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Eritrea: las aldeas en zonas afectadas por la guerra acceden al agua potable gracias a la energía solar

30-06-2009 Reportaje

En colaboración con las autoridades y las comunidades, el CICR aprovecha la energía solar para suministrar agua potable a la población eritrea residente en zonas remotas de la región situada en la frontera con Etiopía. Informa Michael Kifle, desde la oficina del CICR en Asmara.

 

©CICR 
   
Personas desplazadas que han regresado a la aldea de Mai Izghi (región de Debub) se benefician del agua suministrada por el sistema de abastecimiento de agua a base de energía solar construido por el CICR. 
     

En estas zonas distantes, las fuentes de agua suelen estar lejos de las aldeas. Durante parte del año están secas, y cuando pueden utilizarse, a menudo están contaminadas. Los habitantes de las aldeas, sobre todo las mujeres y los niños, tienen que caminar varias horas hasta llegar a unos pozos cavados a mano, de poca profundidad, o a estanques que comparten con animales. La escasez de combustible, así como el bajo costo de funcionamiento de un sistema eléctrico basado en la energía solar, impulsaron esta iniciativa ecológica del CICR. Los paneles solares convierten la energía del sol en electricidad, que se utiliza para bombear agua desde un pozo profundo hacia un reservorio que, a su vez, alimenta un sistema de grifos públicos.

 

En colaboración con el Departamento de Recursos Hídricos de Eritrea, el CICR instaló bombas de agua que funcionan a base de energía solar y sistemas de grifos públicos en varias aldeas, en las regiones de Debub y Gash-Barka. Desde 2004, la Institución ha construido unos 70 sistemas de abastecimiento de agua basados en la energía solar, en beneficio de personas que han regresado a sus lugares de origen y personas reasentadas en las regiones de Eritrea afectadas por la guerra.

 

Una de las aldeas que se benefició de este proyecto es Mai Izghi, con una población de 400 personas. La aldea se halla en una zona montañosa, a unos 22 kilómetros al nordeste de la ciudad fronteriza de Tsorona, escenario de algunos de los enfrentamientos más intensos de la guerra entre Eritrea y Etiopía, librada entre 1998 y 2000. U n anciano dijo que estaba contento porque los residentes ya no tenían que caminar varias horas para traer agua. " A veces, hasta volvían con los recipientes vacíos " , añade. " Es un gran alivio para todos, especialmente para nuestras mujeres y niños, porque la escasez de agua los afectaba particularmente " . Otro anciano de la aldea añadió: " Acostumbrábamos prepararnos para hacer la larga cola del agua, Pero gracias al CICR, ahora tenemos un sistema de abastecimiento de agua potable a sólo cinco minutos " . O, dicho de otro modo: " Las mujeres pueden ir a buscar agua y estar de vuelta en la cocina antes de que se queme el pan. Estoy feliz de haber vivido para ver esta bendición " .

 

Los equipos del CICR sobre el terreno proporcionan formación en materia de agua, saneamiento e higiene en las aldeas donde han instalado sistemas de suministro de agua a base de energía solar. La formación comprende la organización de un comité de abastecimiento de agua que operará el sistema, educación básica sobre la higiene y nociones de gestión financiera, a fin de garantizar que el sistema siga suministrando agua potable en el futuro.

 

En las aldeas donde el punto de abastecimiento de agua está muy lejos, el CICR ha proporcionado asnos y bolsas de agua, para transportar agua a las personas que más la necesitan. Esta medida aumenta la cantidad de agua disponible en el hogar y ahorra tiempo para otras actividades, como la educación o las tareas agrícolas.

 

El CICR lleva adelante otros cinco proyectos de abastecimiento de agua en Debub, uno en Gash Barka y uno en la región del Mar Rojo meridional. Se encuentran en curso proyectos análogos en Meflech (Gash Barka), Raebukra (Mar Rojo meridional) y Mihrad Chele (Debub).