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Indonesia: recordando el maremoto y sus consecuencias

23-12-2009 Reportaje

Al cumplirse el quinto aniversario de una de las catástrofes más devastadoras de la historia de la humanidad, el CICR recuerda la situación en una de las zonas más afectadas, la provincia de Nangroe Aceh Darusalam (NAD), en Indonesia, más conocida como Aceh.

 
©CICR/T. Gassmann/id-e-00038 
   
Enero de 2005. Aldea de Desa Siem, provincia de Aceh. Niños que sobrevivieron al maremoto, en un campamento de personas desplazadas. 
               
©CICR/Maxime Keffer/id-e-00040 
   
Provincia de Aceh. Vista aérea donde se observa una mezquita, la única estructura que quedó en pie en una aldea devastada por el maremoto. 
               
©CICR/T. Gassmann/id-e-00037 
   
Banda Aceh. Voluntarios de la Cruz Roja Indonesia recuperan los cadáveres de las víctimas del maremoto.  
               
©CICR/T. Gassmann/id-e-00039 
   
Aldea de Desa Siem, en la provincia de Aceh. Voluntarios de la Cruz Roja Indonesia recorren los campamentos de personas desplazadas para transmitir mensajes familiares. 
           
©CICR/T. Gassmann/id-e-00028 
   
Detrás del estadio de Banda Aceh, se encuentra el hospital del CICR, con 100 camas y servicio de cirugía, donado por la Cruz Roja Noruega. 
           

El 26 de diciembre de 2004, un terremoto submarino con epicentro en una zona cercana a la costa occidental de Sumatra, en Indonesia, desencadenó un devastador maremoto. Una serie de gigantescas olas inundaron las comunidades costeras, causando la muerte de centenares de miles de personas. La provincia indonesia de Nangroe Aceh Darusalam fue la zona más afectada por la tragedia.

     

Desde el día en que se produjo el maremoto, el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) proporcionó a la Cruz Roja Indonesia (Palang Merah Indonesia, PMI) equipos y socorros. Por ser una de las pocas organizaciones internacionales que realizaba actividades en Aceh antes del maremoto y contaba con medios de comunicación, medios logísticos y existencias de socorros en el lugar, el CICR pudo responder al desastre de inmediato, en colaboración con la PMI. El 28 de diciembre, los delegados del CICR y los voluntarios de la PMI distribuyeron 1.000 lonas para construir refugios y paquetes familiares (que contenían ropa, artículos de higiene y alimentos) para 9.000 personas desplazadas. Además, 20 secciones de la PMI y los hospitales locales recibieron materiales de primeros auxilios y equipos médicos para tratar a los heridos. Luego, se organizaron distribuciones cotidianas (véase el recuadro Asistencia provista ).

Mientras tanto, los ingenieros del CICR y de la PMI siguieron transportando agua potable por camión e instalando tanques de agua e instalaciones de saneamiento en los lugares donde se necesitaban con mayor urgencia. Los equipos conjuntos del CICR y de la PMI limpiaron miles de pozos, realizaron nuevas perforaciones, construyeron letrinas y lavaderos comunitarios, y donaron toneladas de productos químicos para garantizar el abastecimiento de agua potable. Esas actividades se realizaron en la región nordeste de la provincia de Nangroe Aceh Darusalam, así como en Banda Aceh y zonas aledañas. Poco a poco, gracias al mayor acceso a las zonas afectadas, se realizaron 75 evaluaciones de las necesidades humanitarias, en las que se puso de manifiesto la urgente necesidad de rehabilitar la infraestructura de las comunidades, mejorar las condiciones de abastecimiento de agua y el saneamiento, y fortalecer la capacidad local en materia de producción de alimentos.

Los equipos del CICR y de la PMI proporcionaron suministros médicos y quirúrgicos a los hospitales que aún funcionaban en Banda Aceh, así como a los centros de salud creados en las zonas donde se instalaron las personas desplazadas. A pedido de las autoridades, los equipos distribuyeron también importantes cantidades de analgésicos, antibióticos, desinfectantes, otros medicamentos y equipos médicos a los centros de atención médica (“puskesmas”) situados en Banda Aceh y a lo largo de las costas septentrionales.

