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Día Mundial del Medio Ambiente: el CICR se compromete con el desarrollo sostenible

04-06-2012 Reportaje

Desde hace diez años, el CICR se esfuerza por que el desarrollo sostenible sea un componente práctico de sus actividades humanitarias. Algunas de las medidas innovadoras que ha implementado para reducir el impacto del hombre en la naturaleza son, por ejemplo, la creación de un sistema de producción de biogás en Ruanda, Nepal y Filipinas para reciclar la materia fecal de las cárceles, y la instalación de paneles solares en Sudán del Sur para accionar las bombas y, en una cárcel filipina, para calentar el agua. A continuación reseñamos los principales proyectos del CICR en ocasión del Día Mundial del Medio Ambiente y con miras a la Cumbre Río+20, que tendrá lugar del 13 al 22 de junio en Brasil.

En los alrededores de una cárcel de Ruanda, se instalaron domos con una capacidad de 100 metros cúbicos donde la materia fecal se descompone y se transforma en gas metano. “Este sistema cuesta más caro que la instalación de una fosa séptica, pero la inversión vale la pena si se consideran las ventajas en materia de salud y de reducción del impacto en el medio ambiente”, explica Alain Oppliger, asesor del CICR en materia de medio ambiente.

La principal ventaja es que se preserva la salud de los internos. Con este sistema, ningún detenido tiene que realizar la tarea de vaciar las fosas sépticas de forma manual (práctica con altos riesgos de contaminación y peligrosa para el organismo). La segunda ventaja es la producción de combustible, que sirve para cocinar los alimentos. Antes, los cocineros calentaban los alimentos únicamente con leña, técnica que fomentaba la deforestación en los alrededores de las cárceles y ponía en peligro la salud de los cocineros, que pasaban muchas horas en recintos llenos de humo.

Al sustituir una parte de esa leña por gas metano, el CICR observó una reducción del 25 al 45 por ciento el consumo de madera en los alrededores de las cárceles. Una parte de los residuos también es transformada en fertilizante para los cultivos de bananas o de café. “Dado que somos un organismo humanitario, tenemos el deber moral de limitar nuestro impacto en el medio ambiente de las regiones donde trabajamos”, explica Alain Opplinger. Este tipo de experiencia de producción de biogás, que comenzó hace diez años en Ruanda, se ha extendido a Nepal y Filipinas. En total, hoy hay trece cárceles equipadas con este sistema.

Paneles solares para las cárceles y las ciudades

Otra experiencia realizada por el CICR ha sido la instalación de paneles solares en la ciudad de Akobo, en Sudán del Sur, que permiten el funcionamiento de las bombas de un sistema de distribución de agua. “El CICR está terminando un proyecto de cuatro pozos de perforación y de once sitios de distribución que proveerán de agua a 55.000 personas”, explica Nicolai Panke, jefe adjunto de las Actividades Operacionales del CICR en el Cuerno de África. Los paneles solares proveen toda la energía para accionar este sistema. También se instaló el mismo tipo de tecnología en tres cárceles de Filipinas para calentar el agua de las cocinas.

Estos proyectos piloto en Ruanda, Nepal, Filipinas y Sudán del Sur son solo un comienzo. En septiembre de 2011, el CICR adoptó un marco de referencia para el desarrollo sostenible en la Institución. El documento promueve la integración de las problemáticas del desarrollo sostenible, como la protección del medio ambiente, la sustentabilidad económica y la responsabilidad social en las prácticas del CICR en su proceso de toma de decisiones.

Beneficios futuros

El CICR ha elaborado directrices prácticas, especialmente para las operaciones de asistencia o la gestión de los desechos tóxicos médicos, de garajes y de componentes electrónicos. Las delegaciones de Bogotá, París, Nueva Delhi y Nairobi, entre otras, ya han puesto en práctica esas medidas. El CICR espera que, dentro de dos años, las directrices se implementen en otras trece delegaciones más.

“La toma en consideración de los principios de desarrollo sostenible permite preparar desde el comienzo la reconstrucción posterior a un conflicto armado sin restringir la capacidad de acción del CICR”, concluye Alain Opplinger. En efecto, el desarrollo sostenible no es incompatible con la acción de urgencia. Este principio forma parte de los esfuerzos constantes de la Institución para mejorar la calidad de la ayuda suministrada a las víctimas de conflictos armados y de otras situaciones de emergencia.  

Lo que dice el derecho internacional humanitario

Según las normas generales del DIH, el medio ambiente natural se considera un bien de carácter civil. Por esto, cuenta con toda la protección que brindan las normas del DIH aplicables y no puede ser objeto de ataques. Una parte o determinados elementos del medio ambiente natural solo perderán esa protección si pueden ser considerados como objetivos militares. La aplicación de los principios generales relativos a la conducción de las hostilidades, en especial el principio de proporcionalidad al medio ambiente natural, se reconoce como una norma de derecho consuetudinario (norma 43, estudio del CICR sobre el derecho consuetudinario). Asimismo, los artículos 35(3) y 55 del primer Protocolo Adicional de 1977 a los Convenios de Ginebra prohíben específicamente el empleo de métodos o medios de guerra que puedan causar “daños extendidos, duraderos y graves al medio ambiente natural”. El CICR está revisando actualmente “Directivas sobre la protección del medio ambiente en tiempos de conflicto armado para manuales y programas de instrucción militares” redactadas en 1994.

El CICR en la Cumbre Río+20

Durante la Conferencia de las Naciones Unidas para el desarrollo sostenible Río+20, el CICR presentará las consecuencias negativas que la contaminación por armas tiene en el medio ambiente. Por esa contaminación, muchas vidas se pierden y vastas extensiones de tierra quedan inutilizadas en los países afectados por conflictos actuales o recientes, pero las consecuencias de la contaminación pueden sentirse incluso muchas décadas después de terminados los conflictos. El problema afecta a más del 40 por ciento de los países donde el CICR realiza actividades.

Para responder a esta problemática, el CICR dispone de una unidad de contaminación por armas que procura limitar las consecuencias negativas en la población a través de programas de recolección y destrucción de municiones sin estallar, así como programas de educación y sensibilización. Los participantes de la Cumbre Río+20 y el público están invitados a visitar el stand del CICR en el Parque de los Atletas, en el barrio de Barra da Tijuca, en Río de Janeiro, donde tendrá lugar una exposición de fotografías del 13 al 24 de junio. Paralelamente, el CICR dará una conferencia sobre la problemática de la contaminación por armas durante la reunión del comité preparatorio de Río+20, el 14 de junio a las 13:30 hs en Riocentro, sala T-5.


Fotos

Ruanda. Construcción de un sistema de biogás cerca de una cárcel. 

Ruanda. Construcción de un sistema de biogás cerca de una cárcel.
© CICR

Uganda. Paneles solares proveen electricidad a las bombas que llenan los tanques de agua en el centro de salud de Arum. 

Uganda. Paneles solares proveen electricidad a las bombas que llenan los tanques de agua en el centro de salud de Arum.
© CICR / ug-e-00284