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Afganistán: programa del CICR para mejorar la salud animal en el sur del país

31-03-2011 Reportaje

En las zonas rurales de Afganistán, es crucial para la supervivencia de los pobladores mantener la buena salud del ganado. Pero esa tarea suele requerir ciertas capacidades y diversos medicamentos. A fin de ayudar a los campesinos a cuidar de ese bien fundamental, el CICR inició el año pasado un proyecto piloto para mejorar los servicios veterinarios en las comunidades rurales. En el marco de ese proyecto, se presta apoyo a los paraveterinarios, se realizan campañas de desparasitación del ganado y se ofrece capacitación a los campesinos.

     
©CICR/ J. Barry / v-p-af-e-01799  
   
Cooperativa de Agricultura y Ganado de Etehad, Kandahar, Afganistán. El Dr. Allakozai ilustra sus clase utilizando dibujos y cuadros. 
               
©CICR/ J. Barry 
   
Cooperativa de Agricultura y Ganado de Etehad, Kandahar, Afganistán. Una oveja se resiste cuando los campesinos que están participando en la capacitación tratan de desparasitarla. 
               
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Cooperativa de Agricultura y Ganado de Etehad, Kandahar, Afganistán. Un campesino espera para comprar medicamentos y obtener asesoramiento sobre la salud de sus animales. 
                 
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Cooperativa de Agricultura y Ganado de Etehad, Kandahar, Afganistán. Mohamed Sadiq Agha, del distrito de Panjwai, está preocupado por dos de sus cabras, que tienen diarrea. 
               
©CICR/ J. Barry 
   
Cooperativa de Agricultura y Ganado de Etehad, Kandahar, Afganistán. En 2011, el programa de paraveterinarios del CICR prevé capacitar a 500 campesinos como trabajadores veterinarios básicos; unos 30 asistentes de veterinaria darán tratamiento a 150.000 cabezas de ganado y serán vacunados unos 20.000 animales. 
           

Ancianos con turbantes, jóvenes con gorras brillantes y hombres con copiosas barbas grises. Este grupo de veinte campesinos afganos se encuentra en la Cooperativa de Agricultura y Ganado de Etehad, en Kandahar, para participar en un curso de gestión del ganado.

" ¿Por qué es importante mantener al ganado en un establo limpio, con aire y luz? " , pregunta el doctor Zaher Allokazai. Un anciano se pone de pie y arriesga una respuesta: " Si el establo está sucio, los animales se enferman " . " Correcto " , dice el doctor, con una mirada de aprobación.

El doctor Allakozai, jefe de la Sección de Ganado del Ministerio de Agricultura, Riego y Ganado de Kandahar, continúa hablando sobre los beneficios de mantener la limpieza de los establos, eligiendo cada palabra para ser comprendido por un público en su mayoría analfabeto. Con frecuencia recurre a los dibujos y los cuadros que están exhibidos en las paredes del aula para ilustrar sus explicaciones.

Cuando la sesión termina, los miembros del grupo pasan a realizar un ejercicio práctico. El paraveterinario afgano Shir Shah, capacitado en Pakistán, les muestra cómo desparasitar una oveja. No es una tarea fácil, tal como comprueban los campesinos, mientras el animal se resiste con fuerza.

En las zonas rurales de Afganistán, los animales no son sólo fuente de alimento, sino que también constituyen la riqueza de los campesinos. Con frecuencia, la salud del rebaño puede determinar si una persona es rica o pobre, por ello los agricultores están muy interesados en recibir la capacitación.

A su vez, desde hace varios años el gobierno afgano promueve la privatización de los servicios de salud animal, lo que significa asignar más responsabilidades a los paraveterinarios en las zonas rurales.

Por ese motivo, en 2010 el CICR inició un proyecto piloto para mejorar los servicios veterinarios en las comunidades rurales en cuyo marco presta apoyo a los paraveterinarios, realiza campañas de desparasitación y capacita a los campesinos.