Un equipo médico del CICR y de la PMI instaló un hospital de campaña de 100 camas, proporcionado por la Cruz Roja Noruega (Norcross). Tras el cierre del hospital, en mayo de 2005, el CICR, la PMI y Norcross lo donaron al Ministerio de Salud y organizaron un curso de formación para el personal del Ministerio y el personal sanitario de la PMI sobre el procedimiento para volver a desplegar el hospital en caso necesario. Los equipos del CICR y de la PMI también construyeron un campamento provisional en el estadio de Lhong Raya, situado junto al hospital de campaña, para alojar a 400 pacientes desplazados con necesidades médicas simples y a los familiares que los acompañaban.

El CICR y la PMI respondieron con rapidez a la preocupación inmediata que planteaba la gestión dig na y apropiada de los restos de las víctimas del maremoto, y ayudaron a las autoridades a reducir de inmediato los riesgos sanitarios causados por la presencia de numerosos cadáveres en todas las zonas afectadas. Los especialistas del CICR prestaron apoyo a la PMI, cuyos voluntarios realizaron un trabajo notable en condiciones psicológicas muy difíciles, organizando cursos de formación in situ y suministrando bolsas para cadáveres y materiales para manipular los restos humanos, y ayudando a sepultar a las víctimas.

El maremoto inutilizó las principales líneas de comunicación y dejó incomunicadas a decenas de miles de personas, que buscaban ansiosamente a sus familiares y que acudieron a la Cruz Roja en busca de ayuda.

Desde el primer día del desastre, el 26 de diciembre de 2004, los equipos de búsqueda del CICR y de la PMI, recurriendo a todos los medios técnicos con que contaban y respecto de los cuales habían recibido formación, se concentraron en el restablecimiento del contacto entre los sobrevivientes que habían quedado aislados por la catástrofe y sus familiares. Casi todas las personas que acudieron a las oficinas de búsqueda del CICR y la PMI buscaban a sus hijos, de quienes habían quedado separados.

Inmediatamente después del desastre, el CICR creo una sección especial en su sitio Web, administrado en Ginebra, para permitir a las personas residentes en Indonesia o en otros países registrarse en línea a fin de ingresar el nombre y todo otro dato útil de sus familiares desaparecidos, o para registrar su propio nombre en la lista de los sobrevivientes. En total, 44.300 personas registraron sus datos en el sitio. La publicación de todos estos nombres en listas que se exhibieron en lugares públicos y después en un libro de tres volúmenes distribuido a principios de julio de 2005, marcó el fin de esta fase de las actividades de búsqueda de urgencia desplegadas por el CICR y la Cruz Roja de Indonesia.

     
Fosas comunes 
   
En el marco de sus actividades forenses, los equipos de búsqueda del CICR y de la PMI investigaron 63 fosas comunes no registradas donde se sepultaron los restos de víctimas del maremoto en la provincia de Nangroe Aceh Darusalam, en 2006, y examinaron otras 300 en 2007, que contenían los restos de 97.000 víctimas. El proyecto conjunto del CICR y de la PMI relativo a las fosas comunes concluyó a principios de 2008. Junto con los colegas de los equipos de búsqueda, los equipos del CICR y de la PMI investigaron 343 lugares de sepultura en siete distritos, donde fueron inhumadas 108.720 víctimas del maremoto. Esto significa que menos de la mitad de las personas dadas por muertas en el desastre fueron inhumadas de manera apropiada. El CICR y la PMI redactaron un informe de 2.300 páginas y lo presentaron al departamento de Servicios Sociales y al Gobierno de Aceh, a fin de ayudarles a encarar las necesidades de los familiares de personas dadas por desaparecidas. 
               
