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Yemen: conversaciones con una comunidad solidaria

17-04-2013 Reportaje

En Yemen, el CICR presta apoyo a 12 centros médicos administrados por el Ministerio de Salud Pública y Población. Uno de ellos, el Centro de Salud de Bateis, es un espacio acogedor, que presta servicios a su comunidad desde hace casi 40 años.

"Bienvenidos, pasen, siéntense", dijo Nasser Mohammed Hassan, mientras atravesábamos el pequeño consultorio del Centro de Salud de Bateis, lleno de mujeres ataviadas en abayas negras, que acudían a la consulta con sus hijos enfermos. Hizo pasar a sus tres visitantes a una habitación en el fondo, donde un grupo de mujeres y hombres aguardaban su turno,

Establecido en 1975 por la comunidad local con fondos propios, el Centro es un espacio acogedor, que permaneció abierto incluso en los años en que la región se vio afectada por conflictos y disturbios. Lógicamente, cuando escaseaban los insumos, se reducía el número de pacientes atendidos.

"Durante el verano pasado, sólo atendíamos a unos diez pacientes por día", explicó Nasser, director del Centro. "Ahora, todos los días, acuden a la consulta unas 80 personas".  

La situación del Centro mejoró en parte debido al apoyo que recibe del CICR desde 2012. Pero esa mejora se debe también, en gran medida, al compromiso y empeño de Nasser y sus 14 colaboradores, así como a la inquebrantable solidaridad de los ciudadanos locales, algunos de los cuales se hallaban en el establecimiento esa mañana.  

Allí estaban Hussein y Walid Ali, oficiales militares retirados; Salim, un maestro; Saleh, asistente médico en Al Razi (el hospital de derivación en la cercana ciudad de Jaar); y Faysal, funcionario público jubilado, todos ellos hombres de cierta edad y de buena posición en la comunidad. Las cuatro mujeres se habían sentado algo más lejos. Amina y Bushera eran maestras en la escuela local; las otras eran Khamisa y Saeeda, dos de las tres parteras calificadas del Centro.

"Soy director del Centro desde 1995", dijo Nasser, un hombre de voz suave, cercano a los 50 años. "El Ministerio de Salud Pública me pidió que trabajara en el hospital Al Razi, pero no quise. Estudié en Adén y trabajé en varios lugares después de recibirme. Pero soy de Bateis, y quería volver para hacer algo en beneficio de mi gente".   

Inspirar sentimientos solidarios  

Además de las dificultades que experimentaba el Centro para obtener medicamentos e insumos durante un período de grave inseguridad, lo que impresionó al CICR cuando analizaba la forma de apoyar al Centro fue el fuerte compromiso de su personal y de la comunidad local.

En ese momento, además de prestar servicios a una población de aproximadamente 17.000 residentes, el Centro atendía a familias desplazadas que habían huido de sus aldeas a causa del conflicto.

El apoyo del CICR al Centro de Salud de Bateis se formalizó mediante la firma de un memorando de entendimiento con el Ministerio de Salud Pública y Población. La asistencia que presta la Institución incluye un suministro mensual de medicamentos, apósitos y otros insumos médicos para el programa de atención primaria de la salud, formación del personal in situ, supervisión clínica y educación sanitaria. La formación es impartida por el Dr. Samah Abdulmajeed, responsable de salud del CICR, y por otros colegas que trabajan en Adén. El Dr. Samah realizó la evaluación inicial del centro, en julio de 2012.

El Centro de Salud de Bateis es uno de los 12 centros médicos que la Cruz Roja apoya en Yemen. Si bien es pequeño y su aspecto exterior, con su jardincillo seco y amarillento, no llama la atención, por dentro se siente como un lugar donde se ofrece a las personas no sólo curación, sino también esperanza.

Mientras conversábamos, los pacientes iban y venían. Pasó una mujer con un niño pequeño, que llevaba una flor rosada en la mano. Me pregunté si la había recogido para distraer a su hijo o sólo porque era hermosa...

"Ese niño es sordomudo", comentó Nasser. "Sus padres podrían llevarlo a un especialista en Adén, pero hasta ahora no lo han hecho. Dicen que no saben cómo hacerlo, pero nosotros los ayudaremos".

Cabía esperar esta clase de observación de parte de Nasser, un hombre conocido por su solidaridad y por la forma en que inspira ese mismo sentimiento a otros miembros de la comunidad.   

La necesidad de sensibilizar

La conversación giró hacia los problemas de las mujeres y se señaló que la mayoría de las mujeres dan a luz en el hogar, con la ayuda de alguna de las parteras del Centro.

El Dr. Samah preguntó por qué las estadísticas de la vacunación antitetánica eran tan bajas.  Khamisa, la partera, respondió: "Cuando una mujer recibe una inyección siente dolor. Por eso, tras la primera vacuna, ya no quiere recibir otras".
 
"Hace falta sensibilizar y educar a las mujeres para que comprendan la importancia de las vacunas", dijo Faysal, agitando un cuadernillo ilustrado. "Necesitamos folletos como éste, con ilustraciones. Tendríamos que ir de casa en casa y hablar con la gente".

Fue así que el grupo se puso de acuerdo, en ese lugar y momento, sobre la necesidad de organizar sesiones de educación sanitaria en la escuela local, a fin de informar a las mujeres embarazadas acerca del tétanos y la protección que las vacunas brindan tanto a las madres como a sus hijos por nacer.

Al concluir la conversación, una mujer y su hija se acercaron al grupo con timidez. La mujer mayor explicó que eran familiares de un ex empleado del CICR. "Supimos que estaban aquí y queríamos invitarlos a almorzar". Un gesto bondadoso, que se sumaba a las diferentes expresiones de solidaridad que había observado esa mañana. Mientras salíamos del Centro, pensé: "Bateis es, sin duda, un lugar especial".


Fotos

Centro de Salud de Bateis, Yemen. Nasser Mohammed Hassan está sentado en el extremo izquierdo. 

Centro de Salud de Bateis, Yemen. Nasser Mohammed Hassan está sentado en el extremo izquierdo.
© CICR / J. Barry

El aspecto exterior del Centro de Salud de Bateis no llama la atención, pero por dentro se percibe como un lugar que ofrece esperanza.  

El aspecto exterior del Centro de Salud de Bateis no llama la atención, pero por dentro se percibe como un lugar que ofrece esperanza.
© CICR / J. Barry

Consultorio en el Centro de Salud de Bateis. El Centro atiende unas 80 consultas por día. 

Consultorio en el Centro de Salud de Bateis. El Centro atiende unas 80 consultas por día.
© CICR / J. Barry

Centro de Salud de Bateis. Madres que visten abayas negras, con sus hijos. 

Centro de Salud de Bateis. Madres que visten abayas negras, con sus hijos.
© CICR / J. Barry