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Azerbaiyán: la lucha contra la tuberculosis resistente a los fármacos rinde sus frutos

22-03-2010 Reportaje

En Azerbaiyán, la tuberculosis sigue planteando una grave amenaza para la salud pública. Una forma de la enfermedad, caracterizada por su resistencia a los fármacos, empeora la situación. El CICR colabora con el Gobierno de Azerbaiyán y con otras organizaciones para encarar el problema.

     
©CICR / Zalmaï /V-P-AZ-E-00376 
   
Teymur tiene 32 años y es el primer ex detenido que logró completar con éxito un nuevo programa de seguimiento de enfermos excarcelados, gestionado por las autoridades de Azerbaiyán con el apoyo del CICR. 
               
©CICR / Zalmaï /V-P-AZ-E-00377 
     
“Fue realmente difícil estar enfermo en prisión", afirma Teymur. “No tenía la compañía de mi familia y todos los días creía que me iba a morir, pero entonces comencé el tratamiento. La medicación me caía mal, pero los médicos me convencieron de seguir tomándola y me alegro de haberlo hecho, porque ahora estoy curado". 
               
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Guardias controlan a detenidos que cumplen penas de prisión perpetua y padecen TB. Cada uno de éstos puede pasar dos horas por día afuera de su celda, en un patio cerrado. 
               
©CICR / Zalmaï /V-P-AZ-E-00326 
   
Gracias al apoyo del CICR en los últimos 15 años, la capacidad de diagnóstico del laboratorio de la cárcel de Bakú se ha incrementado sustancialmente, lo cual ha ayudado a salvar numerosas vidas. 
           

Teymur Huseynov, de 32 años, se enteró de que tenía tuberculosis en 2000, mientras estaba en la cárcel. Lo que él consideraba una simple fiebre fue empeorando. " Tosía constantemente, de día y de noche, y no podía dormir. Perdí veinte kilos en seis meses. Pero, pedí asistencia médica sólo cuando empecé a expectorar sangre " .

Teymur recibió tratamiento y, más tarde, fue dado de alta. Sin embargo, sus síntomas reaparecieron en 2005, mientras estaba aún en la cárcel. Fue enviado al hospital penitenciario para tuberculosos, la Institución de Tratamiento Especializado (ITE), para someterlo a exámenes y tratarlo. Los resultados de los exámenes revelaron que Teymur padecía tuberculosis.

  Unirse para combatir la tuberculosis  

En Azerbaiyán, donde la tuberculosis sigue planteando una seria amenaza para la salud pública, se ha determinado que una forma de la enfermedad caracterizada por su resistencia a los fármacos, denominada tuberculosis multidrogorresistente o MDR, plantea un grave problema sanitario. El Gobierno, con el apoyo del CICR y de otras organizaciones, ha adoptado medidas para contener la propagación de las tuberculosis MDR en el país.

     

Desde 1995, las autoridades penitenciarias azeríes, con la asistencia del CICR, realizan un programa antituberculoso en los centros de detención. El programa se basa en la estrategia DOTS (Tratamiento breve bajo observación directa), recomendada por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

En 2004, el CICR ayudó a las autoridades penitenciarias a presentar al Fondo mundial de lucha contra el SIDA, la tuberculosis y la malaria una solicitud de ayuda para iniciar, en las cárceles de Azerbaiyán, un proyecto piloto basado en la estrategia de la OMS denominada " DOTS-Plus " . La solicitud fue aprobada. El CICR presta asistencia técnica para la ejecución del programa, cuyo objetivo es tratar a los detenidos que padecen tuberculosis MDR, una forma particular de la enfermedad causada por un bacilo resistente a al menos dos de los fármacos antituberculosos más potentes.

" De origen 100% humano, las cepas de la tuberculosis resistentes a los fármacos representan una grave amenaza a la gestión de la enfermedad. DOTS es la estrategia más eficaz para prevenir el desarrollo de la tuberculosis MDR " , dice Nickoloz Sadradze, jefe del programa de apoyo a la estrategia de lucha contra la tuberculosis que el CICR lleva adelante en las cárceles. 

Sadradze añade: " Las prisiones no están enteramente aisladas de la población civil. Cuando los detenidos van y vienen entre la cárcel y el mundo exterior, llevan consigo todas sus enfermedades infecciosas, incluida la tuberculosis. Por ello, es fundamental incluir a las personas detenidas en las actividades destinadas a controlar la propagación de la tuberculosis MDR " .

Gracias al programa antituberculoso, actualmente todos los detenidos en Azerbaiyán tienen acceso gratuito a procedimientos de diagnóstico modernos y de alta calidad, así como al tratamiento antituberculoso. En diciembre de 2009, la estrategia DOTS se había utilizado como base de más de 10.000 tratamientos antituberculosos administrados a personas detenidas infectadas.

