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Pakistán: tiene derecho a criticar quien tiene corazón para ayudar

09-12-2010 Reportaje

Las personas que han escrito acerca de las inundaciones causadas por los monzones en Pakistán se han esforzado por describir sus efectos usando términos como "catástrofe" y "devastación". Esas palabras distan mucho de reflejar la realidad. Las inundaciones se han comparado con el maremoto que tuvo lugar en Asia en 2004 y con el terremoto que asoló Cachemira en 2005. Habida cuenta del número de personas afectadas y de los daños causados, esas comparaciones resultan razonables.

Introducción

     

©CICR/ v-p-pk-e-00966  
   
La Media Luna Roja de Pakistán y el CICR colaboran para evaluar las necesidades de las personas afectadas por las inundaciones en Shikarpur y Jacobabad, Sindh. 
         

  Introducción  

El impacto de estas inundaciones fue tal que ningún país podría afrontar las consecuencias por sí solo. Si bien la triste verdad es que numerosos sobrevivientes probablemente reciban poca o ninguna ayuda, también es cierto que muchos millones de personas que sobrevivieron a las inundaciones están recibiendo ayuda oportuna y que, a veces, hasta salva vidas.

Los que reaccionaron con rapidez, eficacia y eficiencia par a mitigar el sufrimiento de las millones de personas afectadas por las inundaciones quedarán en la historia. Pero, hay un grupo que ha realizado un trabajo ejemplar, que ha recibido poco o ningún reconocimiento, y que merece nuestro recuerdo y nuestro agradecimiento en el día de hoy, el Día Internacional de los Voluntarios.

El voluntariado es uno de los siete principios fundamentales del Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja. A lo largo y a lo ancho de Pakistán, más de 100.000 voluntarios motivados, no incentivados por el deseo de obtener beneficios personales, que trabajan en 96 secciones de distrito, provinciales y locales y en 161 centros de salud de la Media Luna Roja de Pakistán (MLRP), han prestado ayuda a los sobrevivientes de las inundaciones y a las víctimas de las hostilidades sin que su labor haya merecido más que unas pocas palabras de reconocimiento en los medios de comunicación nacionales e internacionales.

En los primeros momentos de las crecidas, miles de profesionales médicos y otros especialistas de la salud tomaron contacto con el Comité Internacional de la Cruz Roja, con la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja o con la Media Luna Roja de Pakistán para ofrecer sus servicios gratuitos, a fin de ayudar a sus conciudadanos necesitados. Miles de miembros del Movimiento, procedentes de decenas de sociedades nacionales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja que normalmente no realizan actividades en Pakistán, fueron movilizados al país como parte de la respuesta de emergencia a las inundaciones preparada por la Federación Internacional para asistir a los damnificados, o recaudaron importantes sumas de dinero en sus países de origen para ayudar a los pakistaníes a reconstruir sus vidas.

En medio de una tragedia, con grandes partes del país afectadas por los enfrentamientos o las inundaciones, la labor de los voluntarios es un faro de esperan za para los menos afortunados. Estas historias retratan la motivación, las acciones y los pensamientos de un puñado de personas que contribuyeron a aliviar el sufrimiento ajeno con anterioridad a esta catástrofe y también durante la misma. Estas personas, en su mayoría voluntarios, representan a los casi 100 millones de miembros del Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, quienes ponen de manifiesto el verdadero espíritu de " humanidad " en un mundo que, demasiado a menudo, presenta situaciones difíciles de sobrellevar.

 

    Para unirse a esta familia global, contáctese con www.prcs.org.pk.  

Mitigar los sufrimientos: un voluntario en Baluchistán

     

©CICR/ 
   
En la mayor parte de las zonas afectadas por las inundaciones, el agua contaminada ha causado numerosos casos de diarrea. Por ello, los voluntarios de la MLRP han trabajado día y noche para garantizar el suministro de agua potable a la población. 
         

Rashid Minhas trabaja como voluntario de la Media Luna Roja de Pakistán en la sección de Sibi (Baluchistán) desde mayo de 2010, cuando su primo, el secretario de la sección, lo convenció de dedicar parte de su tiempo a ayudar a los menos afortunados.

Las inundaciones de julio siguieron a una serie de desastres naturales que afectaron la región de Baluchistán en 2010.  " En nuestro distrito, las crecidas dejaron a muchas personas sin vivienda, especialmente en las zonas de Tali, Haji Sher y Notal " , explicó Rashid. " En los primeros momentos, comunidades enteras quedaron sin alimentos. Los padres no podían alimentar a sus hijos, que lloraban de hambre. Los padres no podían hacer más que tratar de consolar a sus hijos. "

" Empezamos a realizar evaluaciones para la operación de ayuda en las zonas más afectadas del distrito y después comenzamos a distribuir los alimentos que el CICR había proporcionado a la Media Luna Roja de Pakistán " , recuerda Rashid. " La enorme devastación y los numerosos damnificados que necesitaban ayuda en la zona indujeron a muchas personas a trabajar como voluntarios. Como yo, esas personas se dieron cuenta de lo importante que es colaborar con la Media Luna Roja de Pakistán para ayudar a las personas necesitadas " .



