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Honduras: escuelas afrontan consecuencias de la violencia organizada

26-09-2012 Reportaje

La violencia organizada en Honduras amenaza la seguridad, integridad y dignidad de los jóvenes y docentes que asisten a las escuelas situadas en contextos de alto riesgo. Para limitar las consecuencias del entorno sobre esta población, el CICR junto a la Secretaría de Educación ejecuta el proyecto Abriendo Espacios Humanitarios (AEH) en 20 escuelas ubicadas en 5 de los departamentos con mayor índice de violencia e inseguridad de Honduras.

"Hace un par de años, a uno de mis alumnos lo secuestraron en el portón de la escuela, lo amarraron y se lo llevaron en un carro. Pero otros niños que vieron dónde lo escondieron nos avisaron y nosotros los maestros fuimos a liberarlo, ahí nos lo entregaron golpeado. A pesar de que pudimos rescatarlo, ahora que nos hemos capacitado con el programa AEH nos damos cuenta de que en ese momento nos precipitamos y pusimos en riesgo la vida de él y las nuestras", relata una docente de una escuela del municipio de Choloma, Cortés, el segundo departamento con la tasa más alta de violencia en el país.

Según un informe presentado por la organización Casa Alianza, de 1998 a marzo de 2012, en Honduras fueron asesinados 7.315 jóvenes menores de 23 años. "El contexto que afrontan los jóvenes es sumamente complejo, por ello es importante que a través de los módulos del proyecto AEH, los alumnos adquieran conciencia de cuáles son los riesgos y consecuencias que enfrentan diariamente", comenta Rafael Murillo, maestro de una escuela beneficiada.

El proyecto AEH brinda una propuesta pedagógica para prevenir y mitigar los riesgos y consecuencias de la violencia organizada, que en muchos casos también trastocan el normal funcionamiento de la vida escolar. "Lo que pretendemos con AEH es contribuir a generar en los alumnos y docentes, a través de tres módulos que se impartirán en la secundaria, mayor conciencia y comportamientos humanitarios de respeto y protección a la vida", explica Maritza Amaya, funcionaria de la Secretaría de Educación, entidad pública que en coordinación con CICR ejecuta el proyecto.

Laura Díaz, una de las representantes del CICR en Honduras, señala que en las 20 escuelas beneficiadas, el proceso de enseñanza y aprendizaje se desarrolla de manera gradual a través de tres módulos, uno por cada año de secundaria. "El año pasado se inició con el primer módulo para los alumnos de séptimo grado, este segundo año se capacitará a octavo grado y el próximo se completará con noveno grado", comenta. "Pero el objetivo también es generar comunidades de aprendizaje que vayan más allá del aula. Por ello, en este primer año del proyecto hemos visto cómo los padres de familia, autoridades locales y otros miembros de la comunidad también se han involucrado de manera positiva. Por ejemplo, en una escuela los padres de familia organizaron, con el apoyo de la Cruz Roja y su alcaldía municipal, una feria sobre las consecuencias de la violencia organizada en los jóvenes y en las escuelas."

"Para este segundo año nosotros estamos mejor capacitados y empoderados de los temas, así como los alumnos, que ya han asimilado la importancia de este aprendizaje y se muestran ansiosos por seguir aprendiendo", expresa Ramón Almendarez, docente del Centro de Educación Básica Paulo Freire, ubicado en Colón.

Las capacitaciones hacia los docentes incluyeron el aprendizaje de técnicas de primeros auxilios. "En una ocasión hubo un tiroteo frente a la escuela, donde resultó herida una maestra mientras intentaba proteger a los alumnos. Por fortuna ella se recuperó, pero recuerdo que nosotros no supimos bien cómo atenderla en ese momento", recuerda una de las docentes, "pero ahora ya tenemos mayores capacidades para reaccionar si ocurren situaciones como esa."

A pesar que el proyecto apenas lleva un año de ejecución, "los resultados obtenidos hasta ahora demuestran que es necesario que estas experiencias de enseñanza-aprendizaje tengan mayor cobertura", enfatiza Amaya. "Es importante que haya cada vez más docentes y alumnos adquiriendo mayor conciencia y comportamientos adecuados para protegerse de los riesgos de la violencia organizada".


Fotos

7 de junio, 2012, Siguatepeque. Honduras. Capacitación del módulo II para el octavo grado con los docentes participantes en el proyecto AEH. Capacitación teorica de primeros auxilios facilitado por socorristas de la Cruz Rojo Hondureña. 

7 de junio, 2012, Siguatepeque. Honduras. Capacitación del módulo II para el octavo grado con los docentes participantes en el proyecto AEH. Capacitación teorica de primeros auxilios facilitado por socorristas de la Cruz Rojo Hondureña.
© CICR / L. Díaz Arita

4 de julio, 2012, Choloma Cortés. Honduras. Estudiantes de séptimo y octavo grado del Centro de Educación Basica Lempira, leyendo los nuevos materiales que se entregaron al centro para iniciar el proceso de implementación de los mismos en el aula de clases. 

4 de julio, 2012, Choloma Cortés. Honduras. Estudiantes de séptimo y octavo grado del Centro de Educación Basica Lempira, leyendo los nuevos materiales que se entregaron al centro para iniciar el proceso de implementación de los mismos en el aula de clases.
© CICR / L. Díaz Arita

7 de junio, 2012, Siguatepeque, Honduras. Capacitación del módulo II para el octavo grado con los docentes participantes en el proyecto AEH, trabajo en grupo. 

7 de junio, 2012, Siguatepeque, Honduras. Capacitación del módulo II para el octavo grado con los docentes participantes en el proyecto AEH, trabajo en grupo.
© CICR / L. Díaz Arita

Barrio de Los Pinos, periferia de Tegucigalpa. La maestra María Rivera con sus alumnos durante una discusión sobre AEH en la escuela. 

Barrio de Los Pinos, periferia de Tegucigalpa. La maestra María Rivera con sus alumnos durante una discusión sobre AEH en la escuela.
© CICR / O. Moeckly

7 de junio, 2012, Siguatepeque. Honduras. Capacitación del módulo II para el octavo grado con los docentes participantes en el proyecto AEH. 

7 de junio, 2012, Siguatepeque. Honduras. Capacitación del módulo II para el octavo grado con los docentes participantes en el proyecto AEH.
© CICR / L. Díaz Arita