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República Democrática del Congo: curar las heridas de la guerra

06-04-2010 Reportaje

Más de diez años de conflicto armado en el este de la República Democrática del Congo (RDC) han dejado a muchas personas discapacitadas. Marcadas física y psicológicamente, también se las suele excluir de la vida económica y social. El CICR las ayuda a recuperar una vida casi normal. A continuación, una nota de Pedram Yazdi y Pascal Nepa.

 
©CICR/P. Yazdi 
   
Jean-Marie Ndawakuderwa se dirige al centro Heri Kwetu para que reajusten sus prótesis. 
           
©CICR/P. Yazdi 
   
En Heri Kwetu, los heridos de guerra aprenden a moverse con sus prótesis. Pueden volver a practicar, incluso, su deporte favorito. 
           
©CICR/P. Yazdi 
   
Nicolas Daniel, responsable del programa de ortopedia del CICR en RDC, de visita en el centro Heri Kwetu. El CICR colabora con otros cuatro centros del país. 
           
©CICR/P. Yazdi 
   
Taller de fabricación de los aparatos ortopédicos del centro Heri Kwetu. 
           

Walungu, provincia de Kivu Sur. Jean-Marie Ndawakuderwa recuerda, fue hace diez años: " Una semana después de mi boda, nuestra aldea fue atacada por hombres armados. En un instante, perdí toda la alegría de lo que fue el día más hermoso de mi vida y también perdí mis piernas " .

Esa noche, Jean-Marie fue trasladado en estado de gravedad al hospital, donde le amputaron ambas piernas. " Atornillado a la silla de ruedas, ya no podía alimentar a mi esposa ni cuidar a mi familia. "

Para Jean-Marie, como para muchas otras víctimas de la violencia que azota el este de la RDC desde hace tanto tiempo, las consecuencias económicas y los traumas psicológicos suelen sumarse al dolor físico.

Pero la esperanza termina renaciendo. Un vecino de Jean-Marie le habló del centro Heri Kwetu ( " aquí, es mejor " , en swahili) que, con la ayuda del CICR, se ocupa de la rehabilitación física y la asistencia a los heridos de guerra. Jean-Marie recibió la visita de un representante de Heri Kwetu, que lo convenció de viajar hasta Bukavu, donde se encuentra el centro. Allí recibió un dispositivo ortopédico que le permitió volver a caminar. A partir de ese momento, volver a encontrar una actividad y a sentirse capaz de alimentar a su familia ya no era un sueño inaccesible.

  Recuperar un papel activo en la sociedad  

     

Heri Kwetu es el centro ortopédico más importante de Kivu Sur. " Estamos por celeb rar nuestro 31º año de vida " , explica sonriendo la hermana Teresa, la directora. " En 2009, entregamos prótesis a 95 personas con la ayuda del CICR " , precisa.

Pese a su edad avanzada, la hermana Teresa sigue inspeccionando a conciencia los talleres de fabricación de las prótesis. Visita a los pacientes y a los niños discapacitados escolarizados en un establecimiento vecino, les da la mano a los primeros, tranquiliza con un abrazo a los padres ansiosos.

El CICR atiende a los pacientes del centro que son víctimas directas del conflicto armado y que necesitan una rehabilitación física. El CICR también les ayuda a retomar una actividad económica, como la carpintería, la costura o la fabricación de muñecas, a fin de facilitar su reinserción social.

" Es muy importante restablecer la dignidad de las víctimas y ofrecerles las mejores oportunidades para que vuelvan a tener un papel activo en la sociedad " , explica Nicolas Daniel, responsable del programa de ortopedia del CICR en RDC, que en 2009 ayudó a cerca de 800 heridos de guerra -civiles y militares- a través de cinco centros. " El centro Heri Kwetu permite que las personas discapacitadas recuperen esa dignidad dentro de un marco profesional y un ambiente jovial y familiar. "

Para recuperar la autonomía, Jean-Marie, con el apoyo del CICR, eligió vender tarjetas telefónicas. " Hoy camino con la cabeza en alto, alimento a mi familia y puedo ocuparme de mi mujer cuando está enferma " , dice con orgullo. " Es una vida casi normal, ¿no? "