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Florence Nightingale: su legado continúa

11-08-2010 Reportaje

Pocas personas provocaron un impacto tan fuerte en el ámbito de la enfermería como Florence Nightingale. Nacida en 1820, fue una auténtica innovadora, que se transformó en una leyenda viviente gracias a las contribuciones que realizó a la profesión de la enfermería y la atención de la salud en general.

Como en ese momento, la capacitación formal en la materia era casi inexistente, Florence Nightingale fue prácticamente una autodidacta. Aprendiendo de la experiencia, no sólo cimentó su reputación como enfermera respetada sino que también se convirtió en una de las primeras expertas en higiene pública y saneamiento del mundo.

Así como la visión de Henry Dunant de crear lo que se convertiría en el Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja nació en el campo de batalla en Solferino, Italia, la labor de Florence Nightingale en favor de la transformación de la atención médica comenzó con sus experiencias durante la Guerra de Crimea (1854-1856). De hecho, Henry Dunant reconoció que sus ideas, que luego se tradujeron en la fundación de la Cruz Roja, habían tenido la influencia del trabajo realizado por Florence Nightingale.

Cuando ella y otras 40 enfermeras se presentaron como voluntarias para atender a los soldados heridos en Scutari, un suburbio de Estambul, se encontraron con un hospital en condiciones deplorables: suciedad, hacinamiento, ratas, y escasez de alimentos, vestimenta, cirujanos, equipamiento y medicamentos. También tuvo que lidiar con la animosidad de los médicos, que la consideraban una intrusa. Sin embargo, su extraordinaria capacidad de organización, su espíritu emprendedor y su firme determinación le permitieron lograr que el hospital fuera más eficiente y que se aceptara a sus enfermeras.

Durante la noche, cuando no escribía cartas que los soldados enviaban a sus familiares, visitaba las salas con una lámpara en la mano, consolando a sus pacientes, lo que le valió el apodo de " la dama de la lámpara " . Al regresar a Inglaterr a, Florence Nightingale trabajó incansablemente para promover las causas que le importaban: reformar los servicios médicos del ejército, cambiar el diseño de los hospitales, desarrollar la medicina preventiva y mejorar la condición y la capacitación de las enfermeras.

Recopiló las enseñanzas que trajo de Crimea en un libro, Notas sobre enfermería, donde explicó en detalle cómo crear ambientes propicios para el bienestar y la recuperación de los pacientes y brindó consejos útiles, contrapuestos a las creencias que predominaban en ese momento. La combinación de prácticas acertadas y de sentido común es una de las características de su metodología, que incluso hoy, después de tantos avances en el ámbito de las ciencias médicas y de los servicios de salud, conserva todas sus ventajas inherentes.

El ejemplo de Florence Nightingale ha sido y sigue siendo fuente de inspiración para innumerables enfermeros en todo el mundo. En 1912, se creó una medalla en su honor para reconocer a los enfermeros y enfermeras y a los auxiliares de enfermería que han prestado servicios excepcionales a los enfermos y heridos durante una guerra o un desastre natural.