Para formar parte del programa, los paraveterinarios deben reunir ciertos criterios: tener experiencia, vivir en los distritos seleccionados y prestar servicios de salud animal a través de las unidades veterinarias de terreno. Para recibir la capacitación, los campesinos deben tener ganado propio, vivir en la comunidad y estar dispuestos a trabajar con el programa.

Antes de comenzar el estudio piloto, el CICR evaluó las necesidades de los criadores de ganado en Kandahar. Uno de los principales intereses de los campesinos era recibir capacitación sobre gestión del ganado. Al mismo tiempo, los bajos precios del mercado y la falta de facilidades de crédito estaban dificultando la economía de los agricultores. Para empeorar las cosas, la zona es propensa a la sequía y las enfermedades, y las condiciones de seguridad impiden a los campesinos llegar a los mercados o a las veterinarias del pueblo.

El CICR inició su programa piloto en 2010, en los alrededores de la ciudad de Kandahar y en tres distritos de la provincia de Kandahar. La Institución está trabajando con el Ministerio de Agricultura, Riego y Ganado, la Cooperativa de Etehad y otras organizaciones, incluidas ONG locales.

Hasta la fecha, 200 campesinos han sido capacitados como trabajadores veterinarios básicos; 41 de ellos son mujeres. Además de contribuir a la capacitación, el CICR ha provisto de medicamentos y equipamiento a algunos paraveterinarios.

Unos 65. 000 animales han sido tratados y desparasitados, por lo que ahora han ganado peso y tienen mayor resistencia a las enfermedades.

Tanto las autoridades como las comunidades parecen apreciar el esquema de trabajo, y el CICR espera poder realizar el programa en otros lugares también. Como dice Shir Shah, " una de las principales cualidades del programa es que es neutral; nadie se pone de un lado o de otro " . " Por eso, los pobladores aceptan participar " , agrega. El presidente de la cooperativa Etehad, el doctor Allaudin Mostamand, opina lo mismo. " El programa aborda dos de las principales preocupaciones de los campesinos: la falta de conocimiento y la baja calidad de los medicamentos " , explica. " Por ello hay tantos interesados en el programa. "

En el dispensario, Mohamed Sadiq Agha, del distrito de Panjwai, estaba preocupado por dos de sus cabras, que tenían diarrea. " Sólo tengo doce animales y ya he perdido tres " , explicó. " No quiero perder más. " El doctor Allakozai le entregó una botella de un medicamento rosado y algunas píldoras.

" Uno de mis terneros nació ciego " , anunció otro campesino. " ¿Me pueden ayudar? " Y se le entregaron los medicamentos necesarios.

Antes de regresar a su poblado tras diez días de curso, cada campesino recibe del CICR un balde para la leche, un comedero y 100 kg de alimento para animales.

También se llevan folletos con dibujos simples, que ilustran todo lo que han aprendido en la capacitación. Los campesinos deberán difundir los conocimientos adquiridos entre los demás criadores de ganado y oficiarán de nexo entre sus comunidades y los paraveterinarios que dirigen las unidades de veterinaria de terreno.

" Las necesidades son muchas, incluso en las comunidades cercanas a Kandahar " , comenta Mathew Kenyanjui, el cirujano veterin ario del CICR responsable del programa. " Esperamos ir ampliando poco a poco el programa para incluir a los campesinos de menos recursos que viven en zonas alejadas, junto con los nómades kuchi. Nuestro objetivo final es abarcar las cuatro provincias del sur de Afganistán, a pesar de las difíciles condiciones de seguridad y de los enfrentamientos. "

Este año, el programa ofrecerá capacitación a 500 campesinos como trabajadores veterinarios básicos, unos 30 asistentes de veterinaria darán tratamiento a 150.000 cabezas de ganado y serán vacunados unos 20.000 animales. " Hemos previsto comenzar en Uruzgan y Helmand este año; también seguiremos trabajando en Kandahar, " explica Mathew. " Después, iremos a Zabul. Vamos paso a paso. "