Asistencia proporcionada en la provincia de Nangroe Aceh Darusalam, Banda Aceh y zonas aledañas  
   
    Socorros de urgencia
    En total, 265.000 víctimas del maremoto recibieron artículos de primera necesidad (productos de higiene, ropa y ropa interior, utensilios de cocina, carpas, lonas, esteras, mantas y paquetes para bebés); 36.000 recibieron raciones de comida; 2.400 familias se alojaron en carpas del CICR y 120.000 personas se beneficiaron de las operaciones de limpieza y recibieron material para la reconstrucción (compuesto básicamente por herramientas y artículos esenciales para garantizar el mantenimiento de condiciones de higiene aceptables).

    Agua y saneamiento
    Los equipos del CICR y la PMI limpiaron 3.620 pozos, hicieron 5 nuevas perforaciones, construyeron 667 letrinas y 42 lavaderos comunitarios, y donaron 154 toneladas de productos químicos a fin de garantizar el abastecimiento de agua potable. Estas actividades se realizaron la región nordeste de la provincia de Nangroe Aceh Darusalam, así como en Banda Aceh y zonas aledañas.

    Asistencia médica
    Se distribuyeron diversos artículos, entre ellos guantes quirúrgicos en cantidad suficiente para realizar 100 cirugías mayores o 200 intervenciones menores, material de sutura suficiente para realizar entre 100 y 120 operaciones, material para 1.600 compresas, material para enyesar fracturas en cantidad suficiente para tratar 80 fracturas, 18 surtidos de medicamentos básicos para dispensarios, 10 lotes de materiales básicos para dispensarios.

    Material forense / Gestión de restos humanos
    Los equipos del CICR y de la PMI proporcionaron 10.500 bolsas para cadáveres, 500 rollos grandes de plástico, 2.500 botas de goma, 500 cascos con linternas, 3.000 pares de guantes de protección, 3.000 mascarillas, 400 palas y 500 juegos de vestimenta de protección para los voluntarios de la PMI, los miembros del ejército indonesio y los equipos de la policía movilizados para efectuar la evacuación rápida de los restos de las víctimas. Juntos, la Cruz Roja de Indonesia, el ejército nacional, las fuerzas policiales, y los equipos de búsqueda y salvamento recuperaron más de 105.000 cadáveres en la ciudad de Banda Aceh solamente.

    Restablecimiento del contacto entre familiares (RCF)
    sobrevivientes, principalmente en las costas occidentales de Aceh, pudieron utilizar en forma gratuita los teléfonos satelitales puestos a disposición por el CICR para comunicarse con sus familiares en Indonesia o en otros países. Mientras tanto, los equipos de búsqueda del CICR y de la PMI imprimieron y distribuyeron entre los pobladores de la provincia de Nangroe Aceh Darusalam formularios de registro de datos "I am alive / Estoy con vida". Recogieron 18.500 formularios y más tarde, en abril, ya agotados todos los otros medios de búsqueda, los equipos publicaron en los periódicos locales los nombres de 10.000 personas que aguardaban noticias de sus familiares. En junio, publicaron los nombres de otras 7.500 personas que se hallaban en la misma situación.

    La tercera actividad de búsqueda organizada conjuntamente por el CICR y la PMI fue el registro de personas buscadas, desarrollada en enero de 2005 en respuesta a una evidente necesidad de la población: mientras las personas llenaban los formularios "Estoy con vida", también insistían en dejar constancia de los nombres de los familiares desaparecidos. Por lo tanto, se hizo necesario utilizar el formulario "Estoy buscando a..." para completar debidamente las solicitudes de búsqueda y transferir a un formato amplio los nombres de los familiares desaparecidos. Desde enero hasta mediados de abril de 2005, los equipos del CICR y la PMI recogieron unos 25.000 formularios en toda la provincia de Nangroe Aceh Darusalam. Los niños (menores de 18 años), que indudablemente constituyeron el grupo más vulnerable afectado por el maremoto, representaban el 40% de la lista de personas buscadas del CICR y la PMI.

    Además, gracias a la intensa labor desplegada sobre el terreno, los equipos de búsqueda del CICR y de la PMI contribuyeron en forma directa al restablecimiento del contacto entre familiares en más de 3.800 casos. Veintidós niños (de los 48 registrados como menores no acompañados) se reunieron con sus familiares bajo los auspicios del CICR.