Ayudar a los más vulnerables: los voluntarios en Punjab Meridional

     

©Media Luna Roja de Pakistán 
   
Muhammad Rafiq distribuye alimentos a los damnificados por las inundaciones en Rajanpur, provincia de Punjab. 
         

Mohammad Rafiq, de 22 años, que acababa de completar sus estudios, estaba buscando un trabajo permanente para comenzar a ganarse la vida y ayudar a su familia. Con cada día que pasaba sin conseguirlo, estaba empezando a perder la esperanza de encontrar el tipo de trabajo que deseaba.

Entonces, en agosto, las inundaciones llegaron hasta su casa, en la zona meridional de la provincia de Punjab. Rafiq y sus familiares lo perdieron todo: vivienda, cultivos y ganado. El grado de destrucción causado por las crecidas no tenía precedentes.  " En mi aldea, quedó muy poco para salvar " , explicó Rafiq. " Sin embargo, h abía mucho por hacer. Había centenares de personas afectadas que necesitaban ayuda desesperadamente " .

A algunas víctimas de la inundación les preocupaban más las necesidades de los demás que las propias. Rafiq empezó a ayudar a quienes tenían menos resistencia y capacidad de adaptación. Hacía todo lo que podía para asistir a los demás: trasladaba a las personas a las zonas seguras, traía alimentos y agua potable, juntaba leña y ayudaba a los más vulnerables, en particular a los ancianos, las mujeres y los niños. " Sencillamente, tratábamos de aliviar las dificultades y los sufrimientos de las familias que habían quedado sin techo " , dijo Rafiq. 

Mientras ayudaba a los demás, Rafiq conoció a los miembros de la Media Luna Roja de Pakistán (MLRP). " Me ayudaron a ayudar a los demás " , explicó, " porque, junto con la MLRP, llegó la ayuda material que tanto necesitaban las víctimas de la inundación. Esto fortaleció nuestra decisión de ayudar a las personas necesitadas trabajando junto con la MLRP. De pronto, mejoró la calidad de la ayuda que prestaba, y eso me causó gran satisfacción " .

Hoy, Rafiq trabaja de manera formal como voluntario de la MLRP. Con el apoyo prestado por el CICR durante los últimos tres meses, Rafiq y sus colegas de la MLRP han asistido a más de 200.000 personas, proporcionándoles alimentos, artículos de higiene, alojamiento y artículos domésticos en los distritos de Dera Ghazi Jan y Rajanpur. 

" Una vez superada la situación de emergencia causada por las inundaciones, pienso seguir trabajando como voluntario de la MLRP y ayudando a las personas más vulnerables de la comunidad " , dice Rafiq. Ya lo he decidido; me dedicaré al servicio de la humanidad " . Rafiq encontró su pasión.



Restablecer el contacto entre familiares en las zonas de Jyber Pajtunjwa afectadas por los enfrentamientos y las inundaciones

     

©CICR/ v-p-pk-e-00968 
   
Un voluntario de la Media Luna Roja de Pakistán distribuye alimentos y artículos de higiene a las familias afectadas por las inundaciones en Jumu Agham, distrito de Larkana, Sindh. 
         

Las lluvias de la estación de los monzones que se desataron a finales de julio dieron lugar a unas inundaciones inéditas en la provincia de Jyber Pajtunjwa, causando enormes daños a las comunidades y la infraestructura. El deterioro de las carreteras y la destrucción de los puentes hicieron que muchas familias perdieran el contacto con sus seres queridos. Los sistemas de comunicaciones de toda la provincia dejaron de funcionar y las zonas remotas quedaron totalmente aisladas.

Kandia, una de las aldeas más a fectadas por las crecidas en Kohistán, no sólo quedó inaccesible por carretera sino también incomunicada. Muchos pobladores de la aldea murieron cuando el agua se llevó las casas o en los derrumbes causados por la presión de las aguas. Si bien los sobrevivientes tenían graves necesidades de alimentos, agua potable y alojamiento, casi todos estaban más ansiosos por saber qué había pasado con sus seres queridos. 

Pese a las grandes dificultades que afrontaban los colaboradores humanitarios para llegar hasta las personas que necesitaban asistencia, los voluntarios de la Media Luna Roja de Pakistán (MLRP) Muhammad Saleem y Assmat Ullah Afridi estaban resueltos a llegar hasta las aldeas más distantes de Kohistán, como Kandia, para ayudar a los damnificados a restablecer el contacto con sus familiares. La MLRP local les informó de un posible camino a Kandia. Tras viajar una hora en automóvil, llegaron a un punto de encuentro, desde donde caminaron durante casi dos días con la ayuda de un guía local, mientras hacían el ayuno del Ramadán, hasta llegar a Kandia.

