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Tailandia: los cursos de formación fomentan el diálogo entre la policía y el CICR

23-08-2012 Reportaje

Veintiséis oficiales de policía armados entran en una sala de reuniones. Ésta podría ser la escena inicial de una película de acción, pero el taller organizado en forma conjunta por el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) y la Policía Real Tailandesa distaba mucho de ser un entretenimiento banal. Durante cinco días de junio, los oficiales de policía participaron en el "Seminario sobre normas internacionales de la actividad policial y del ejercicio de las facultades policiales" en Songkhla, una provincia situada en el sur de Tailandia.

Durante los últimos años, las tres provincias más meridionales de Tailandia han sido escenario de situaciones de violencia, con un saldo de numerosos muertos y heridos. La violencia ha desorganizado los medios de subsistencia de miles de pobladores, lo cual afecta la seguridad económica de los más vulnerables.

Los comisarios, subcomisarios e inspectores de policía, así como siete observadores militares que representaban al Ejército, a la Infantería de Marina y a los Rangers (Cazadores) participaron en talleres y debates para reflexionar sobre sus prácticas cotidianas y conocer mejor el cometido, las modalidades de trabajo y las actividades del CICR.

"Durante nuestros estudios formales, los oficiales de la fuerza policial de Tailandia reciben una instrucción similar sobre las normas internacionales, pero con hincapié en otros temas", dijo Nipol Kunnuk, teniente coronel de la policía que se desempeña en el Centro de Operaciones Policiales de la Provincia de la Frontera Meridional.

Mediante ejercicios prácticos y estudios de casos, el taller se centró en el uso discrecional de las facultades policiales, con el objeto de repasar y fortalecer los conocimientos de los participantes acerca de las normas internacionales de la actividad policial que rigen el arresto, la detención, las operaciones de búsqueda, la incautación y el uso de la fuerza y de las armas de fuego. La experiencia fue estimulante para todos los participantes, que formularon observaciones, intercambiaron opiniones y defendieron sus puntos de vista. Al analizar las cuestiones desde diferentes perspectivas, tanto los participantes como los formadores lograron conocerse y comprenderse mejor.

"El hecho de que casi todos los participantes contaran con formación y preparación profesional para desempeñar su tarea representó una importante oportunidad para mantener un diálogo de alto nivel", dijo John-Erik Jensen, delegado del CICR para las fuerzas de policía en la región de Asia y el Pacífico.

A lo largo de los debates, se aplicó un estricto código de confidencialidad, a fin de garantizar que los participantes compartieran sus experiencias, a veces muy personales, con confianza.

"Al principio, sentía que el CICR nos estaba investigando", dijo el coronel de policía Jeeraset Dawnugntrakul, responsable de la comisaría de Thungyangdaeng. "Sin embargo, no dudé en hacer preguntas".

Para el tercer día, una vez que los participantes hubieron comprendido que el CICR no estaba allí para señalar sus errores, "bajaron la guardia" gradualmente, como dijo otro comisario. "El CICR no denuncia", dijo Jensen, que tiene más de 30 años de experiencia como oficial de policía, con 15 años en cargos de alto rango, y que se desempeñó como docente en la Escuela Nacional de Policía de Dinamarca. "Yo me puedo identificar con ellos. Es lógico que se muestren reservados", añadió. El enfoque del CICR, basado en el diálogo confidencial mantenido exclusivamente con la parte pertinente, alienta el intercambio constructivo de ideas y prácticas idóneas.

Este taller fue el tercero de su tipo en la zona meridional de Tailandia con la participación de oficiales de policía con rango de mando y expertos del CICR, y continúa la larga tradición del CICR de fomentar un mejor conocimiento de las cuestiones humanitarias entre los encargados de mantener el orden público.

"La índole de los conflictos evoluciona constantemente", dijo Alfred Grimm, jefe adjunto de la delegación regional del CICR en Bangkok. "Las causas son complejas, como lo son los factores que contribuyen a los conflictos. El taller también nos ayudó a comprender lo que está sucediendo en el sur de Tailandia"


Fotos

Alfred Grimm, jefe adjunto de la delegación regional del CICR en Bangkok (centro), con el Subcomisario del Centro de Operaciones Policiales de la Frontera Meridional, Brigadier Mayor Santi Malikhao (izquierda) y el Subcomandante del IV Ejército, General de División Sakol Chuentrakul. 

Alfred Grimm, jefe adjunto de la delegación regional del CICR en Bangkok (centro), con el Subcomisario del Centro de Operaciones Policiales de la Frontera Meridional, Brigadier Mayor Santi Malikhao (izquierda) y el Subcomandante del IV Ejército, General de División Sakol Chuentrakul.
© CICR

En el tercer taller organizado por el CICR en cooperación con la policía en la región meridional de Tailandia participaron 33 oficiales de policía y observadores de las fuerzas armadas. La finalidad de estos talleres es ayudar a las fuerzas armadas y policiales a comprender la función del CICR en situaciones de violencia. 

En el tercer taller organizado por el CICR en cooperación con la policía en la región meridional de Tailandia participaron 33 oficiales de policía y observadores de las fuerzas armadas. La finalidad de estos talleres es ayudar a las fuerzas armadas y policiales a comprender la función del CICR en situaciones de violencia.
© CICR

John-Erik Jensen, delegado del CICR para las fuerzas de policía en la región de Asia y el Pacífico, dirigió este taller de cinco días de duración. En esta foto, ofrece una presentación acerca del CICR a los comisarios, subcomisarios e inspectores de la policía. 

John-Erik Jensen, delegado del CICR para las fuerzas de policía en la región de Asia y el Pacífico, dirigió este taller de cinco días de duración. En esta foto, ofrece una presentación acerca del CICR a los comisarios, subcomisarios e inspectores de la policía.
© CICR

El taller representó una oportunidad para que los oficiales de policía de nivel operacional intercambiaran opiniones y se relacionaran con sus colegas del ejército. Los colaboradores del CICR destacaron la importancia de que los oficiales ejerzan sus facultades de manera reflexiva en situaciones delicadas. 

El taller representó una oportunidad para que los oficiales de policía de nivel operacional intercambiaran opiniones y se relacionaran con sus colegas del ejército. Los colaboradores del CICR destacaron la importancia de que los oficiales ejerzan sus facultades de manera reflexiva en situaciones delicadas.
© CICR

Los participantes prepararon estudios de caso para su debate en el taller, que se centró en el uso discrecional de las facultades policiales. El objetivo del taller era fortalecer los conocimientos de los participantes acerca de las normas internacionales de la actividad policial que rigen el arresto, la detención, las operaciones de búsqueda, la incautación, y el uso de la fuerza y de las armas de fuego. 

Los participantes prepararon estudios de caso para su debate en el taller, que se centró en el uso discrecional de las facultades policiales. El objetivo del taller era fortalecer los conocimientos de los participantes acerca de las normas internacionales de la actividad policial que rigen el arresto, la detención, las operaciones de búsqueda, la incautación, y el uso de la fuerza y de las armas de fuego.
© CICR