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Sudán/República Democrática del Congo: siete niños secuestrados regresan a su hogar

04-01-2011 Reportaje

Judy y otros niños fueron secuestrados por un grupo armado que recorría la selva entre la República Centroafricana (RCA), la República Democrática del Congo (RDC) y Sudán. Durante un año entero, tuvo que transportar bultos y alimentos por terrenos difíciles, en condiciones peligrosas, sin recibir ni paga ni cuidados.

Hoy, Judy es uno de los siete niños que esperan ansiosamente reencontrarse con sus familiares en la RDC. Con la aprensión pintada en el rostro, están sentados junto a la pista de aterrizaje de Yambio, en Sudán Meridional, esperando oír el ruido de los motores del avión del CICR que llegará desde Dungu (RDC), a sólo treinta minutos de vuelo.

Vidas jóvenes, historias penosas

James (14) es el niño que se muestra más confiado. "Mi hermana y yo fuimos secuestrados en algún lugar de la RDC y obligados a marchar con los hombres armados. Nos daban cosas para transportar, pero no sabíamos adónde íbamos. Así sucedía casi todos los días; simplemente vagábamos por el monte. Al tiempo, mi hermana murió en un tiroteo entre el grupo y el ejército".

A diferencia de James, Anne (12) fue secuestrada directamente en su hogar. Describe el episodio con una voz casi inaudible. "Una mañana temprano, entraron hombres armados en nuestra casa. El resto de mi familia escapó. Me llevaron al monte. Me hicieron hacer cosas de las que no quiero hablar, cosas que quiero olvidar".

Judy tenía sólo nueve años cuando fue secuestrada; sus recuerdos son difusos. Ahora tiene diez años y recuerda cómo fue rescatada, en algún lugar de la frontera entre la RDC y Sudán. "Yo había traído agua y estábamos a punto de partir. De pronto, aparecieron soldados que empezaron a disparar contra los hombres que me habían secuestrado. Recibí un tiro en la cabeza y me caí. Mis secuestradores creyeron que estaba muerta y me abandonaron. Estaba asustada, pero me arrastré para escapar del tiroteo, hasta que los soldados me vieron y me llevaron a su base, donde me curaron".

Más tarde, los soldados rescataron a otros dos niños, también heridos en el mismo tiroteo, y los entregaron a un organismo humanitario; a su vez, éste los transfirió al CICR.

James y Anne también escaparon durante los enfrentamientos entre el ejército y el grupo armado, pero en diferentes momentos y lugares. Anne, que relató que, cada vez que pedía por su madre, los hombres armados la golpeaban, se vio obligada a seguir al grupo durante todos los ataques. Esto terminó por favorecerla, ya que, durante uno de estos ataques, Anne logró escapar.

El largo camino a casa

Los niños entraron en contacto con el CICR en la frontera entre la RDC y Sudán Meridional en 2008. Luego, fueron trasladados a un campamento de refugiados a cargo del ACNUR, donde vivieron mientras el CICR y la Media Luna Roja Sudanesa investigaban sus casos. Pasaron dos años antes de que el personal del CICR lograra establecer contacto con los familiares de los niños y completar la documentación necesaria para reunificarlos con sus familiares en la RDC.

Mirando a las personas que están allí para despedirse de ella y de los otros niños, Judy dice pensativamente: "Hay muchos niños que aún están en el monte con el grupo armado, y no son felices. Los combatientes van de un lugar a otro todo el tiempo y, cuando los atacan, los niños mueren si no corren con suficiente rapidez".

Por fin, aparece el avión del CICR; la aprensión en los rostros de los niños es reemplazada por sonrisas. Nuala Ryan, jefa adjunta de la misión del CICR en Sudán Meridional, también sonríe. "Estos niños han sufrido mucho la falta de sus familiares. Al registrar sus datos y reunificarlos con sus padres, el CICR no sólo los devuelve a la calidez y la protección de sus familias; también hace que el mundo escuche sus historias".


Fotos

Pista de aterrizaje de Yambio, Sudán Meridional. Judy aguarda la llegada del avión del CICR.  

Pista de aterrizaje de Yambio, Sudán Meridional. Judy aguarda la llegada del avión del CICR.
© CICR

Pista de aterrizaje de Yambio, Sudán Meridional. James aborda el avión que lo llevará a reencontrarse con sus familiares en la República Democrática del Congo. 

Pista de aterrizaje de Yambio, Sudán Meridional. James aborda el avión que lo llevará a reencontrarse con sus familiares en la República Democrática del Congo.
© CICR

Pista de aterrizaje de Yambio, Sudán Meridional. Anne se aproxima al avión. 

Pista de aterrizaje de Yambio, Sudán Meridional. Anne se aproxima al avión.
© CICR