectadas por las minas.
- La falta de asistencia adecuada para la rehabilitación física y la reintegración socioeconómica de las víctimas es una circunstancia común a la mayoría de los países de la región que se enfrentan al problema de las minas. Es menester que los gobiernos nacionales adquieran un mayor compromiso con la atención a los supervivientes y que se obtenga apoyo externo para ello. Aún después de retirarse las últimas minas, planeará sobre los supervivientes la sombra de estas armas hasta que no logren llevar una vida plena y provechosa en sus comunidades.
- Para poner fin al azote de las minas antipersonal en América se debería alentar a los países que aún no son partes en la Convención sobre la prohibición de las minas antipersonal a que se adhieran a ella.