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Sudán: un paso hacia la dignidad

28-12-2010 Reportaje

Darfur, una zona de Sudán afectada por conflictos armados desde 2004, es casi tan grande como España. En Darfur hay un solo centro de rehabilitación donde pueden recibir tratamiento las personas que necesitan aparatos ortopédicos. Hanin Dabbagh, la intérprete del CICR en Nyala, comparte las impresiones que le dejó su reciente visita al centro de ortopedia, que recibe el apoyo del CICR.

     
©CICR / H. Dabbagh 
   
Centro de ortopedia de Nyala, Darfur Meridional. Hace dos años, Wazir perdió su pierna derecha en un accidente. Ahora que el centro le proporcionó una pierna ortopédica, planea volver a su trabajo de vendedor en el mercado. 
               
©CICR / H. Dabbagh      
Centro de ortopedia de Nyala, Darfur Meridional. Imad Aldibee, delegado ortopedista del CICR, ayuda a un paciente a aprender a usar su pierna ortopédica. 
               
©CICR / H. Dabbagh 
   
Centro de ortopedia de Nyala, Darfur Meridional. El dormitorio del centro de ortopedia de Niyala puede albergar a hasta 12 pacientes. 
           

Wazir, un hombre bajo, de unos 40 años, estaba sentado solo en un rincón, escribiendo. No pude resistir la curiosidad y me acerqué a ver qué estaba haciendo. Junto a él había un zapato, donde Wazir había puesto su pequeño tintero. Wazir escribía caligrafía en una tabla de madera, que apoyaba sobre su falda.

Wazir había sufrido de lepra durante muchos años. La enfermedad transformó sus manos en muñones cuando aún era joven, pero Wazir se había negado a abandonar la caligrafía, que era su hobby predilecto.

  Una pierna nueva y segura  

Sus infortunios no cesaron con la pérdida de sus manos. Hace dos años, Wazir tuvo un accidente de automóvil en el que perdió la pierna derecha. " Fue muy duro perder las dos manos y después también una pierna " , dice Wazir. " Pero estoy contento porque me colocarán una pierna ortopédica nueva, que la lepra no podrá afectar " , añade, con un toque de ironía.

Wazir acudió al centro ortopédico apoyado por el CICR en Niyala desde Al Junaina (Darfur Occidental). Cuando lo conocí, se encontraba a la espera de una prótesis nueva, mientras recibía la terapia de rehabilitación. A lo largo del proceso de rehabilitación, el CICR le proporcionó comida y una cama en el dormitorio del centro. Al no tener que preocuparse por conseguir comida y un lugar donde dormir, para Wazir fue más fácil solicitar su admisión en el centro.

  Tratamiento de todas las discapacidades, sin discriminación  

El centro atiende a pacientes con discapacidades en sus piernas o brazos, independientemente de que la persona haya nacido con la discapacidad, haya perdido un miembro en un accidente o haya sido víctima de un conflicto armado. El CICR también abona los gastos de transporte de los pacientes de todo Darfur desde y hasta el centro. Las mujeres y los niños pueden ser transportados en un avión del CICR, en tanto que los pacientes varones viajan por carretera.

Wazir es uno de los aproximadamente 300 pacientes de todo Darfur que han recibido asistencia del centro ortopédico apoyado por el CICR desde enero de 2010. Las historias de estos pacientes reflejan grandes tristezas y sacrificios, como así también mucho coraje. Mohamad nació sin piernas. A los 23 años, llegó al centro y, poco tiempo después, empezó a caminar por primera vez en su vida, con sus prótesis. Rashida llegó con una herida de bala que se agravó hasta causar la amputación de su pierna por debajo de la rodilla. Podía caminar con muletas, pero de ese modo, tenía ambas manos ocupadas y no podía llevar a sus hijos. Cuando se le colocó la prótesis, dejó de necesitar las muletas y finalmente pudo caminar con su bebé en brazos.

  Decenas de personas caminan sin ayuda: "¡Inolvidable!"  

Según la Organización Mundial de la Salud, hay unas 28.000 personas discapacitadas en todo Darfur; de ellas, 5.000 se encuentran en Nyala. El establecimiento apoyado por el CICR es el único centro de ortopedia en la zona. Quienes trabajan allí saben que no pueden atender a todos los pacientes que necesitan aparatos ortopédicos o prótesis y rehabilitación física, pero se sienten felices por cada una de las personas que sale del centro caminando sin ayuda.

" Ver la luz de la esperanza en los ojos de un paciente que sale caminando vale todo el esfuerzo hecho " , dice Imad Aldibee, deleg ado ortopedista del CICR en Nyala. " Es algo difícil de explicar, pero es realmente inolvidable! " .