"En estos momentos, la Provincia de la Frontera del Noroeste atraviesa una crisis humanitaria", dice Benno Kocher, quien, desde Peshawar, dirige las operaciones del CICR en la provincia. "Hay fuertes enfrentamientos en varios distritos. En menos de una semana, se han desplazado cientos de miles de personas. Los civiles que no pudieron salir de la zona del conflicto ya no tienen acceso a los servicios básicos, incluso la atención de la salud".
©Reuters
Una familia huye de las operaciones militares en Mingora con sus pertenencias.
El CICR todavía no puede realizar actividades en Swat ni en el Bajo Dir debido a los intensos enfrentamientos y a la inseguridad. "No obstante, seguiremos procurando llegar hasta las personas directamente afectadas por la violencia en los distritos. También estamos fortaleciendo el apoyo a la Media Luna Roja de Pakistán (MLRP) a fin de mejorar la respuesta a la crisis de los desplazamientos que afectan a varios distritos de la Provincia de la Frontera Noroeste" dijo el Sr. Kocher.
Las autoridades pakistaníes informan que hubo víctimas civiles en Mingora y sus alrededores. Hace menos de una semana, Mingora contaba con una población de 700.000 habitantes, pero ahora está casi vacía. Sin embargo, no todos han querido o podido irse de Swat. Un gran número de personas civiles han quedado en el distrito, en circunstancias sumamente difíciles. "Es fundamental que las partes en el conflicto respeten el derecho internacional humanitario y, en particular, que tomen todas las precauciones posibles para reducir al mínimo las víctimas civiles", dijo Pascal Cuttat, jefe de la delegación del CICR en Pakistán. En Mingora, el principal hospital del distrito de Swat ha sido abandonado y los servicios de abastecimiento de agua y de electricidad están interrumpidos desde hace días. Al parecer, muchas personas se trasladaron al Alto Swat para alojarse con familiares en zonas rurales, sólo para encontrarse con que allí también hay fuertes enfrentamientos.
Una de las prioridades del CICR es llegar a las zonas directamente afectadas por las hostilidades en los distritos de Swat, Bajo Dir y Buner de la Provincia de la Frontera del Noroeste. Las partes en el conflicto han aceptado, en principio, que el CICR intervenga en esas regiones pero, hasta ahora, la intensidad de los enfrentamientos le ha impedido hacerlo. "Debe facilitarse a las organizaciones humanitarias como el CICR el acceso a la población afectada, en condiciones seguras y sin obstáculos", dijo el Sr. Cuttat. El CICR evaluará la situación en el plano humanitario y, en cuanto las condiciones de seguridad lo permitan, trasladará a las víctimas a su hospital para personas con heridas causadas por armas, en Peshawar.
Al menos 360.000 personas han huido de Swat, Dir y Buner en los últimos días. El total de personas desplazadas a causa de las hostilidades desde agosto de 2008 asciende ahora a más de 900.000. Este desplazamiento sin precedentes significa que se necesitará la asistencia a largo plazo de las organizaciones humanitarias, con inclusión de la MLRP y el CICR. Numerosas personas desplazadas han optado por vivir con familias de acogida y se han dispersado por la Provincia de la Frontera del Noroeste y otras partes del país. A mediano y largo plazo, se prevé que la presencia de los desplazados represente una pesada carga para las familias anfitrionas. El CICR y otras organizaciones humanitarias tendrán que tener en cuenta este factor en su respuesta de largo plazo a la crisis actual.
El CICR presta apoyo a las actividades de la Media Luna Roja de Pakistán en un campamento para personas desplazadas en el distrito de Swabi, que actualmente administra la MLRP. El campamento tiene capacidad para 14.000 personas. En la mañana del 12 de mayo había en él sólo unas pocas familias, pero se espera que en los próximos días lleguen nuevos desplazados. Con el apoyo económico y material del CICR, la MLRP también administra un campamento en Malakand. Este campamento puede recibir a 7.000 personas más.
Actualmente, la MLRP está fortaleciendo su respuesta a la crisis de los desplazados en la Provincia de la Frontera del Noroeste y evaluando la forma de responder mejor a las graves necesidades humanitarias en la zona. A fin de apoyar las actividades de la MLRP, el CICR proporciona servicios de abastecimiento de agua potable y saneamiento en el distrito de Swabi. El CICR ha instalado el sistema de suministro de agua y construido letrinas en el campamento administrado por la MLRP en el distrito; además, ha instalado y aportado el personal de la unidad de atención médica del campamento. Actualmente, el CICR cuenta con dos delegados en Swabi.
Proporcionar servicios médicos adecuados en las zonas de conflicto es una de las prioridades del CICR, que actualmente proporciona medicamentos y equipos médicos a las unidades básicas de atención de la salud en Timargara (distrito del Bajo Dir). El CICR está en contacto con el personal sanitario que todavía presta servicios en Swat, a fin de evaluar las necesidades de la zona en materia de atención médica.
Desde el 18 de febrero hasta el 30 de abril, el hospital del CICR para heridos de arma, en Peshawar, atendió a 316 pacientes. Desde que comenzaron las hostilidades en el distrito de Swat, el hospital ha recibido a 20 pacientes heridos de arma procedentes de esa zona. Sin embargo, como no es el único hospital en Peshawar que recibe ese tipo de pacientes, el número de heridos que el CICR ha tratado en los últimos días no necesariamente refleja la situación sanitaria general en Swat, Bajo Dir y Buner.