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Bangladesh: de la discapacidad a la capacidad

24-01-2012 Reportaje

Tras perder las piernas en un accidente ferroviario, Faizul Haque empezó a usar unas pequeñas banquetas para desplazarse, pues el costo de las piernas ortopédicas no es accesible a los bengalíes de bajos recursos. Ahora, gracias al Centro de Rehabilitación de Pacientes con Parálisis y el CICR, Haque finalmente consiguió las prótesis que tanto necesitaba y está aprendiendo a caminar otra vez.

Cuando tenía 23 años, Faizul Haque trabajaba en una fábrica de indumentaria y con lo que ganaba mantenía a su familia. Todas las mañanas, iba en tren desde Kaliganj, un poblado en las afueras de Dhaka, a la capital, donde estaba la fábrica. Un día, el tren en el que viajaba el joven chocó contra otra formación. En el accidente, Haque perdió una pierna y la otra le quedó inutilizada.

Para una persona pobre, el precio de una silla de ruedas era prohibitivo, de  modo que Haque inventó una forma de andar con dos tarimas. Ponía las banquetas en fila, se sentaba en una y luego se desplazaba a la otra. Avanzaba lentamente, pero al menos podía moverse.

Lejos de los estereotipos de las personas discapacitadas, Haque abrió una granja avícola, que luego vendió para poner una tienda al costado de la carretera. La historia del comerciante que se trasladaba con ayuda de unas banquetas llegó a oídos de todos en el poblado, y el local se volvió muy popular. Como el negocio iba viento en popa, Haque pudo mandar a sus hijos al colegio.

Cuando cumplió 48 años, Haque se dio cuenta de que ya era mayor. Moverse con las banquetas no le resultaba tan sencillo como antes. Recurrió a la Unidad de Ortopedia del Centro de Rehabilitación de Pacientes con Parálisis de Savar, donde se le proporcionó un tratamiento. Para su esposa, verlo de pie por primera vez en 25 años fue todo un milagro. “Ahora, todos los vecinos quieren verlo caminar. Nadie puede creerlo. Después de tanto tiempo… ¡es increíble!”

La familia de Haque no tenía dinero para comprar las piernas ortopédicas. “Hace 10 años tuve la intención de adquirir unas piernas ortopédicas. Fui a varios hospitales y hablé con distintas ONG, pero no me alcanzaba el dinero”, explica Haque. Ahora, gracias al apoyo económico y técnico del CICR, el Centro de Rehabilitación de Savar ofrece tratamientos subsidiados a personas que los necesitan pero no pueden pagarlos en su totalidad. El Centro provee prótesis y órtesis de calidad a bajo costo y brinda tratamientos de fisioterapia. El CICR también subsidia la capacitación técnica del personal de Centro.

Christoph Vogt, jefe de delegación del CICR en Bangladesh, explica: “El CICR colabora con el Centro de Rehabilitación desde hace 12 años. El año pasado, las dos organizaciones firmaron un memorando de acuerdo para garantizar la continuidad de los subsidios para personas con discapacidad de bajos recursos económicos”.

Haque quiere regresar pronto a casa y llevar mercadería a la tienda por sus propios medios, sin la ayuda de sus hijos.

Fotos

Centro de Rehabilitación de Pacientes con Parálisis de Savar, Bangladesh. Faizul Haque con sus banquetas, el único medio que tenía para trasladarse antes de recibir las piernas ortopédicas. 

Centro de Rehabilitación de Pacientes con Parálisis de Savar, Bangladesh. Faizul Haque con sus banquetas, el único medio que tenía para trasladarse antes de recibir las piernas ortopédicas.
© CICR

Centro de Rehabilitación de Pacientes con Parálisis de Savar, Bangladesh. Después de 25 años de moverse con un par de banquetas, Faizul Haque está aprendiendo a caminar otra vez con la ayuda del personal del Centro. 

Centro de Rehabilitación de Pacientes con Parálisis de Savar, Bangladesh. Después de 25 años de moverse con un par de banquetas, Faizul Haque está aprendiendo a caminar otra vez con la ayuda del personal del Centro.
© CICR