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Editorial - Revista Internacional de la Cruz Roja, N.º 876 - Diciembre de 2009

15-09-2010 Artículo, Revista Internacional de la Cruz Roja, por Toni Pfanner

Desde que se celebró por primera vez en 1867, la Conferencia Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja ha sido un foro único para debatir temas humanitarios dentro del Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja y con los Estados. Las treinta Conferencias que se han celebrado a lo largo de más de 140 años han sido testigo del nacimiento y el desarrollo del derecho de la guerra y de la historia del Movimiento de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja. Los desafíos humanitarios, las normas de derecho humanitario y las relaciones entre los Gobiernos y la Cruz Roja y la Media Luna Roja han sido temas centrales de la Conferencia Internacional.

Muchos aspectos que se tratan en la Conferencia se abordan también en otros foros internacionales, pero la perspectiva específica de la Cruz Roja y la Media Luna Roja, así como el valor agregado que representa, justifican que se debatan temas como el medio ambiente y las migraciones. La orientación hacia las víctimas, y lo que cada tema significa para ellas, sigue siendo el parámetro decisivo.

Al reafirmar la responsabilidad de todos los Estados de respetar y hacer que se respete el derecho internacional humanitario, la Conferencia analiza con regularidad los nuevos desafíos y tendencias que se observan en los conflictos armados contemporáneos. La misión del CICR y toda la historia de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja están inextricablemente vinculadas a los orígenes y el desarrollo del derecho internacional humanitario, y los retos que se presentan en ese ámbito son de crucial importancia para la Conferencia Internacional. La preocupación predominante sin duda es g arantizar el acceso a las víctimas de conflictos armados y de otras situaciones de violencia, y prestarles protección y asistencia. Las restricciones que imperan en los contextos de conflictos que cambian continuamente aumentan la dificultad de obtener ese acceso, de allí la importancia de la aceptación y la comprensión, por parte de todos los beligerantes, de las normas del derecho internacional humanitario y el respeto debido a la acción humanitaria, en particular cuando se la realiza bajo la protección de la cruz roja, la media luna roja y el cristal rojo.

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La Conferencia reúne, en condiciones de igualdad, a los 194 Estados Partes en los Convenios de Ginebra, el Comité Internacional, las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (que hoy son 186), y su Federación Internacional. En cada Conferencia, que se celebra cada cuatro años, más de 2.000 delegados, entre ellos, un gran número de observadores, se reúnen durante cinco días para debatir e intercambiar opiniones y experiencias, tanto formal como informalmente. La participación de casi todos los Estados en la Conferencia Internacional es una prueba del reconocimiento de la especificidad de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja como actor humanitario universal y único, separado del sistema de las Naciones Unidas. Refuerza la relación entre los componentes del Movimiento y los Gobiernos, y destaca particularmente el papel auxiliar de las Sociedades Nacionales respecto de sus autoridades públicas en el ámbito humanitario. Junto con el Movimiento, su principal socio en las tareas de protección y asistencia de las víctimas de los conflictos armados y los desastres naturales o tecnológicos, los Estados se esfuerzan por ser más eficaces en sus operaciones de urgencia internacionales y por construir capacidades locales para ayudar a los miembros más vulnerables de su sociedad.

En ocasiones, los debates de carácter político sobre la participación de los Estados, las Sociedades Nacionales y/o los observadores han empañado el contenido de la Conferencia y, el año 1991, condujeron incluso a su cancelación, cuando la participación de Palestina no se pudo acordar previamente. Sin embargo, en general, se ha logrado evitar la politización del Movimiento gracias al carácter mismo de la Cruz Roja y la Media Luna Roja y a una cuidadosa preparación del encuentro. La Conferencia forma parte de un complicado y largo proceso que comienza con la preparación del programa, seguida de la elaboración de los borradores de los informes y un amplio proceso de consulta. Culmina con la puesta en práctica de las decisiones después de la Conferencia. Ese proceso preparatorio y de seguimiento facilita el diálogo permanente sobre temas humanitarios entre el Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja y los Estados.

Las sesiones plenarias y las comisiones son el principal foro formal para que los participantes debatan y analicen los temas incluidos en el programa y constituyen la base más importante para los resultados de la Conferencia. Sin embargo, el comité de redacción tiene un papel preponderante en la Conferencia: el lenguaje a veces árido de las resoluciones no es sino un reflejo parcial del proceso de toma de decisiones que en gran medida moldea la orientación a largo plazo del derecho humanitario y de la acción humanitaria.

  Toni Pfanner  

  Redactor jefe