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Sudán: una prótesis renueva la confianza y mejora la calidad de vida

28-01-2011 Reportaje

Apai Marceline perdió la pierna en un accidente, hace 45 años. Ahora, gracias a la pericia del personal que trabaja en el centro de rehabilitación apoyado por el CICR, recibió una nueva prótesis que ha mejorado notablemente su calidad de vida.

     
©CICR/J. Warren 
   
Centro de Rehabilitación Física de Juba, Sudán Meridional: Apai Marceline es asesorada por un fisioterapeuta del CICR 
               
©CICR/J. Warren 
   
Centro de Rehabilitación Física de Juba, Sudán Meridional. Apai Marceline practica la marcha con su nueva prótesis. 
           

Apai Marceline camina con cuidado en el Centro de Rehabilitación Física de Juba, Sudán Meridional, tratando de acostumbrarse a su nueva prótesis. Al parecer, no le molesta el ruido que proviene de la nueva autopista, que pasa por encima del Centro, un establecimiento de ortopedia que cuenta con 50 camas. Apai Marceline es uno de los 50 pacientes del Centro y, tras el tratamiento que culminó en la implantación de una prótesis en su pierna, espera concluir la rehabilitación para regresar a su casa. 

El Centro de Rehabilitación Física de Juba está situado cerca de lo que podría describirse como el centro de la ciudad, una zona con una fuente que forma una glorieta y que corre paralela al famoso Mercado de la Aduana. Construido al pie de uno de los grandes montes ( " jebel " ) que salpican el paisaje de Juba, el Centro, equipado y financiado por el CICR, empezó a prestar servicios en 2009. Actualmente, el Centro funciona bajo la administración conjunta del CICR y el Ministerio de Género, de los Niños y de Bienestar Social en el marco de un acuerdo técnico cuya vigencia se extiende hasta 2014.

Una estadía memorable  

Apai está en el centro desde hace tres semanas. Durante ese período, el alojamiento y la comida de Apai han corrido por cuenta y cargo del CICR, que subvenciona a todos los pacientes por igual. Las tres semanas corresponden al promedio del tiempo que un beneficiario necesita para recibir el servicio apropiado, y Apai pronto estará camino a casa, tras una estadía memorable en el Centro de Rehabilitación Física.

“En el Centro, me hice de amigos. Cuando comemos juntos, practicamos la marcha con nuestras nuevas prótesis o sencillamente haraganeamos por las tardes, esperando que se hagan los ajustes necesarios a las prótesis, conversamos y, en esas circunstancias, es fácil hacerse de amigos y compartir experiencias " .

La experiencia de Apai es representativa de los desafíos que afrontan muchas personas afectadas por las guerras que han devastado África. Huyendo del conflicto en la República Democrática del Congo (RDC), donde nació, Apai llegó a Sudán y se refugió en el Campamento de Refugiados de Lasu, administrado por el ACNUR, pero aun así, las situaciones de conflicto siguieron marcando su vida.

Por otra parte, la huida de Apai se vio complicada por el hecho de tener una sola pierna. Apai perdió la otra pierna a los cinco años. " Cuando era pequeña " , dice, " tropecé con un leño y me lastimé. La herida se infectó y los médicos me tuvieron que amputar la pierna, porque si no, mi vida hubiese corrido peligro " .

Durante un tiempo, Apai se las arregló para caminar con una prótesis casera pero, cuando le quedó pequeña, tuvo que dejarla. Recuerda cómo se enojaba cuando veía a los otros niños caminar y jugar, pero no podía hacer nada para mejorar su movilidad. Ambicionaba poder hacer todo lo que hacían esos niños. Recuerda que, para poder ir a la escuela, desarrolló una insólita capacidad de " saltar " con la ayuda de un palo.

La lucha de Apai contra el problema de su movilidad duró 45 años, pero llegó a su término cuando un equipo de ACROSS-Sudan (una organización de voluntariado dedicada al bienestar social) la llevó del campamento de refugiados de Lasu al Centro de Rehabilitación Física. Apai fue sometida a una evaluación antes de cumplir el programa de rehabilitación completo y recibir, con gran orgullo, su nueva prótesis.

'' Ésta es mi pr imera prótesis. Estoy muy contenta. Voy a practicar para poder utilizarla correctamente. Aquí, los miembros del personal son buenas personas; son amigables, el ambiente es agradable, y hay comida y agua. Tengo confianza en este establecimiento " .

Rehabilitación gratuita para las personas necesitadas  

El Centro de Rehabilitación Física acepta a pacientes que necesitan prótesis y les presta servicios de rehabilitación sin cargo alguno. Los pacientes llegan y se quedan en el centro solos, sin la presencia de familiares curiosos y a veces muy ansiosos. Los 17 técnicos ortopedistas diplomados del Centro tratan mayormente heridas de bala (70% de los casos) o lesiones causadas por minas (20%), mientras que las infecciones, las mordeduras de víboras, los accidentes y otras enfermedades conforman el restante 10% de las afecciones.

Como es de esperar, los más de veinte años de conflicto armado entre las regiones norte y sur de Sudán, que finalizaron en 2005, han dejado una herencia letal, uno de cuyos aspectos más graves es la presencia de restos explosivos de guerra y, en especial, de minas antipersonal. Según se informa, en Sudán meridional hay unas 41.000 personas que necesitan prótesis. Éste fue uno de los factores que impulsó la decisión de establecer el Centro de Rehabilitación Física. El Centro ofrece tratamientos de fisioterapia, realiza evaluaciones de discapacidades, provee prótesis u órtesis, muletas de codo y andadores, y efectúa derivaciones para tratamientos médicos.

En 2010, más de 1.200 personas se beneficiaron de los servicios del Centro. El CICR presta apoyo a centros ortopédicos administrados por la Autoridad Nacional de Ortopedia de Sudán (NAPO, por sus siglas en inglés).

Como se ha visto en el caso de Apai, el Centro de Rehabilitación Física proporciona prótesis a todas las personas que las necesitan, independientemente de que esas personas sean heridos de guerra o no. Si hay que hacer caso a las palabras de Apai, una prótesis es más que un mero aparato: brinda a los beneficiarios la confianza que necesitan para seguir adelante con sus vidas en condiciones mucho mejores.




Fotos

 

Physical Rehabilitation Reference Centre in Juba, Southern Sudan. Apai Marceline receives advice from an ICRC physiotherapist.
© ICRC / J. Warren