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Guinea-Bissau: contribución del CICR para potenciar las capacidades del sistema de salud nacional

10-03-2010 Reportaje

El sistema de salud de Guinea Bissau está paralizado por la falta de drogas así como de material y equipamiento médico, situación que se ve agravada por la partida de profesionales de la salud en busca de nuevos horizontes. Como resultado, unas pocas personas, incluyendo a los heridos por armas y minas, tienen accesso a una atención médica adecuada.

" El problema principal es la falta de material y de equipamiento " , declara el doctor Romão Nhaga, cirujano y director de clínica del hospital nacional Simão Mendes, el mayor centro de salud del país, que data de la época colonial.

" Aunque es el centro de referencia nacional, en el hospital sólo hay seis grandes servicios: medicina, cirugía, maternidad, pediatría, oftalmología y ortopedia. Estos grandes servicios, como en otros servicios de menor envergadura, sólo tienen uno o dos especialistas por ámbito, lo cual no es suficiente para satisfacer las necesidades " , lamenta el cirujano.

" Además de la escasez de material y equipamiento, el sistema de salud guineano adolece de falta de recursos humanos y de una fuga de profesionales al extranjero. Prueba de ello es que, en este momento, sólo hay seis cirujanos que trabajan en los servicios quirúrgicos " , señala.

" Por lo demás, el quirófano dispone de un espacio muy reducido. Cuando lo construyeron, estaba diseñado para una ciudad de 200.000 habitantes. Hoy, la ciudad está en pleno crecimiento y tiene una población de más de 400.000 habitantes. Por lo tanto, su capacidad no es suficiente " , añade.

Otros servicios afrontan una situación similar: por ejemplo, la unidad de cuidados intensivos, los servicios pediátricos y la maternidad funcionan de manera deficiente, a causa de la falta de aparatos de oxígeno, de reanimación y de aspiración, y por la escasa cabida para las hospitalizaciones. A veces, particularmente cuando se registran epidemias, tienen que poner a dos pacientes en una misma cama. 

Con el apoyo de sus asociados, el Gobierno se comprometió a reforzar y mejorar el s istema de salud. Por lo que respecta a las infraestructuras, el Banco Africano de Desarrollo financió recientemente la construcción de nuevas instalaciones para el hospital nacional Simão Mendes y la refacción de las instalaciones deterioradas.

El CICR, que abrió una oficina en Bissau en 1998, presta ayuda puntual al Gobierno. Pero, sobre todo, también presta ayuda a las víctimas de los conflictos armados y disturbios que hay en ese país.

A causa de los conflictos armados y los problemas internos registrados en Guinea-Bissau, numerosos guineanos han sufrido y siguen sufriendo traumatismos, a causa de las heridas por arma de fuego y a causa de las minas. 

Samba Djau, de 45 años, sobrevivió a la explosión de una mina y, hoy, vive una situación casi desesperada. " A pesar de varias operaciones quirúrgicas tras el accidente, mi vida está paralizada para siempre. Desde que sufrí la mutilación, ya no puedo trabajar en la caserna, pues sólo pueden hacerlo los hombres válidos que gozan de buena salud " .

En noviembre de 2009, con el apoyo del CICR, el Ministerio de Salud organizó, un seminario sobre " El tratamiento de las personas heridas por armas de fuego o por minas " . En este seminario, en el cual participaron más de 30 médicos y enfermeros, tanto civiles como militares, se presentaron simples y fiables técnicas vitales, así como técnicas para reducir las secuelas de los traumatismos a causa de las armas de fuego y de las minas. En paralelo, el CICR proporcionó medicamentos y algunos equipamientos a los servicios quirúrgicos del hospital nacional Simão Mendes.

Además de los temas abordados en el seminario, como " Heridas de guerra con fracturas " , " Heridas craneocefálicas abiertas " , " Infecciones y antibióticos en la cirugía de guerra " , el cirujano del CICR, doctor Nardini, que dirigió el curso, intercambió experiencias con sus colegas guineanos, con quienes habló de casos concretos.

" Una persona herida por una mina tiene una hemorragia durante los primeros minutos; pero, la herida se restaña poco a poco, dado que la explosión cauteriza inmediatamente los conductos sanguíneos y los neutraliza " , declara el doctor Lassana Indjai, quien relata su experiencia, en 2006, durante el conflicto armado en Sao Domingos, en la frontera entre Guinea-Bissau y Senegal. Los heridos llegaban al hospital militar principal que él dirige y donde presta servicio como cirujano.

Para este médico militar, que recibió una formación en clínica general y tiene, hoy, una gran experiencia en cirugía, los profesionales están siempre obligados a intervenir, pues no pueden dejar desangrarse a los heridos. " El médico africano debe tener competencias generales y completas: debe tener un mínimo de conocimientos en cada ámbito " , explica.

De hecho, como estas disciplinas no se enseñan en las universidades, casi todos los cirujanos médicos que siguieron esta formación (de los cuales la mayoría había cursado una formación de base en clínica general) no conocían las técnicas de la cirugía de guerra.

En el seminario, los participantes recibieron información sobre los derechos y los deberes de los equipos de salud, que se disponen en el derecho internacional humanitario, y sobre las técnicas de primeros auxilios.