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Flor encontró a su hija, que creía muerta

24-04-2013 Reportaje

Doña Flor, una campesina que sobrevive de buscar oro en un río de Nariño, sintió la alegría más grande de su vida cuando encontró a su hija que creía muerta.

“Supe que ella se había ido con un grupo. Cuando se fue, me llegó tristeza y enfermedad. Casi me estaba pegando gota al corazón, me tocó ir al médico. De ella hacía como cinco años que no tenía razón. Yo no la hacía viva. Nadie me daba razón y uno qué va andar preguntando”, cuenta.

Su hija entró a las filas del grupo armado y, después de cuatro años, se desmovilizó. Por ser aún menor de edad, fue acogida por un hogar del Instituto Colombiano del Bienestar Familiar. Allí, a través del contacto entre esa institución y el CICR, fue posible saber que la menor quería comunicarse con su familia. Para esto, escribió un mensaje de Cruz Roja dirigido a sus padres (una carta abierta que es trasmitida al personal del CICR y de la Cruz Roja Colombiana que puede ayudar a encontrar a los familiares), junto con un mapa donde describía la manera de llegar hasta su casa.

Cuatro meses más tarde, una delegada del CICR encontró a los familiares de la madre que aparecían como contacto en la nota. Le dejó con ellos un recado a la mamá para verla y establecer un día para el encuentro. “Cuando la delegada llegó, le dije que yo era la mamá de la niña. Me dijo: ‘tranquila que su hija está viva; no le va a pasar nada’, y ahí ya me llegó alegría”.

“Después, ella llamó al Instituto Colombiano de Bienestar Familiar y me hizo hablar con mi hija. Le reconocí la voz. Dijo que estaba bien. Quería verla, pero le dije que no tenía para el viático. Ella me dijo que iba a conversar con la Cruz Roja para que me ayudara con el pasaje, con la comida”.

“Cuando me encontré con ella, me llegó alegría, mucha alegría cuando la miré a mi hija. Harto conversamos. Ella dijo que va a estudiar, que va a seguir adelante. Le dije que se maneje bien y que siga para adelante. Yo veo muy bien el futuro de mi hija ahorita. Estoy muy agradecida con la Cruz Roja y con la delegada por lo que hicieron por nosotros. Vine sin plata y, para qué, nos han tratado muy bien a todos”.

Su hija permanecerá en el hogar del Instituto Colombiano del Bienestar Familiar, donde tiene las garantías para seguir estudiando y vivir dignamente.

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Colombia 2012


Fotos

Tras varios años de no tener noticias de su hija, Flor pudo verla nuevamente por ayuda del CICR. 

Tras varios años de no tener noticias de su hija, Flor pudo verla nuevamente por ayuda del CICR.
© CICR / M. Limoner