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Nepal: volver a aprender a caminar

24-06-2011 Reportaje

Si bien el conflicto armado que hizo estragos en Nepal a lo largo de diez años finalizó en 2006, los restos explosivos de guerra siguen causando víctimas civiles. El CICR está trabajando para prestarles asistencia y para prevenir incidentes mediante campañas de sensibilización.

Las minas terrestres y los dispositivos explosivos improvisados afectan a la población de 70 de los 75 distritos de Nepal. La amenaza es particularmente grave en las zonas rurales, donde las personas que cultivan la tierra o los niños que juegan en el campo corren el riesgo de pisar esas armas y resultar heridos. De las muchas historias de personas que han sufrido graves heridas a causa de esas armas, la de Tulasi Pariyar ilustra lo que están logrando el CICR y la Cruz Roja Nepalesa.

“Caí en el suelo, con un ruido muy fuerte”

A Tulasi, de once años, le gustaba jugar al aire libre con sus amigos. Un día, corriendo un chivo, lo siguió por la valla perimetral de una barraca militar. "Algo explotó y me arrojó por los árboles", dice, levantando sus pequeñas manos, antes de agregar: "Caí en el suelo, con un ruido muy fuerte". La niña había pisado una mina terrestre, que explotó. Recuerda vagamente a su hermano llevándola al hospital más cercano a unas dos horas de su aldea en el distrito de Kapilvastu en la zona rural occidental de Nepal.

Tulasi pasó cuatro meses en el hospital. Tenía una herida muy grave en la pierna izquierda, y los médicos tuvieron que amputársela. Fue sometida a cuatro operaciones para salvarle la pierna derecha. Tulasi recuerda la angustia que sintió al perder la pierna izquierda. Narra los extraños sueños que empezó a tener: la herida sanaba, la cicatriz desaparecía y ella podía volver a caminar.

Antes del accidente, Tulasi fue una estudiante entusiasta y una niña muy despierta. Después, ya no pudo salir de casa y le era muy difícil caminar con las muletas y moverse sin ayuda. El simple acto de pisar una mina terrestre le cambió la vida, al parecer de forma irreparable.

Volver a caminar

Tulasi ahora tiene 15 años y ha podido volver a caminar gracias a la pierna ortopédica que se le colocó en el hospital y centro de rehabilitación Green Pastures de Pokhara. Tulasi puede pasearse en bicicleta y jugar al aire libre con sus amigos. El hospital Green Pastures brinda servicios de rehabilitación física a personas amputadas o con heridas en la columna vertebral, lo que les permite reanudar su vida y recuperar su independencia para trabajar y reinsertarse en las actividades familiares y comunitarias.

El CICR, en cooperación con el International Nepal Fellowship, comenzó a prestar apoyo al hospital Green Pastures en 2004. El centro de rehabilitación física del hospital recibe apoyo en forma de capacitación, asistencia financiera, insumos, equipamiento y los materiales necesarios para fabricar miembros artificiales.

Tulasi es una de las más de 150 víctimas del conflicto que han sufrido discapacidades irreversibles y que necesitarán atención a lo largo de toda su vida. Al igual que otros pacientes, necesita que le hagan ajustes en la pierna ortopédica en forma regular, y habrá que reemplazar la prótesis casa tres años, a medida que vaya creciendo. Para prestar asistencia a personas como Tulasi, el CICR trabaja junto con las filiales de la Cruz Roja Nepalesa para registrar los datos de las personas con discapacidades que necesitan rehabilitación física.

Fomación para el futuro

A fin de prestar estos servicios a un mayor número de personas, en 2009 el CICR amplió su apoyo al centro de rehabilitación de Yerahity dirigido por el ejército nepalés en Katmandú, al que ahora pueden ser derivados los pacientes civiles. El responsable del centro es el brigadier general Dr. Bachchuram, que sigue de cerca cada caso derivado al centro y ha contribuido a la rehabilitación de numerosas personas.

“La idea central del programa de readaptación consiste en hacer aceptar a los pacientes su nueva vida y suscitarles el deseo de luchar, lo que exige un esfuerzo muy grande", explica describiendo la ardua tarea de los pacientes.

A fin de garantizar la sostenibilidad de los programas de rehabilitación, el CICR apadrina a estudiantes nepaleses para que asistan a un curso de formación de tres años de duración en la Escuela Camboyana de Prótesis y Órtesis de Phnom Penh. Para enriquecer la experiencia de formación, el CICR organiza pasantías para los técnicos en centros de rehabilitación de Camboya que reciben el apoyo del CICR.

Dhan Prasad Nepali, de 43 años, es uno de los cuatro estudiantes que actualmente está realizando la formación en Camboya. Será el primer técnico ortopédico de Nepal cuando se gradúe a finales de 2011. Dhan ingresó al hospital Green Pastures hace quince años, cuando ese nosocomio atendía a pacientes leprosos. En esa época, fabricaba zapatos para amputados que habían perdido las piernas a causa de la enfermedad. "Hacía unos zapatos maravillosos", dice con orgullo. "En realidad, la fabricación de zapatos es mi profesión ancestral."

En 2004, Dhan llegó a ser técnico de ortopedia en el hospital Green Pastures. "El servicio que prestaba a los amputados me ayudó a identificarme con su dolor físico y su sufrimiento mental. Ahora sé lo difícil que es para ellos subir una pendiente o recorrer largas distancias", admite. Su compasión por los pacientes lo motivó a inscribirse en el curso de formación de Camboya.

Sensibilizar a las comunidades

Tulasi lamenta no haber tenido ninguna información sobre las minas antipersonal cuando le ocurrió el accidente. Al igual que muchas personas de su aldea, ella no conocía el significado del letrero de "Danger" que está ubicado en la entrada del bosque adyacente a las barracas militares. La mayoría de las víctimas de restos explosivos de guerra en Nepal desconocen los peligros que representan esas armas.

A fin de reducir los riesgos, la Cruz Roja Nepalesa realiza sesiones de sensibilización de la comunidad a través de su programa de educación sobre el peligro de las minas antipersonal que lleva adelante en comunidades rurales de unos 60 distritos nepaleses. Los voluntarios de la Cruz Roja Nepalesa que han recibido formación en el programa organizan sesiones con regularidad. El CICR apoya la formación de esos voluntarios y ofrece logística, en particular transporte.

Con los años, el programa de educación sobre el peligro de las minas antipersonal tiene varias historias exitosas en su haber, tal como demuestra la reducción del número de víctimas que ha logrado el programa, además de la identificación de los dispositivos explosivos y su remoción por las fuerzas de seguridad. Sin embargo, los riesgos que conllevan las minas antipersonal y otros dispositivos explosivos son tantos que el equipo de la Cruz Roja Nepalesa continúa organizando sesiones de educación sobre el peligro de las minas, con el objetivo de aumentar la sensibilización sobre los restos explosivos de guerra y de evitar nuevas víctimas.

  



Fotos

Tulasi en bicicleta, en el hospital y centro de rehabilitación Green Pastures. 

Tulasi en bicicleta, en el hospital y centro de rehabilitación Green Pastures.
© CICR

Tulasi conversando con otros pacientes en el hospital. 

Tulasi conversando con otros pacientes en el hospital.
© CICR

Colocación de una mano ortopédica a joven paciente. 

Colocación de una mano ortopédica a joven paciente.
© CICR

Experto en ortopedia del CICR trabajando con técnicos en el hospital Green Pastures. 

Experto en ortopedia del CICR trabajando con técnicos en el hospital Green Pastures.
© CICR