  La historia de Teymur  

     

Como beneficiario del programa antituberculoso, Teym ur comenzó a recibir el tratamiento DOTS, de nueve meses de duración, en agosto de 2005. Todas las mañanas, iba a la enfermería a tomar sus píldoras bajo la mirada de la enfermera. Sin embargo, entre seis y siete meses después, su salud no había mejorado. Tras nueve meses de tratamiento, seguía infectado con el bacilo de la tuberculosis y su estado empeoraba día a día.

" Tosía constantemente, perdí mucho peso y estaba demasiado débil para caminar. Cada dos pasos, tenía que parar para recuperar el aliento. Me dijeron que el tratamiento no me había hecho efecto y, en efecto, empeoré " , recuerda Teymur.

Teymur fue sometido a exámenes de sensibilidad a los fármacos. Los resultados demostraron que era resistente a cuatro de cinco medicamentos antituberculosos. Había contraído una forma de tuberculosis resistente a los fármacos (tuberculosis MDR)

Su médico interrumpió el tratamiento porque los medicamentos antituberculosos de primera línea eran ineficaces para tratar a Teymur. Necesitaba fármacos de segunda línea para tratar la tuberculosis MDR. Se lo trasladó a una sala especial para pacientes tuberculosos con resistencia a los fármacos, donde esperó la puesta en marcha del programa DOTS-Plus en las cárceles.

" En 2007, mi salud estaba realmente deteriorada. La vida se me escapaba. Pero oí hablar de un nuevo programa de tratamiento y deposité en él todas mis esperanzas " , dice Teymur.

  Una luz de esperanza  

En abril de 2007, el Ministerio de Justicia de Azerbaiyán, con el apoyo técnico del CICR, puso en marcha el programa piloto DOTS-Plus para el tratamiento de pacientes con tuberculosis resistente a los fármacos. Hasta ahora, se han inscripto en el programa de tratamiento de la tuberculosis MDR más de 220 pacientes.

El tratamiento dura por lo menos dos años. Esto podría haber complicado el ingreso de Teymur al programa, porque le faltaban menos de dos años para cumplir su pena. Los médicos aceptaron incluirlo en el programa sólo cuando Teymur prometió seguir con el tratamiento después de su liberación, diciéndoles: " Quiero vivir " . 

Teymur comenzó el tratamiento con medicamentos antituberculosos de segunda línea. " Ya en la primera semana del tratamiento me sentí mejor. No tenía más síntomas de tuberculosis; dejé de toser. Mi ánimo mejoró y aumentó mi energía. Hasta era capaz de correr, mientras que antes, a duras penas podía caminar " , recuerda.

Sin embargo, después de un mes y medio, comenzó a sentir dolores en los brazos, hombros y articulaciones. Se trataba de una reacción a los fuertes fármacos antituberculosos. Sin embargo, Teymur siguió con el tratamiento. 

En marzo de 2009, Teymur fue indultado por el presidente de Azerbaiyán, pero todavía no había finalizado su tratamiento.

  Liberado, pero no abandonado  

     

A fin de encarar todos los aspectos del problema que plantea la tuberculosis MDR, en marzo de 2007, los ministerios de Justicia y de Salud y el CICR firmaron un memorando de entendimiento por el cual se estableció que los detenidos con tuberculosis MDR que fuesen liberados de la cárcel seguirían recibiendo el tratamiento necesario en dispensarios civiles dedicados a la lucha contra la tuberculosis. En cuanto un detenido tuberculoso es liberado, el Ministerio de Justicia proporciona al Ministerio de Salud la cantidad necesaria de medicamentos, a fin de garantizar la continuación del tratamiento.

El CICR abona los costos de transporte de los pacientes liberados de la cárcel y, todos los meses, les prop orciona una ración de alimentos y artículos de higiene. Al mismo tiempo, la Institución proporciona incentivos económicos a los médicos encargados de los pacientes, y hasta recompensa a los pacientes cuando finalizan el tratamiento con éxito.

Los representantes del programa antituberculoso nacional y del CICR realizan una visita conjunta mensual para supervisar la mejoría de los pacientes.

En diciembre de 2009, 15 pacientes con tuberculosis MDR liberados de la cárcel continuaban el tratamiento en los dispensarios de tuberculosis civiles.

  Prueba viviente  

     

Una ambulancia trasladó a Teymur Huseynov desde la Institución de Tratamiento Especializado al dispensario de tuberculosis, en Sumgait, su ciudad natal. Aquí, el programa antituberculoso nacional y el CICR siguieron de cerca su tratamiento. Todos los días, Teymur se presentaba en el dispensario para tomar sus píldoras. Cuatro meses después, se encontró, por fin, libre de tuberculosis. 

Hoy, Teymur es más optimista. " Me alegró mucho que los resultados de mis exámenes de tuberculosis finalmente fueran negativos. Hoy, los días de la tos persistente han quedado atrás para mí. Soy la prueba viviente de que los pacientes tuberculosos que siguen el régimen de tratamiento y que son cuidadosos con las comidas, pueden curarse. Es difícil, pero los que quieren seguir con vida deben hacerlo " .