Portada
Documento impreso desde el sitio web del CICR
URL: http://www.icrc.org/Web/spa/sitespa0.nsf/html/zimbabwe-feature-221208
Comité Internacional de la Cruz Roja
23-12-2008  Reportaje  
Zimbabue: de puerta en puerta para luchar contra el cólera
Según los datos disponibles, más de mil personas han sucumbido al cólera en Zimbabue, y unas 18.500 personas más habrían contraído la enfermedad. Junto con el Ministerio de Salud, el CICR se esfuerza por contener la epidemia.

Durante los últimos meses, Zimbabue padece una epidemia de cólera que afecta a todas las provincias menos una. Harare y la ciudad de Beitbridge, en el sur del país, son las zonas más afectadas. El CICR proporciona medicamentos y otros suministros médicos a los centros de tratamiento del cólera en Harare y Chinoyi, y supervisa el tratamiento de los pacientes en otros lugares del país. También trabaja en estrecha colaboración con el personal sanitario en Harare para tratar a los enfermos de cólera y evitar la propagación de la enfermedad. Los trabajadores de salud van de puerta en puerta, desinfectando las viviendas de los pacientes y de las personas expuestas a contraer la enfermedad mediante el rociado de aseos, letrinas, mantas y ropa con un desinfectante a base de cloro.

¿Quiénes son vulnerables al cólera, y cómo se transmite la enfermedad?

Cualquiera puede contraer el cólera. La enfermedad es causada por una bacteria que se transmite por medio del agua o de alimentos contaminados. Una persona infectada que ha usado el aseo puede llevar la bacteria del cólera en sus manos y contaminar la comida o el agua. Éstos son consumidos por otra persona, que resulta a su vez infectada.

Los cuerpos de las personas fallecidas por cólera son altamente infecciosos y pueden contaminar a las personas que preparan los cadáveres para el sepelio. Si los centros de tratamiento de cólera no se protegen correctamente mediante la aplicación de medidas de aislamiento, pueden convertirse en un foco de contaminación para los familiares de los enfermos y el personal sanitario.

Evitar la infección

Si bien el cólera es contagioso, su transmisión puede prevenirse lavándose las manos con jabón tras utilizar el aseo. Beber sólo agua potable que ha sido hervida, tratada con cloro o filtrada, comer solamente alimentos cocidos, pelar la fruta y las hortalizas y lavarlas en agua tratada con cloro son formas sencillas pero eficaces de protegerse contra la enfermedad. También es importante que las personas eviten darse la mano innecesariamente, ya que el contacto puede difundir la bacteria del cólera.

Todos los presuntos casos de cólera deben ser derivados cuanto antes a un centro de tratamiento. Una vez que se confirma la presencia de la enfermedad, la casa del paciente debe ser desinfectada. No se recomienda tomar antibióticos para prevenir el contagio ("profilaxis antibiótica"), ya que eso proporciona una falsa sensación de seguridad y el efecto de protección dura sólo una semana. Los antibióticos no detienen un brote de cólera; sí lo hacen las medidas de higiene y saneamiento.

Los centros de salud pública también pueden adoptar medidas para prevenir la propagación de la enfermedad. El tratamiento del agua con cloro, realizado en gran escala y en forma sistemática, así como la correcta gestión de los residuos, son medidas que contienen la epidemia.

Cómo ayuda el CICR a contener la epidemia y prevenir nuevos brotes

Una de las actividades que realiza el CICR es rociar el interior de las viviendas de las personas infectadas con desinfectante, a fin de impedir la propagación de la enfermedad.

Desde mediados de diciembre, el CICR, en estrecha colaboración con el personal sanitario del Hospital de Enfermedades Infecciosas Beatrice y la Policlínica de Budirio, visita viviendas en las zonas afectadas de Harare a fin de desinfectarlas. Los equipos sanitarios identifican los hogares afectados en los centros de salud, donde se registran los datos personales de los pacientes de cólera. A continuación, visitan los hogares de los pacientes y rocían los aseos, las letrinas, las mantas y la ropa con un desinfectante a base de cloro. Esta medida protege a los demás contra la enfermedad.

Los equipos de salud apoyados por el CICR están formados por al menos cinco profesionales médicos que, además de desinfectar las casas, informan a los familiares y a los demás residentes del barrio acerca de los riesgos del cólera y la forma de prevenir el contagio. Los equipos aprovechan estos contactos con la comunidad para identificar casos de cólera y trasladar a los pacientes a los centros de tratamiento.

Los equipos distribuyen pastillas potabilizadoras, baldes y jabón a fin de promover el saneamiento en las comunidades afectadas por el cólera. El CICR proporciona a los equipos ropa de protección, suministros básicos y transporte.

El CICR también ha donado bombas de agua, equipos para comprobar la calidad del agua y piezas de recambio para la principal planta de tratamiento de agua, que abastece a Harare y sus suburbios. Esto ayudará a las autoridades a mejorar el acceso al agua potable de los residentes de la ciudad y a contener la propagación de las enfermedades transmitidas por el agua, como el cólera.

© REUTERS/Philimon Bulawayo
Glen Norah, Harare, noviembre de 2008. Una joven recoge agua de un arroyo.

© ICRC/J. Tanner/v-p-za-e-00025
Musina, Sudáfrica, cerca de la frontera con Zimbabue. Refugiados enfermos de cólera.

©ICRC/J. Tanner/v-p-za-e-00022
Musina, Sudáfrica, cerca de la frontera con Zimbabue. Refugiados que huyen de la epidemia de cólera en Zimbabue.


Volver al principio de esta página
Copyright © 2009 Comité Internacional de la Cruz Roja23-12-2008
Sección: En el mundo > África > Zimbabue
Página anterior Página anterior