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Abriendo espacios humanitarios en escuelas de Honduras

21-07-2011 Reportaje

Honduras tiene una de las tasas de homicidio per capita más altas del mundo. Según el Observatorio de la Violencia de la Universidad Autónoma de Honduras, en 2010 llegó a 77,5 cada 100.000 habitantes. La violencia no respeta a estudiantes ni maestros, que son cotidianamente amenazados, agredidos e incluso asesinados.

     
©ICRC 
   
Los profesores intercambiaron experiencias sobre la mejor forma de aplicar los contenidos del programa “Abriendo Espacios Humanitarios” 
           
       
©ICRC 
   
Miembros de la Cruz Roja Hondureña capacitaron a los profesores en primeros auxilios. 
               

" En la comunidad hay un cerco de inseguridad grandísimo. La violencia es nuestro día a día. El Subdirector está con licencia, porque su vida corre peligro. Tuvo que salir huyendo de un día a otro y mandar a traer a su familia. Había hecho su vida en la comunidad; allí tenía su casa. Se quedó sin nada. Ahorita, él y su familia tendrán que empezar una nueva vida”, se lamenta una maestra de un centro educativo hondureño.

Para hacer frente a esa situación, la Secretaría de Educación de Honduras y el CICR iniciaron el proyecto “Abriendo Espacios Humanitarios” (AEH), cuya finalidad es generar en los alumnos y en los docentes, así como en la comunidad educativa en general, una conciencia y comportamientos humanitarios de respeto y protección de la vida y la dignidad de la persona. La encargada del Sector Juventud del CICR, Sylvie Girard, ha explicado que el propósito es “brindar a los docentes herramientas para enfrentar en mejores condiciones esa violencia. Se trata de que logren un cambio no solamente en las aulas, pero quizá también en las comunidades”.

Del 30 de mayo al 3 de junio, la Secretaría de Educación de Honduras y el CICR convocaron a 60 docentes y autoridades educativas, de veinte centros educativos ubicados en comunidades especialmente afectadas por la violencia en los departamentos de Atlántida, Colón, Copán, Cortés y Francisco Morazán, a participar en un primer taller de formación. A lo largo de cinco días, los docentes, autoridades educativas y el personal del CICR, reunidos en Tela, reflexionaron y compartieron herramientas pedagógicas sobre temas como la dignidad humana, principios y valores humanitarios y los efectos de la violencia organizada.

“Vimos que no estamos solos; que no somos el único centro educativo que sufre el mismo problema. Tal vez, lo que a mí me está pasando ahorita, lo vivió ya otra profesora y haya una forma de compartir esa vivencia. Cuando uno está aislado, está luchando solo, mientras que ahora siento que somos un grupo de más de 60 personas que estamos en lo mismo " , sentenció una de las profesoras participantes.

Como parte del proceso de formación y con el objetivo de que la comunidad educativa esté preparada ante una situación de emergencia, la Cruz Roja Hondureña impartió un taller en primeros auxilios. Asimismo, entregó botiquines y camillas a los centros educativos participantes.

El éxito del proyecto depende del compromiso de la Secretaría de Educación, que fue formalizado mediante la firma de un convenio con el CICR en agosto de 2010. Para la licenciada Vilma Lara, Coordinadora de la Unidad de Orientación Educativa y Vocacional de la Secretaría, la responsabilidad de las autoridades educativas, va desde lo técnico hasta el seguimiento de los docentes en los centros educativos, a fin de garantizar el adecuado desarrollo de las diversas actividades que comprende el proyecto. Sin embargo, en este proyecto, los responsables principales son los mismos beneficiarios, los profesores, como reconoce la licenciada Lara al afirmar que " es el valor agregado que nos deja el CICR a través del proyecto AEH, es la motivación y compromiso que deja en los docentes al prepararlos… " .

A lo largo de los cinco años que durará el proyecto AEH, la Secretaria de Educación y el CICR comprenderán el valor de un proceso integral, que también contempla trabajar con alumnos de octavo y noveno grado, elaborar nuevos materiales didácticos, brindar capacitación en primeros auxilios psicológicos, realizar evaluaciones y protocolos de seguridad, así como un trabajo de los jóvenes en favor de su comunidad, entre otras acciones.

" El CICR está extremadamente preocupado por las consecuencias de la violencia que afecta a Honduras y a otros países de la región. La medición de los efectos del proyecto AEH permitirá al CICR evaluar la posibilidad de adaptarlo a otros países afectados por fenómenos parecidos y de ese modo contribuir a reforzar la protección y la dignidad de las víctimas de la violencia " , concluye Karl Mattli, jefe de la Delegación Regional del CICR para México, América Central y Cuba.