• Enviar
  • Imprimir

Cuidar de los recursos: energía renovable en las cárceles de Filipinas

31-03-2011 Reportaje

En los lugares de detención en Filipinas también se está utilizando energía renovable para calentar el agua o cocinar los alimentos de los reclusos. Allison Lopez explica cómo han podido reducir drásticamente los costos en alimentos y ayudar a preservar el medio ambiente utilizando biogás y energía solar en las cárceles de Cagayán de Oro y Bukidnon.

     
©CICR/A. Lopez 
   
Cárcel de Cagayán de Oro, Filipinas. Los reclusos pueden usar biogás o gas de petróleo licuado para hornear el pan. 
               
©CICR/A. Lopez 
   
Cárcel de Cagayán de Oro. La cocina de la cárcel utiliza biogás en lugar de gas de petróleo licuado para ahorrar dinero. El jefe de cocina Julius enciende el biogás para cocinar una comida para los más de 1.000 internos de la cárcel. 
           
©CICR/A. Lopez 
   
Cárcel de Valencia, Filipinas. El agua calentada con energía solar permite ahorrar tiempo y mano de obra. El agua se utiliza para cocinar arroz para más de 1.000 detenidos. 
               
©CICR/A. Lopez 
   
Cárcel de Valencia, Filipinas. Francis Acelo, inspector superior de la cárcel de Valencia y Sotero Ocariza, ingeniero del CIC, inspeccionan los paneles solares y el tanque de agua instalado por el CICR para la cocina de la cárcel. 
           

Los visitantes de la cárcel de Cagayán de Oro se sentirán atraídos por el aroma del pan recién horneado que sale de la pequeña panadería. Los panaderos, que son internos de ese establecimiento penitenciario, colocan un surtido de " monay " (pan típico de Filipinas), pan con queso y pan con relleno de piña o manteca de cacahuete, en bandejas de metal, antes de llevarlas al horno.

" Las ventas son muy buenas. En general, vendemos todo el pan " , dice Nick, de 28 años, mientras abre dos válvulas. Una está conectada a un tanque de gas de petróleo licuado; la otra, a un tanque de biogás, bastante poco frecuente en las cárceles, incluso fuera de Filipinas.

" El biogás nos permite ahorrar dinero y no es dañino para el medio ambiente. El pan sale bien porque la llama de fuego es fuerte " , dijo el recluso, que desde hace seis meses se dedica a hornear pan en la cárcel.

En la cárcel de Cagayán de Oro se comenzó a utilizar biogás y metano en 2009, cuando la Oficina de Administración Penitenciaria y Cárceles ordenó la eliminación del uso del fuego de leña en los lugares de detención. La cárcel de Cagayán de Oro fue una de las cinco cárceles elegidas por el CICR para aplicar el proyecto sobre biogás, y sigue siendo un ejemplo importante de un programa innovador para reducir costos tanto financieros como ambientales.

En la cocina de la cárcel de Cagayán de Oro, por ejemplo, se utiliza biogás para cocinar el pescado y gas de petróleo licuado para los recipientes enormes de arroz que se necesitan para alimentar a más de 1.000 internos. Julius, jefe de cocina, se siente aliviado de ya no tener que inhalar el humo del fuego de leña. " Antes, la cocina se llenaba de humo, y transpirábamos mucho. Era difícil controlar el fuego, y nos llevaba bastante tiempo cocinar los alimentos. "

Mejor saneamiento  

El gas de petróleo licuado es caro, mientras que el biogás es gratuito. " El biogás tiene una fuente natural de energía, que en este caso son excrementos humanos. Los excrementos van desde los retretes hasta una caja de entrada donde son triturados y producen metano. De la cámara de producción, el gas va hacia la caja de salida y luego circula por los conductos que se utilizan para cocinar " , dice Gavin Macmillan, ingeniero del CICR especializado en agua y hábitat. " Buscar fuentes alternativas de energía es una buena decisión hoy en día, dados los elevados precios del crudo y de otras energías no renovables " , agrega.

Además de reducir los costos de cocina, el proyecto de biogás también permitió mejorar el sistema de evacuación de desechos de la cárcel porque se reemplazaron los tanques sépticos, menos efectivos. " Esta tecnología reduce el impacto de los gases de efecto invernadero y de los patógenos que enferman a las personas. Además, permite ahorrar dinero, porque un alto porcentaje del presupuesto se destina a la alimentación de los reclusos " , dice Macmillan.

Los desechos orgánicos también se convierten en fertilizante para la propia huerta de la cárcel. " El gobierno tiene recursos limitados, por lo que el proyecto de biogás es de gran ayuda para nosotros. Estamos muy agradecidos con el CICR, porque están ayudando tanto a los reclusos como al medio ambiente " , añade Russel Tangeres, superintendente auxiliar de la cárcel de Cangayán de Oro.

Agua caliente del sol    

Más al sur, otra innovación respetuosa del medio ambiente está ayudando a controlar los costos de la cárcel de Bukidnon y abre la perspectiva de nuevos proyectos sostenibles.

En la cárcel de Valencia, se han colocado paneles solares en el techo de la cocina para calentar el agua. Tan sólo un mes después de haber instalado los paneles, el tiempo de cocción se ha reducido considerablemente y la cocina utiliza mucha menos leña.

" Antes usábamos agua corriente y la calentábamos en el fuego de leña. Para hervirla, por lo general necesitábamos tres paquetes de leña. Ahora preparamos la comida en menos tiempo, y la leña dura más " , dice Francis Acelo, inspector superior, que se desempeña como guardia de Valencia desde 2001.

Acelo está muy satisfecho con estos avances, porque Valencia era una de las cárceles con mayor hacinamiento antes de que la trasladaran a una propiedad más espaciosa, de tres hectáreas, cedida por el gobierno local en octubre de 2010. " La antigua cárcel, de unos 200 metros cuadrados, podía alojar sólo 48 reclusos. Cuando en Valencia el número de internos pasó a 100, el año 2001, la cárcel se sobrepobló y muchos reclusos se enfermaron. El calor y el olor eran muy desagradables " , dice.

Como explica el guardia, las nuevas instalaciones y el calentador de agua con energía solar han aportado muchas mejoras. " Ahora tenemos menos problemas, porque hace ya un tiepo que no tenemos que ir al bosque a buscar leña " , explica.

Los ahorros obtenidos gracias a la energía solar se utilizarán para mejorar la infraestructura de la cárcel. " Cuando esté instalado todo lo necesario, podremos destinar dinero a mejorar la alimentación de los reclusos " , dice Acelo.

Todavía queda mucho por hacer, pero el guardia confía en que la cárcel pronto tendrá su propia huerta o su cria dero de cerdos. Con esos proyectos, la cárcel será más autónoma. También está previsto construir una escuela.

" Los esfuerzos de coordinación de la Oficina de Administración Penitenciaria y Cárceles, la Unidad de Gobierno Local y otras organizaciones, como el CICR, también tienen efectos positivos. Lo cual demuestra que los problemas pueden solucionarse fácilmente cuando se trabaja en forma conjunta. No es frecuente que proyectos como éstos se lleven adelante en forma coordinada " , dice.