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Afganistán: el CICR mejora las condiciones sanitarias de detenidos en Kabul

12-04-2013 Reportaje

Las tareas necesarias para mantener los grifos y los retretes funcionando, y para que en las cocinas se elaboren comidas calientes, son poco glamorosas pero vitales para las personas privadas de libertad. En 2012, el CICR visitó más de 100 lugares de detención en Afganistán a fin de abordar los problemas que podrían atentar contra la salud de los reclusos. En este vídeo, el tercero de una serie de cuatro sobre actividades en Afganistán, se muestra la labor de el delegado Ciaran Breen en el centro de rehabilitación juvenil de Badam Bagh, en Kabul.

Vea los vídeos anteriores de la serie:

El hospital Mirwais, de Kandahar, brinda atención médica en medio del conflicto

La vida en Lashkar Gah

 

En 2012, los delegados del CICR visitaron 109 lugares de detención dirigidos por las autoridades afganas y por las fuerzas internacionales. Nuestros equipos siguieron los casos de 4.055 detenidos en forma individual y visitaron a 1.766 de ellos por primera vez. En el centro de rehabilitación juvenil de Badam Bagj, en Kabul, nordeste de Afganistán, el CICR ha mejorado el sistema de tuberías para que los detenidos cuenten con agua salubre. Ahora la Institución está solventando los gastos de  excavación de fosas sépticas y pozos de filtración del agua. Mediante la construcción de sistemas de desagüe de mantenimiento sencillo y económico, los detenidos podrán seguir beneficiándose de condiciones sanitarias aceptables. La reconstrucción de los retretes es una tarea poco glamorosa, pero vital para la protección de las personas privadas de libertad en un país desgarrado por el conflicto.