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Liberia/Côte d'Ivoire: siguen los tiempos difíciles para las comunidades de acogida

24-03-2011 Reportaje

Mientras se intensifican los enfrentamientos en la región occidental de Côte d'Ivoire, Liberia se enfrenta con una nueva ola de refugiados. La Cruz Roja proporciona agua potable e instalaciones sanitarias a miles de personas refugiadas en las comunidades cercanas a la frontera.

     
©CICR/N. Kero 
   
Condado de Nimba, Liberia. Rosine (con camisa azul) transporta el agua distribuida por la filial de la Cruz Roja de Liberia en Buutuo. Un equipo de purificación y distribución de agua produce hasta 75.000 litros de agua potable por día y abastece a más de 10.000 personas, tanto refugiados como familias de acogida liberianas. 
               
©CICR/N. Kero 
   
Ciudad de Buutuo, condado de Nimba, Liberia. Firmin, un sastre marfileño de Bin-Houyé, cuando huyó a Liberia llevó consigo su máquina de coser, para poder ganarse la vida y alimentar a su familia. 
               
©CICR/N. Kero 
   
Ciudad de Buutuo, condado de Nimba, Liberia. Los marfileños cruzan el río Cesto, que separa a Côte d'Ivoire de Liberia, en pequeñas embarcaciones. Cuando las condiciones de seguridad lo permiten, algunos de los refugiados vuelven a cruzar el río para traer alimentos, animales o motocicletas desde Côte d'Ivoire. 
           

La ciudad de Buutuo, en el este de Liberia, despierta a un nuevo día. Son las siete de la mañana, y ya hay personas que hacen cola en el punto de distribución de agua de la Cruz Roja. Rosine, una joven madre procedente de la vecina Côte d'Ivoire, llena su balde y lo coloca sobre su cabeza para llevarlo a la casa donde fue acogida por una familia liberiana a principios de diciembre. Rosine y sus 19 familiares viven con Curtis y los otros siete miembros de su familia.

" Curtis y sus familiares nos cuidan mucho y no deberíamos quejarnos. Pero, no es fácil. No hay lugar para dormir, ni letrinas ni electricidad. Afortunadamente, tenemos agua potable y puedo lavar a mi bebé de dos semanas " , dice Rosine, con su primer hijo en brazos.

El equipo de purificación y distribución de agua instalada por el CICR, la Cruz Roja de Liberia y la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja produce hasta 75.000 litros de agua potable por día y abastece a más de 10.000 personas. Representa una importante ayuda para Buutuo, donde la población se triplicó con la llegada de más de 20.000 refugiados de Côte d'Ivoire.

Se agotan las reservas de alimentos de las familias anfitrionas

Curtis ha recibido en su hogar a 20 marfileños. Sabe lo que significa ser refugiado: él tuvo que huir a Côte d'Ivoire durante la guerra civil en Liberia, que duró 14 años.  " Cuando llegaron los refugiados, recordé la época en que yo mismo era un refugiado del otro lado de la frontera y cuánto extrañaba mi hogar. Sé que sienten lo mismo, y les doy todo lo que tengo para mejorar su estado de ánimo " .

La situación humanitaria en Buutuo y las otras comunidades fronterizas puede empeorar, ya que muchos refugiados prefieren quedarse con sus anfitriones antes que trasladarse a otro lugar. Esto representa una pesada carga para las familias liberianas, ya que pronto se agotarán las reservas de arroz de siembra que pensaban plantar en mayo. El CICR y la Cruz Roja de Liberia distribuirán arroz de siembra y herramientas a mil agricultores en 20 comunidades de acogida, no sólo para compensar el arroz que se ha utilizado como alimento sino también para garantizar su seguridad alimentaria en el largo plazo.

  Los marfileños se suman a los voluntarios de la Cruz Roja de Liberia  

Algunos refugiados han traído su ocupación consigo. Firmin es un sastre de Bin-Houyé. Trasladó a su familia hasta la frontera en cuanto comenzaron los disparos y luego regresó a toda prisa, para llevarse su máquina de coser. " No es una gran máquina, pero al menos me permite remendar ropa y usar el dinero para alimentar a mi familia " .

Marius, maestro de escuela primaria y miembro de la Cruz Roja de la Côte d'Ivoire, espera encontrar trabajo en una escuela. El problema es que muchas escuelas no funcionan porque se las utiliza como alojamiento para refugiados. Mientras tanto, Marius y un grupo de voluntarios de la Cruz Roja procedentes de Côte d'Ivoire prestan apoyo al equipo del CICR y de la Cruz Roja de Liberia que ayuda a los refugiados a restablecer el contacto con sus familiares. " Es muy importante poder ayudar a mis compatriotas " , explica Marius. " Pero, como todos, espero que la crisis termine y que podamos volver a casa " .