" Me asusté mucho cuando cruzamos un puente provisional " , explica Muhammad Saleem.  " Un paso en falso, y hubiera caído en el turbulento río que corre bajo el puente. Estuve tentado de volverme... pero pensé en todas las personas que esperaban mi ayuda. Pedí a Dios que me diera fuerza y seguí caminando por los palos apenas atados que formaban el puente. La miseria que vi cuando llegué al otro lado me convenció de que había arriesgado mi vida por una causa valedera, y estoy dispuesto a correr otros riesgos como ése en el futuro " .

Cuando los voluntarios llegaron a Kandia, los habitantes no tardaron en rodearlos. Los teléfonos satelitales proporcionados por el CICR ofrecieron a los aldeanos una oportunidad única para restablecer el contacto con los familiares que habían quedado separados de ellos a causa de las inundaciones. Tras hacer las llamadas telefónicas e intercambiar noticias familiares vitales, sus rostros brillaban de alegría y emoción.

" Aún recuerdo la época en la que proporcionaba llamadas gratuitas facilitadas por el CICR y la MLRP durante la " operación Bajaur " en 2008, cuando muchas personas quedaron separadas debido a las hostilidades y todo el mundo deseaba restablecer el contacto con sus seres queridos " , dice Assmat Ullah Afridi.  " Cuando ayudo a la gente de esta manera, siento mucha satisfacción " .

Del mismo modo en que el servicio de teléfonos satelitales restableció el contacto con los familiares de las personas desplazadas a raíz de las hostilidades, el servicio se prestó en las zonas más distantes e inaccesibles de Jyber Pajtunjwa después de las inundaciones. Para las familias separadas de sus seres queridos, es un servicio muy importante y apreciado.

" Empecé a trabajar como voluntario de la MLRP hace dos años " , dice Muhammad Saleem.  " He trabajado en situaciones de violencia armada y durante las inundaciones en Jyber Pajtunjwa. Hoy, cuando pienso en el pasado, creo que he logrado mucho, a pesar de que no tenga un trabajo apropiado para mantener a mi familia. Pese a ello, nunca dejaré de ser voluntario; seguiré ayudando a las personas necesitadas " .



Promoción de los hábitos de higiene en aldeas remotas: los voluntarios en la zona de Cachemira administrada por Pakistán

     

©Media Luna Roja de Pakistán 
   
Anjum, voluntaria en la zona de Cachemira administrada por Pakistán, imparte una sesión informativa sobre los hábitos de higiene. 
         

Anjum Awan trabaja como voluntaria de la Media Luna Roja de Pakistán en la zona de Cachemira administrada por Pakistán, desde hace más de cuatro años. Tras participar en un curso para paramédicos, Anjum prestó servicios de salud a las mujeres y niños que vivían en campamentos debido al terremoto que tuvo lugar en Cachemira en 2005. Después del terremoto, también trabajó en aldeas distantes en el distrito de Muzaffarabad, recopilando información sobre las personas con discapacidades físicas.

" No es común ni fácil que una mujer vaya a trabajar en aldeas remotas " , explica Anjum. " Cada mañana, al sali r de nuestra casa, llevamos con nosotras el honor de todo el clan, lo que representa una enorme presión para nosotras. Pero este trabajo es muy importante, por los beneficios que acarrea para nuestras comunidades " .

Desde el terremoto de 2005, Anjum también ha trabajado con voluntarios para promover las prácticas de higiene en las aldeas remotas del distrito de Muzaffarabad.  " Experimentamos muchos problemas y enfermedades causadas por el uso de agua sucia y por la ausencia de prácticas de higiene en el hogar " , dice Anjum. " La sarna y la diarrea son enfermedades muy comunes en las zonas menos desarrolladas de Cachemira administrada por Pakistán, y nuestro objetivo como voluntarios para la promoción de la higiene era aportar educación e inducir cambios en el comportamiento de la gente " .

Explica Anjum: " Mediante un programa de dos años de duración, logramos reducir en casi un 50% el número de enfermedades prevenibles causadas por los malos hábitos de higiene. Durante el programa, realizamos reiteradas intervenciones, tuvimos largas conversaciones, organizamos sesiones informativas y distribuimos folletos informativos y jabón " .

'' Estoy orgullosa de mi labor como voluntaria de la MLRP, que encara las diferentes necesidades de nuestra comunidad. El ambiente de trabajo en la MLRP se basa en los valores humanos y en el respeto de todas las personas. Es un placer trabajar en una atmósfera de confianza y respeto como ésta. Ser voluntarios y ayudar a los demás nos proporciona felicidad y satisfacción " .